Quantcast
El Tiempo Latino
4:33 a.m. | 40° 2/19/2018

La comprensión, clave del verdadero amor


Emilio Salinas y Josefa Arévalo de Salinas así lo confirman después de 80 años juntos

Por Karla Gómez/Especial para El Tiempo Latino | 2/13/2018, 1:40 p.m.
La comprensión, clave del verdadero amor
JUNTOS. Emilio y Josefa Salinas en su casa de Frederick, Maryland. | Cortesía Karla Gómez

AMOR VERDADERO. Josefa y Emilio Salinas.

Cortesia de Karla Gomez

AMOR VERDADERO. Josefa y Emilio Salinas.

“La comprensión es la clave del verdadero amor”.

Así lo asegura mi abuelo Emilio Salinas, quien ha comprobado esa afirmación con los hechos durante 70 años de matrimonio y 80 en total viviendo con mi abuela, Josefa Arévalo de Salinas, luego de conocerse en 1938 en una fiesta en San Salvador.

Una increíble historia que en este mes del amor y la amistad quiero compartir con los lectores de El Planeta y El Tiempo Latino, especialmente con aquellos que hoy se preguntan cuál será la clave del verdadero amor.

A mí no me fue muy difícil encontrarle una respuesta en una conversación que tuve con mi abuelo Emilio, de 97 años, un hombre lleno de sabiduría.

RECUERDO. Emilio y Josefa Arévalo de Salinas cuando estaban jóvenes en El Salvador.

Cortesía Karla Gómez

RECUERDO. Emilio y Josefa Arévalo de Salinas cuando estaban jóvenes en El Salvador.

Todo comenzó en junio de 1938 en una celebración del Novenario del Sagrado Corazón de Jesús, a la cual mis abuelos Emilio y Josefa fueron invitados.

“El Barrilito fue la primera canción que bailamos juntos”, recordó Emilio en su casa de Frederick, Maryland. Amor a primera vista, quizás, aunque con una corta partida de Josefa que resultó un poco sorpresiva.

Después de bailar varias canciones en aquella fiesta, mi abuela Josefa decidió pedirle un vaso de agua a mi abuelo Emilio. Él, muy atento y caballeroso, se lo fue a buscar.

¡Para su sorpresa, cuando regresó, Josefa ya no estaba ahí!

Con mucho sentimiento en su voz y como si volviera a vivir ese instante, mi abuelo recordó: “Me dejó con el agua y ni adiós me dijo. ¡Se fue!”.

Pero si esa partida inesperada de Josefa sorprendió en esa oportunidad a Emilio, Dios y el destino les tenían otro encuentro preparado. En enero de 1939, ellos se volvieron a encontrar y esta vez mi abuelo no dejó que ella se fuera de su lado, comenzando de esa forma un romance que ya lleva casi 80 años, desde que ese mismo año unieron sus vidas con los lazos del amor.

Después de tener a sus primeros cuatro hijos y de diez años viviendo juntos decidieron unir sus vidas ante Dios, al casarse en junio de 1951 en la Iglesia de la Merced en San Salvador. En junio de este 2018, cumplen 80 años de estar juntos.

Tuvieron diez hijos en total y, para que todo quedara en familia, comenzaron un negocio de zapatería.

Durante la conversación yo podía ver los ojos brillosos de mi abuelo, mientras me contaba su historia de amor con mi abuela y yo también quise asegurarme de saber cómo han hecho para estar juntos después de tanto tiempo.

Sus respuestas me ayudaron a entender cómo han podido entregar sus vidas el uno al otro con un amor incondicional en las buenas y en las malas.

Hoy mi abuela está un poco quebrantada de salud por su avanzada edad y mi abuelo la llena de atenciones día a día, algo que me demuestra el significado del verdadero amor y la comprensión incondicional.

El tango siempre ha sido algo que los unió, Emilio le da serenatas a Josefa hasta el día de hoy y gentilmente me contestó las siguientes preguntas para ayudarnos a entender un poco más del amor.

—KG: ¿Qué los ha mantenido juntos? —ES: La fidelidad, el respeto, la lealtad, pero sobre todo la comprensión mutua. El comprender que somos seres humanos y cometemos errores, pero esa compresión ayuda a perdonar. La compresión hacia los hijos también para saber llevarlos por el buen camino. Hasta en lo financiero es importante la comprensión dice Emilio pues comprender que hay uno que siempre es cabal en las finanzas ayuda en la pareja. ¡Esa siempre fue ella!.
—KG: ¿Qué ha sido lo más difícil en su matrimonio?

—ES: Como todo matrimonio tuvimos problemas, pero la comprensión mutua fue la clave para superar las dificultades. La pobreza talvez fue lo más difícil pero aun así con sacrificios logramos que todos nuestros hijos estudiaran y fueran profesionales. Comprender que nosotros no tuvimos esa educación nos impulsó a que nuestros hijos se superaran.”

—KG: ¿Qué recomendación les daría a las parejas?

—ES: La comprensión en ambos es la clave. Tratar de comprender los errores del otro, borrarlos y empezar de cero y siempre estar unidos. Trabajar, luchar juntos y cuidarse el uno al otro es importante en la pareja para poder superar las adversidades. ¡Comprenderse y amarse hasta que Dios lo permita!