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Un torneo de polo para los niños en Argentina


El evento en Maryland recaudó fondos para el Hospital infantil Garrahan, el más grande de América Latina

Olga Imbaquingo | 7/16/2018, 7:51 p.m.
Un torneo de polo para los niños en Argentina
Presidente. Al costado de la derecha, el actor Robert Duvall observa a los jugadores. Él fue presidente honorario de este acto benéfico. | Cortesía Embajada Argentina

El deporte hace lo que mejor sabe: unir a la gente por una buena causa. Así quedó demostrado el 14 de julio, en The Muldoon Fields, en Maryland, donde se reunieron más de 600 personas para disfrutar de un torneo de polo con trasfondo benéfico a favor del hospital pediátrico Garrahan, el más grande y completo de América Latina.

El hospital Garrahan de Buenos Aires, en Argentina, atiende a unos 400 mil niños al año, sin importar la nacionalidad. Es gratuito y posee las más complejas especialidades, practicadas por médicos argentinos y latinoamericanos, entrenados en hospitales europeos y de Estados Unidos.

El lanzamiento oficial se hizo a víspera del torneo, en la Embajada de Argentina, en Washington, DC. Carlos Kambourian, director de este inmenso complejo pediátrico bonaerense, agradeció a los asistentes con un regalo que no se vio pero que llegó directo al alma: ese día, 13 de julio, en el Hospital Garrahan se salvaron las vidas de cuatro niños con cuatro trasplantes de corazón.

Un sueño hecho realidad

La idea de un torneo de polo tomó forma un año atrás. Con muchos profesionales argentinos, entre ellos médicos, viviendo en Washington DC, Kambourian pensó que sería interesante hacer buen uso de esas voluntades y recursos; y con el soporte de la Embajada los convocó para proponerles trabajar juntos por los pibes, como cariñosamente se les dice a los niños en Argentina. “No nos da vergüenza pedir ayuda. Hay muchos argentinos en el extranjero que tienen deseos de apoyar a esos chicos que pasan por nuestro hospital”, dijo Kambourian.

A los médicos se unieron empresarios y auspiciantes, uno de esos patrocinadores fue El Tiempo Latino. El torneo de polo fue tomando forma, hasta que el pasado sábado dos equipos se enfrentaron amistosamente, porque la intención no fue ni levantarse con un trofeo ni un título de campeones, sino la de poner un grano de solidaridad para dar salud a los pequeños pacientes del hospital Garrahan.

“Además de recursos económicos, que siempre son bienvenidos, también queremos posicionar al hospital como lo que es, el mejor de Latinoamérica y a la altura de hospitales pediátricos como el de Boston. Hacemos cirugías de altísima complejidad y jamás decimos no a un chico venga de donde venga”, dijo Kambourian. Los pacientes de países limítrofes también se benefician, porque los cirujanos del Garrahan acuden a los quirófanos de Uruguay, Paraguay y Bolivia a realizar complejos procedimientos.

El escenario perfecto

Un manto verde perfectamente acicalado, con colinas dibujadas al fondo bañadas por un cálido sol de verano fue el ambiente ideal para este torneo de exhibición, que contó con la presencia del actor Robert Duvall, presidente honorario del certamen y un amante del polo. Además de excelentes caballos y jinetes, los asistentes a esta cita benéfica disfrutaron de lo que jamás falta cuando Argentina es el anfitrión: buen tango, buen vino y un buen asado.

El hospital Garrahan abrió sus puertas hace 31 años y lleva el nombre del pediatra Juan Pedro Garrahan, mentor y visionario sobre los cuidados de la niñez. Tan apreciado es el trabajo del Hospital que a nadie deja indiferente. Diego Armando Maradona, el año pasado ante las dificultades económicas del país, ayudó a los niños del Garrahan, donando un par de sus botines (para subastarse) usados durante sus legendarios años de futbolista.

Como los complejos hospitalarios de Estados Unidos, el Garrahan también tiene un brazo auxiliar, esa es la Fundación del mismo nombre que administra las viviendas donde pernoctan los familiares mientras los niños están en tratamiento, y saca adelante el negocio editorial con más de 30 títulos sobre investigación médica infantil y 100 más sobre prevención de enfermedades. “Nosotros somos el brazo recaudador” dijo, entre serio y jocoso, su presidente Jorge Menehem.

Para financiar estos programas se golpean puertas donde haga falta. Sus organizadores aspiran repetir el torneo y desde allá, desde el sur a 8.391 kilómetros de distancia, algún niño agradecerá con la más inocente de sus sonrisas.