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Las FARC llegan al Congreso de Colombia entre dudas y miedos

El reto para los 280 congresistas ante la tensa calma de la polarización política, será debatir acerca de la paz, sin descuidar la economía.
COLOMBIA - Victoria Sandino (i), Pablo Catatumbo (2i) y Luis Alberto Albán (c) del partido FARC

COLOMBIA - Victoria Sandino (i), Pablo Catatumbo (2i) y Luis Alberto Albán (c) del partido FARC EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

El pasado viernes 20 de julio marcó para Colombia un hecho que, para bien o para mal, estará en las páginas de los libros de historia: Se instaló un nuevo Congreso en el cual hay 10 curules para los exguerrilleros del movimiento Fuerza Alternativa del Común (FARC), responsables de un conflicto armado que duró más de medio siglo y dejó heridas profundas entre los colombianos.

A pesar de que en las elecciones legislativas realizadas el pasado 11 de marzo, el otrora grupo de guerrilleros no logró alcanzar ningún escaño por elección popular, los 5 puestos del Senado y los 5 puestos de la Cámara que ocuparán fueron otorgados a través del acuerdo de paz firmado en noviembre 2016 en La Habana, Cuba.

Estos exguerrilleros no tendrán la facultad de votar las leyes, a pesar de que si podrán discutirlas, lo que ha llevado la opinión pública colombiana a estar movida; muchos cuestionan las formas, sobre todo considerando que el referendo realizado para determinar si la población se encontraba de acuerdo con el tratado de paz arrojó un “no” irreversible y lo ven como una violación a la voluntad popular. Además, el nuevo Congreso podría impulsar nuevas medidas para cambiar las condiciones del pacto para evaluar en varias instancias la posibilidad de que las FARC tengan mayor participación. Otros lo celebran porque consideran que desde entonces ha reinado la paz.

El presidente Juan Manuel Santos, que entrega el poder este 9 de agosto a Iván Duque, hizo referencia a esto en un discurso emitido durante la instalación de nuevo Congreso en el cual admitió que "a muchos no les gustará verlos en este escenario del debate y la civilidad". Sin embargo, agregó que en su caso le “llena de satisfacción que aquellos que por más de medio siglo combatieron con las armas al Estado y a sus instituciones, hoy se sometan a la Constitución y a las leyes de Colombia, como lo hacemos todos".

¿Quiénes son los exguerrilleros que ocuparán los curules?

En el senado están Jorge Torres Victoria, mejor conocido como Pablo Catatumbo, es exmiembro del Secretariado Mayor de las FARC, al que pertenecieron ‘Timochenko’ e ‘Iván Márquez’. También está Judith Simanca Herrera, alias Victoria Sandino, una de las creadoras del acuerdo de paz que impulsó el enfoque de género.

Julian Gallo Cubillos, bajo el nombre Carlos Antonio Lozada, fue miembro del secretariado del grupo guerrillero en el que estuvo 39 años y fue jefe negociador durante los diálogos. Asimismo, está Criselda Lobo Silva, llamada Sandra Ramírez, la viuda del fallecido comandante de las FARC, Manuel Marulanda Vélez.

El último escaño le pertenece a Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez. Sin embargo, el exmiembro de las FARC anunció días previos la toma de posesión que no tomaría su curul por tres circunstancias “insalvables”, aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) le expidió la credencial de senador. El resto de los senadores enviaron una comisión a dialogar con él para que ejerza el cargo, dijo el miembro del partido, Carlos Alberto Carreño, pero no tuvieron éxito.

Para la Cámara van Omar de Jesús Restrepo, conocido como Olmedo Ruíz, quien estuvo en la guerrilla por 30 años como comandante de varios frentes y Luis Alberto Albán Urbano, alias Marcoleón Calarcá o Marcos Calarcá, presente en la delegación negociadora de La Habana e integrante del Estado Mayor de la guerrilla.

También Reinaldo Cala, con los seudónimos Jairo Quintero, Jairo Cala o Jairo Mechas, quien perteneció a las FARC por 35 años y Carlos Carreño, alias Sergio Marín, quien integró la delegación de paz de las FARC y estaría supliendo a Jairo González Mora, conocido como Byron Yepes, que renunció al escaño por problemas de salud.

El curul restante le corresponde a Seuxis Paucias Hernández Solarte, conocido popularmente como Jesús Santrich. Sin embargo, fue detenido el 9 de abril por narcotráfico y se encuentra tras las rejas. A pesar de que el CNE expidió su credencial para el cargo, si no toma posesión a los 8 días de la instalación del Congreso puede configurarse la causal de pérdida de investidura, que tendría que declararla el Consejo de Estado.

Grandes retos se le presentan al nuevo Congreso de Colombia, pero ante la tensa calma de la polarización política, 280 congresistas tendrán que debatir acerca de la paz, sin descuidar la economía.