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¿Y si los Nationals deciden vender?


¿Qué tendrían que perder los Nacionales si deciden desprenderse de una o varias piezas?

Jonathan Soto | 8/3/2018, 10:04 p.m.
¿Y si los Nationals deciden vender?
DECISIÓN. Bryce Harper podría ser usado como moneda de cambio | Katherine Frey/The Washington Post

Las dinámicas no son las mismas cuando de hacer una transacción en el deporte se trata. Con los Nacionales de Washington, sus movimientos han tenido una tendencia clara: la gerencia capitalina ha sido la interesada en tocar la puerta y presentar una oferta para sumar a una o varias piezas en las que esté interesada.

Así lo demostró la oficina cuando el 18 de junio logró adquirir al relevista dominicano Kelvin Herrera desde los Reales de Kansas City por tres jugadores de su sistema de ligas menores.

También pudo haber sido si se concretara el arribo de un receptor, con varios nombres rondando la órbita capitalina, algunos por interés y otros por puro rumor, pero, al menos hasta ahora, la llegada de un cátcher se ha visto postergada.

Y esto no se ha dado no por falta de ganas dentro de las filas del cuadro dirigido por Dave Martinez, el problema nace desde las dudas que despertó el rendimiento en la primera mitad de temporada y sus posibilidades de estar en acción en postemporada.

La indecisión

Pese a que en un principio los Nats partían como claros favoritos a hacerse con el banderín de la división Este en la Liga Nacional, donde buscaban no solo meterse en la fiesta del playoff sino también superar esa barrera de la Serie Divisional, el plan piloto no ha presentado los resultados positivos.

No es el fin ni tampoco una razón para apuntar a altos cargos antes de tiempo, pero sí una advertencia ante la buena labor este año de equipos como Bravos de Atlanta y Filis de Filadelfia. Pensar en una carrera sin obstáculos sería injusto, pero a los capitalinos le tocó ver un desarrollo muy prematuro del talento emergente de las dos organizaciones ya mencionadas y sus repercusiones en los resultados.

Si esto fuera así, y entre ese par de cuadros se definiría el paso a la postemporada, ¿qué tendrían que perder los Nacionales si deciden desprenderse de una o varias piezas?

El riesgo calculado

Pensar en abrir la puerta de salida, a diferencia de la búsqueda jugadores para alimentar el róster, no es más que sinónimo de riesgo. Hacerlo implica marchar, a veces, contra la corriente y lidiar con el rechazo y las críticas.

La peor parte pasa porque los resultados de este tipo de acciones comienzan a aparecer a mediano o largo plazo a diferencia de ser este el equipo que compra.

Visto de esta forma, para la gerencia de los Nats el primer paso y tal vez el más importante en su historia, podría pasar por ofrecer a otros conjuntos a Bryce Harper.

Descabellado, absurdo e incomparable. Los adjetivos se agotarían y la lluvia de críticas no cesaría, pero cuando se transita por una temporada que vislumbra un corto trayecto, es más fácil entender que el negocio es parte del juego y hacer los sentimientos a un lado.

Si en Washington aceptan este movimiento aún estarán a tiempo de obtener grandes jugadores a cambio de uno de los principales peloteros del momento y, sin duda, de uno que dará de qué hablar todavía por otros tantos años.

Esto tornaría mucho más sencilla la situación en la agencia libre de 2019, pues Harper podría firmar con otra franquicia y así los Nats se quedarían con las manos completamente vacías.

Hoy, ofrecer al estelar jardinero podría traducirse en la llegada de otro elemento de élite o varias piezas jóvenes y prometedoras.

TALENTO. El dominicano Juan Soto ha sido la grata sorpresa emergente de la franquicia.

Katherine Frey/The Washington Post

TALENTO. El dominicano Juan Soto ha sido la grata sorpresa emergente de la franquicia.

Encomendarse a Soto

Si este es el plan de los capitalinos, ya no parece difícil pensar en quién asumirá su rol como líder ofensivo de la organización, pues desde su arribo a la Gran Carpa, Juan Soto parece estar hecho para cargar sobre sus hombros tal responsabilidad.

El joven dominicano no estuvo desde el Opening Day y ya tiene un espacio ganado en el corazón de la fanaticada por su entrega en el campo y su exhibición de poder en el cajón de bateo.

Con paciencia y oídos sordos, la gerencia de los Nacionales tiene una clara opción de dar un reinicio y tomar un nuevo camino, uno donde se pondere a las bases, el futuro, como ocurrió con Harper, pero ahora comandados por más piezas de calidad.