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Clínica examina a aspirantes a conseguir asilo, en busca de honestidad


Anna Gorman | California Healthline | 7/22/2018, 11:46 p.m.
Clínica examina a aspirantes a conseguir asilo, en busca de honestidad
Juan López Aguilar, quien escapó de Guatemala hace tres años, en una cita con el doctor Nick Nelson, en el Highland Hospital, en Oakland, California, en junio de 2018. | Heidi de Marco/Kaiser Health News

El doctor también se ocupa de las necesidades de salud de los solicitantes de asilo, que a veces por primera un diagnóstico de tuberculosis o VIH. Casi todos los pacientes que ve necesitan referencias de salud mental, luego de años de tortura o abuso en sus países de origen.

Uno de los pacientes a los que trató recientemente es Juan López Aguilar, de 60 años, un indígena maya que huyó de Guatemala hace tres años. Dijo que fue golpeado y amenazado de manera intermitente durante casi cuatro décadas debido a su origen étnico, y que temía por su vida. El hijo de López Aguilar fue asesinado en 2005 y su hija huyó debido a amenazas, explicó su abogado.

"Estoy preocupado", dijo López Aguilar al médico a través de un intérprete, mientras se sentaba en el consultorio. "Hay muchas pandillas. Quieren matar a personas de mi comunidad".

Primero, Nelson examinó y entrevistó a López Aguilar a principios de la primavera y escribió un informe que corroboraba el relato del hombre por su caso de asilo, presentado formalmente el año pasado.

López Aguilar, quien creció en una familia de campesinos, le dijo a Nelson que su comunidad fue atacada por soldados cuando tenía 20 años y que su padre fue asesinado durante ese ataque. López Aguilar se mudó a otra región de Guatemala, donde continuó siendo víctima de "acoso, extorsión y amenazas basadas en la raza", dijo Nelson.

La historia del hombre se hace eco de las de otros pacientes de la clínica, dijo Nelson, y la violencia y la discriminación contra los guatemaltecos de habla maya son comunes.

López Aguilar, quien ha trabajado de lavaplatos, ahora ha regresado a la clínica para una cita médica regular. Le cuenta al médico en su lengua materna que ha tenido fuertes dolores de cabeza y mareos poco después de llegar a los Estados Unidos.

Su esposa y algunos de sus hijos están de vuelta en Guatemala, explicó, y no puede presentar una petición para traer a su esposa a los Estados Unidos hasta que, y a menos que se le conceda, el asilo. Eso no será antes de 2020, cuando está programada la fecha de su audiencia.

Hombres como López Aguilar han enfrentado dificultades cada vez más difíciles desde principios de junio, cuando el fiscal general de los Estados Unidos Jeff Sessions anunció que la violencia de pandillas y el abuso doméstico ya no se considerarían motivos para otorgar asilo.

Para ser elegibles para asilo, los solicitantes deben demostrar que enfrentan violencia física, o tienen miedo, en base a factores como la raza, la etnia o la religión.

Incluso antes de la reciente ofensiva de la administración Trump, obtener asilo era difícil y requería mucho tiempo. En 2017, solo el 38% de los solicitantes de asilo obtuvieron ese estatus, de acuerdo con datos del no partidista Transactional Records Access Clearinghouse, de la Syracuse University.

Las políticas federales más duras, incluidas las detenciones en la frontera, han generado ansiedad e incertidumbre entre quienes solicitan asilo y sus defensores, y entre los abogados de inmigración.