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Cuba ayuda a funcionarios en Chicago a combatir la alarmante mortalidad infantil


La tasa de mortalidad infantil en la isla, 4.3 por cada 1,000 nacimientos, es más baja que la de los Estado Unidos

Miles Bryan, WBEZ/Kaiser Health News | 1/10/2018, 12:16 p.m.
Cuba ayuda a funcionarios en Chicago a combatir la alarmante mortalidad infantil
La doctora Kathy Tossas-Milligan (izq.), epidemióloga de la Universidad de Illinois en Chicago, entrevista a Yolanda Flowers como parte de un proyecto piloto para estudiar cómo reducir la mortalidad infantil en el vecindario Englewood de Chicago. | Miles Bryan/WBEZ

En los últimos meses, profesionales de salud en el sur de Chicago han estado probando una nueva estrategia para reducir la tasa de mortalidad infantil en la zona: identificar mujeres en edad fértil y hacerles todo tipo de preguntas.

Realmente, de todo.

"En los últimos 12 meses, ¿ha tenido algún problema con alguna plaga de insectos, roedores o moho?", le preguntó la epidemióloga Kathy Tossas-Milligan a Yolanda Flowers durante una visita reciente a su casa, en el vecindario Englewood de Chicago. "¿Alguna vez le han quitado o puesto una corona por una caries?".

Aunque parecen tener poco que ver con la maternidad, estas preguntas se tomaron de una guía de los nuevos mentores de Chicago: médicos del Ministerio de Salud Pública de Cuba. Mientras Tossas-Milligan estaba haciendo su encuesta, dos médicos cubanos estaban sentados cerca, observando.

Cuba, un país pobre en donde muchos de los autos que circulan por las calles tienen medio siglo de existencia, puede parecer un modelo improbable para la atención médica en los Estados Unidos. Pero su tasa de mortalidad infantil, 4.3 por cada 1,000 nacimientos, es más baja que la de aquí, que es de 5.7 por cada 1,000, según cifras de 2015 de la Organización Mundial de la Salud. Y la tasa de mortalidad infatil de Cuba es mucho más baja que en algunas de las partes más pobres de los Estados Unidos. En Englewood, por ejemplo, 14.5 bebés por cada 1,000 nacidos no llegan a su primer cumpleaños. Esa es una tasa comparable a la de un país como Siria, devastado por la guerra.

"Cuba no es un país rico", dijo el doctor José Armando Arronte-Villamarín, uno de los médicos cubanos. "[Entonces] tenemos que desarrollar los recursos humanos, en el nivel de atención primaria de salud".

Ahora, los trabajadores de salud de la Universidad de Illinois en Chicago están llevando a cabo encuestas al estilo cubano y visitas a domicilio en el vecindario Englewood.

"A veces las respuestas están en los lugares más inesperados", dijo Tossas-Milligan. "Es difícil para nosotros enfrentar la realidad que, por mucho que gastemos, de alguna manera no hemos tenido éxito en mantener vivos a nuestros bebés".

Las visitas en las casas surgieron de una asociación entre el Ministerio de Salud Pública de Cuba y el Centro de Cáncer de la Universidad de Illinois. De agosto a diciembre, tres médicos y una enfermera de Cuba se reunieron en Chicago con sus contrapartes estadounidenses para visitar las casas de 50 mujeres en edad reproductiva de Englewood.

A cambio de un estipendio de $50, las mujeres responden a docenas de preguntas, sobre temas que van desde la situación de su hogar hasta su bienestar emocional.

La W. K. Kellog Foundation financia el proyecto, con una subvención de $1 millón. La fundación también ha pagado a algunos trabajadores de salud estadounidenses para que visiten Cuba.

En Chicago, los investigadores planean usar los datos que reúnan para clasificar a las mujeres en cuatro grupos de riesgo. Para aquellas consideradas de mayor riesgo se recomendará visitas a domicilio adicionales. La idea, explicó Tossas-Milligan, es abordar los problemas médicos de estas mujeres en una etapa temprana, y por el mayor tiempo posible en los hogares, para evitar las costosas facturas del hospital.