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Festival ¿Qué Pasa? en Richmond Virginia espera romper un Récord Mundial Guinness


Este año asistirán alrededor de 20 mil personas al evento que concentra música, gastronomía y cultura latina

Ricardo Sánchez-Silva | 4/2/2018, 2:49 p.m.
Festival ¿Qué Pasa? en Richmond Virginia espera romper un Récord Mundial Guinness
El baile forma parte de las expresiones culturales que podrán disfrutar los asistentes | Cortesía VAHCC

Por más de 35 años funcionó el primer restaurante mexicano de Richmond en Virginia, en el que se inició la celebración de lo que hoy día se conoce como el Festival ¿Qué Pasa? en la región. Se trataba de “La Siesta” fundado por la familia Zajur, de donde salió Michel, en la actualidad presidente de la Cámara Hispana (VAHCC, por sus siglas en inglés) de ese estado.

Todos los años, grupos de alumnos de distintos colegios visitaban el lugar para conocer y aprender más de la cultura latina, hasta que la comunidad hispana creció y precisamente su fundador - Michel - vio la necesidad de crear la organización para apoyar a los suyos con el fin de resaltar los valores y cultura no solo mexicana, sino de latinoamérica. Así pues, este ha sido el ente encargado de llevar a cabo esta celebración anual que toma las calles del centro de Richmond (Downtown), más recientemente junto al apoyo de Virginia Hispanic Foundation.

En la actividad, el público tiene la oportunidad de deleitarse con los mejores sabores de nuestros países, apreciar el arte y la cultura hispana, con diversas opciones de entretenimiento. Particularmente, este año planean instalar dos tarimas con espectáculos paralelos en esta gran celebración, que además busca romper el Récord Mundial Guinness (GWR, por sus siglas en inglés), de exhibición de piñatas.

Hasta ahora el lugar donde más cantidad de piñatas se han exhibido de acuerdo a los datos provenientes de GWR ha sido en México, Hermosillo (Sonora), el 27 de abril de 2008 en un evento organizado por la Unión de Locatarios del Mercado Municipal con un total de 504 unidades. Sin embargo, la Cámara pretende duplicar esa cantidad el próximo 5 de mayo con el apoyo de instituciones educativas y particulares, quienes las fabricarán para el festival.

Aunque esto pudiera sonar trivial o meramente decorativo, detrás del esfuerzo la VAHCC, se encuentra una noble causa, pues después de la exhibición, trasladarán las piñatas a otra ubicación donde finalizará la muestra, para después llenarlas de útiles escolares que serán donados a los niños con mayores necesidades.

“Cada año los niños en las escuelas hacen piñatas y realizamos concursos. Este es un evento para que todo el que quiera las fabrique. Tenemos una asociación con la Virginia Hispanic Foundation, con quienes llevamos a cabo programas en distintas escuelas. Ayudamos a muchos niños latinos que no terminan su educación por ir a trabajar. Hemos contado por cuatro años con este programa (Pasaporte a la Educación) yendo a las escuelas para ayudar a los pequeños”, dijo Michel Zajur quien, por cierto, escribió junto a su esposa un libro infantil en el que explican la razón y origen de la costumbre de romperla y estará disponible para la fecha de la actividad.

Para esta edición 17 del festival, los organizadores esperan recibir alrededor de 20 mil personas. “Habrá comida de distintos países, arte y artesanía. Hacemos la invitación para todas las personas que quieran un stand a que se inscriban directamente en nuestra web https://www.vahcc.com/que-pasa-about También tendremos presentaciones musicales y de danza tipo salsa y bachata, así como un paseo por bote a través de los canales de Richmond al estilo Xochimilco. Un detalle que en lo personal me parece especial es que el Festival cae el mismo 5 de mayo este año y tendremos que esperar 11 años más para sea de nuevo en esta fecha. Fue celebrando el 5 de Mayo que la idea comenzó y queremos hacerlo a lo grande”, aseguró Mónica Jiménez, coordinadora de marketing y comunicaciones de VAHCC.

En el sitio web de la organización también podrá encontrar información sobre cómo donar una piñata o convertirse en facilitadores de los talleres para elaborarlas. “Queremos llegar a más escuelas con este programa, pues muchos de los que están allí no hablan inglés muy bien”, concluyó Zajur.