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Espiando tus hábitos, las empresas pueden tener un perfil de tu salud


Rachel Bluth | Kaiser Health News | 8/2/2018, 9:06 a.m.
Espiando tus hábitos, las empresas pueden tener un perfil de tu salud
Cada vez que deslizas una tarjeta para realizar una compra, alguien la usa para sacar conclusiones sobre ti. | Pexels.com

Esta actividad puede ser divertida. Miremos el resumen de mi tarjeta de crédito del mes pasado. Entre otras cosas, pagué por un par de pantalones deportivos, cuatro entradas de cine, dos cervezas y un plato de nachos en un restaurante cercano. (Tal vez no debería haber pagado los últimos dos gastos con mi tarjeta de crédito, explicación más abajo).

Con esta información, ¿me contratarías? ¿Me ofrecerías un préstamo con alto interés? ¿Puedes decir si estoy enferma?

¿Qué pasa si te hubiera dicho la talla de mis pantalones o cuántas horas a la semana miro Netflix?

Individualmente, estos datos aislados pueden parecer inútiles. Pero las empresas que recopilan datos de los consumidores para vendérselos a otras compañías (data-brokers, en inglés) pueden combinar fácilmente esta información para crear “perfiles” sobre nuestras condiciones médicas y nuestro estado de salud, y esta información personal está en gran demanda, explicó Adam Tanner, cuyo libro “Nuestros cuerpos, nuestros datos” detalla cómo se recoge, clasifica y vende.

De acuerdo con las leyes de privacidad del paciente, es ilegal que tu médico revele información sobre tus enfermedades, hábitos no saludables o peso.

Pero puede deducirse mucho de tus compras, y otras interacciones, como encuestas en línea, programas de tiendas, redes sociales y registros públicos. Y el resultado son "perfiles" que tienen aplicaciones de amplio alcance para los grupos que los compran, incluidas las compañías farmacéuticas, los anunciantes y las aseguradoras.

Según Robert Gellman, consultor especializado en información de salud, quien ayuda a las empresas a entender la ley de privacidad, "lo que realmente está detrás de esto, y debería molestarles a más personas, es que alguien está... compilando un dossier sobre cada individuo y cada hogar", agregó.

Por ejemplo, una compañía farmacéutica podría recurrir a un corredor de datos para obtener una lista precisa que le permita dirigir la publicidad a poblaciones específicas de pacientes: por ejemplo, todos los hombres casados ​​mayores de 50 años en Pennsylvania que están experimentando disfunción eréctil. Una aseguradora de atención a largo plazo podría acceder a los datos para determinar cuánto tiempo se espera que vivas o si tomas rutinariamente tus medicamentos recetados.

Hacia el año 2000, "la mayoría de los datos de salud que existían en el mundo" estaban en registros médicos bien protegidos, dijo Deven McGraw, ex funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), quien supervisaba la privacidad de los datos de salud. "Ahora tenemos muchos más datos procedentes de muchas otras fuentes".

La venta de tu información personal debería molestarte, dijo Anna Slomovic, investigadora principal del Instituto de Políticas y de Investigación de Seguridad Cibernética de la Universidad George Washington.

Esa información puede usarse para venderte medicamentos, hacer investigaciones médicas o desarrollar drogas o dispositivos médicos, dijo. Agregó que, independientemente de lo que se haga con los datos, las personas deberían preocuparse solo por el hecho de que sus datos de salud no son asunto de nadie más que de ellos mismos.

Y, dado que la recopilación de datos no está regulada y es dispersa, el retrato que se pinta puede ser inexacto. Por ejemplo, ¿qué pasaría si estuviera comprando la cerveza y los nachos para mi novio?