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El futuro de las mayores pertenece a los latinos


La labor de los jardineros se extiende por zonas que están muy por encima del resto de los novatos

Jonathan Soto | 8/22/2018, 8:39 p.m.
El futuro de las mayores pertenece a los latinos
FAVORITO. Juan Soto, de los Nacionales de Washington, comanda la carrera por el Novato del Año | Katherine Frey/The Washington Post

En la Liga Nacional, el presente y futuro lo marcan dos piezas latinas: Juan Soto y Ronald Acuña.

Con apenas media campaña a cuestas, los jóvenes han demostrado ser el faro que guiará a nuevas generaciones en el béisbol de las Grandes Ligas, no solo en el viejo circuito. Este fenómeno marcaría un antes y un después en la pelota norteamericana por el dominio que el dúo ha demostrado en su inicio en las Grandes Ligas.

Para ellos, el éxito prematuro no necesariamente debería estar condicionado por lo que haga su equipo. Si al final de la ronda regular, Nacionales de Washington o Bravos de Atlanta figuran entre los que aún siguen con vida y trascienden en los playoffs, la recién nacida leyenda de estos nóveles se alimentará de forma poco vista en el pasado.

Pero si solamente el plano individual obliga a estudiar cada caso, entonces es seguro que la labor de los jardineros se extiende por zonas que están muy por encima del resto de los novatos que hoy se lucen en la Liga Nacional, pero que, no por falta de talento, se han visto opacados por una dupla que nada le envidia a los principales elementos de la pelota.

Liderando la carrera

Los planes de los Nacionales con Soto no estaban previstos a surtir efecto tan rápido. No es que la gerencia capitalina no creyera en el dominicano, pero tampoco, ni siquiera los más optimistas en la materia pensaban que el muchacho de 19 años de edad causara una sensación tan grata como la que hasta este momento han vivido.

En el papel, el quisqueyano debía cumplir con lo que hoy está haciendo, pero, tal vez, una vez entrado con madurez al juego, pensando ya en su segunda campaña y con el conocimiento de la pelota y los lanzadores, explotaría ofensivamente de una forma como en algún momento se tuvo previsto en el sistema de ligas menores.

Pero solo tardó un par de meses en hacerlo y eso es más que reconocido.

Una reciente encuesta realizada a periodistas que siguen la disciplina determinó que el premio a Novato del Año se lo llevaría el patrullero de los Nats muy por encima de Acuña, sorpresivamente para muchos con 31 de los 32 votos posibles.

Ya en sus primeros 15 choques había superado la barrera de los .300 puntos de average, con tres jonrones. Pero lo que más llamaba la atención para los seguidores del deporte era su capacidad para impactar la bola, pues apenas se había sentado por la vía del ponche en 10 oportunidades.

El súper prospecto

Ronald Acuña ya era una estrella antes de debutar en las mayores. El dueño de las cinco herramientas para triunfar en el béisbol no solo dejaba claro que era el jugador joven a seguir en toda la pelota norteamericana, también que era el gran favorito a alzarse con el galardón en el viejo circuito.

En el spring training puso su nombre en lo más alto entre los toleteros gracias a sus incansables jornadas de más de un hit. Además demostró tener el poder suficiente para dar los batazos importantes, así como la velocidad para decapitar los tablazos del rival.

El venezolano tiene todo para ser un potencial MVP y sus compañeros de equipo han destacado que se trata una rara especie que debemos disfrutar. Ender Inciarte, también jardinero de los Bravos, se refirió a él como el mejor bateador que ha visto, un muchacho que acumula apenas medio centenar de encuentros en Grandes Ligas y ya lo colocaron al lado de las principales leyendas que algún día jugaron al béisbol.

Ya estableció una marca de más jonrones para un novato venezolano y su andar no parece tener obstáculos.

Así, la pelota estadounidense reposa tranquila sobre jugadores que, sin verse involucrados en lesiones, deberían ir a una velocidad mayor que el resto, pero también con la capacidad para abrir camino a un béisbol agresivo, de rapidez e inteligencia. En otras palabras, llevando la identidad caribeña y sus principales ligas al mejor béisbol del planeta.