0

Un venezolano en el liderazgo del Partido Demócrata

Leopoldo Martínez se incorpora al DNC como parte de la estrategia para derrotar a los republicanos en las próximas elecciones
LÍDERES. Leopoldo Martínez y Tom Pérez, Presidente del DNC, en la ceremonia de ratificación de la directiva.

LÍDERES. Leopoldo Martínez y Tom Pérez, Presidente del DNC, en la ceremonia de ratificación de la directiva.

PRIMERO. Martínez, el primer venezolano en un puesto de alto perfil dentro del Partido Demócrata, concediendo una entrevista después de su nombramiento oficial.

CORTESÍA DNC

PRIMERO. Martínez, el primer venezolano en un puesto de alto perfil dentro del Partido Demócrata, concediendo una entrevista después de su nombramiento oficial.

Tom Pérez, Presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), postuló a Leopoldo Martínez para integrar la dirección nacional del partido y junto a otros 75 miembros el venezolano fue ratificado el pasado martes. “En los últimos tres años me he dedicado desde Latino Victory a empoderar a los líderes hispanos y esto en parte corona ese esfuerzo. Ser un hispano y el primer venezolano en asumir esta responsabilidad es un privilegio. Se hace un reconocimiento a la importancia que vamos adquiriendo los ciudadanos venezolano americanos en términos electorales”, dijo Martínez en una entrevista exclusiva con El Tiempo Latino. Este es un logro significativo porque Tom Pérez también es el primer hispano en ocupar la presidencia del Partido Demócrata. “Esto forma parte de la estrategia general para reforzar la estructura local para vencer a los republicanos y a Donald Trump en las próximas elecciones”, dijo Martínez.

“La movilización del voto hispano viene incrementando desde el 2008 a la fecha. Por ejemplo, recientemente en Virginia fue superior a la vista en las últimas elecciones de Gobernador y las Presidenciales del 2016. Sin duda las políticas erráticas de la Administración Trump en materia migratoria, particularmente al negarse a una solución sin condiciones para los DREAMERS seguirá movilizando al voto hispano; y el hecho de que Joe Arpaio, una figura emblemática de ataque a la comunidad latina, aspire a ser Senador en Arizona será un factor de movilización contra el Partido Republicano no solo en Arizona, sino por razones obvias a nivel nacional”, agregó.

¿El tema de inmigración será fundamental en la campaña electoral?

Sí, ese y otros temas que no ayudan a los republicanos que hay que ubicarlos en el tema social y económico. Hacer una reforma tributaria para reducir brutalmente los impuestos a las grandes corporaciones y los sectores más adinerados del país, y negarse a incrementar el salario mínimo federal que tiene más de dos décadas estancado es algo inexplicable frente a la comunidad hispana. Por otra parte, la sistemática oposición a la reforma sanitaria del Presidente Obama, y la posibilidad de que sea derogada, perjudicaría a casi 5 millones de hispanos.

–Pero, ¿Qué tan grande es el peso de los hispanos en el voto?

El voto latino es decisivo. Haremos un gran esfuerzo por registrar electores hispanos o latinos en estados clave, y no solo aquellos donde la población latina es grande o las “circunscripciones” donde la minoría nacional es mayoría local, sino en muchos distritos donde las elecciones son muy cerradas. Por ejemplo, en Virginia los latinos suman 7% del electorado, pero hay elecciones de Representantes al Congreso, que se pueden ganar por mínima diferencia con esa partida hispana. Los números son elocuentes. El apoyo de los latinos al partido demócrata se acerca al 70%, el rendimiento electoral por cada diez electores que registre es evidente. Finalmente, 44% de los hispanos son “millennials”. Una gran cantidad de jóvenes están frontalmente opuestos a Trump y la mayoría republicana por sus políticas ambientales y la regresión social en materia de derechos civiles que pretenden imponer.

–¿Necesitaba Estados Unidos revocar el TPS para los salvadoreños?

Primero debo decir que revocar el TPS para los salvadoreños es cruel e inhumano. Basta reconocer la situación por la que atraviesa El Salvador con el tráfico de drogas, las pandillas (maras) y el crimen organizado. No podemos darle la espalda a eso. Además, la ausencia de una política coherente hacia la América Latina y Centroamérica por parte de la actual administración y su poco compromiso con planes de cooperación propuestos por el Presidente Obama para con la región simplemente hace más difíciles las soluciones integrales al problema. Nosotros hemos propuesto no solo mantener el TPS para los salvadoreños, sino extender ese estatus para venezolanos dada la crisis humanitaria por la que atraviesa el país. El Senador Bill Nelson (demócrata de Florida) ha sido una de las voces influyentes en ese sentido. Será difícil para los republicanos explicar por qué deportan a salvadoreños o le niegan auxilio migratorio a los venezolanos en las actuales circunstancias, porque ambas comunidades tienen una creciente raíz y presencia ciudadana en los EEUU, además de contar con la solidaridad de toda la comunidad.

–¿Qué opina de los llamados a una acción militar en Venezuela?

Es inviable y una verdadera irresponsabilidad crear expectativas o hacer este tipo de planteamientos. Ningún liderazgo en la región pudo entender, y menos aceptar, a Trump cuando colocó esa idea en el ambiente. La vía en el caso venezolano, cuya crisis me duele muy hondo, son las sanciones individuales por violación de derechos humanos o casos de corrupción, tal como lo ha estado haciendo el gobierno actual, continuando una política de Barack Obama. Eso se suma a la presión diplomática para lograr formas de transición política producto de la negociación, con el aval de la OEA, la ONU y un grupo de países amigos de Venezuela.

–¿Cómo cree que las elecciones en México este año afecten a las negociaciones de NAFTA y la política de inmigración?

La absurda idea de construir el muro, revertir NAFTA sin negociar alternativas de común acuerdo y recíproco beneficio, el ataque a la comunidad inmigrante en los EEUU, y en fin, todo el discurso de Trump frente a México le han venido como anillo al dedo al populismo y discurso antiamericano de Andrés Manuel López Obrador en México. Por supuesto, hay otras consideraciones internas en esa nación norteamericana que explican el debilitamiento de los partidos políticos tradicionales. Pero el calor del tema electoral, tanto acá (las elecciones de midterms) como allá con las presidenciales incide negativamente. Las negociaciones del NAFTA deberían darse en un clima de sosiego, si no hay prudencia se afectan los criterios técnicos que garantizan un resultado óptimo.

–¿Cuáles son sus próximos pasos?

Dos cosas son prioridad en mi agenda. Primero, construir un semillero de próximos líderes, no solo de origen venezolano, sino latinos en general que pudieran aspirar a posiciones de elección popular y a cargos y designaciones en gobiernos locales y regionales en los próximos años. El 19 por ciento de los votos que se emiten a nivel nacional vienen de la comunidad latina y solo 3 por ciento de los electos son latinos. Trabajamos para cerrar esa brecha para que la voz de los latinos sea cada vez más escuchada. Mi otra prioridad es lograr que con el peso de ese liderazgo hispano, logremos que las relaciones con América Latina tengan mayor nivel de prioridad en el futuro político y económico de los Estados Unidos.