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El precio de la insulina no deja de aumentar, causando muerte y dolor


Bram Sable-Smith | Side Effects Public Media/KHN | 10/1/2018, 3:32 p.m.
El precio de la insulina no deja de aumentar, causando muerte y dolor
El precio de la insulina aumentó más del doble en los Estados Unidos desde 2012. Esto pone a la hormona que salva vidas fuera del alcance de muchas personas como Alec, que tienen diabetes tipo 1 y la necesitan para sobrevivir. | Bram Sable-Smith para NPR

La cetoacidosis diabética es una forma terrible de morir. Es lo que sucede cuando no tienes suficiente insulina. Tu nivel de azúcar en sangre se dispara y ésta se vuelve muy ácida, las células se deshidratan y tu cuerpo deja de funcionar.

Nicole Smith-Holt perdió a su hijo por cetoacidosis diabética, tres días antes de recibir su salario, porque no pudo pagar por la insulina.

"No debería haber sucedido", dijo Smith-Holt, mirando el certificado de defunción de su hijo en la mesa de su comedor en Richfield, Minnesota. "Esta muerte por cetoacidosis diabética nunca debería haber sucedido".

El precio de la insulina en los Estados Unidos aumentó más del doble desde 2012. Eso pone a la hormona que salva vidas fuera del alcance de algunas personas con diabetes, como el hijo de Smith-Holt, Alec Raeshawn Smith. Y ha dejado a otros luchando, en busca de soluciones para pagar lo único que necesitan para mantenerse vivos. Este reportero es una de esas personas que tienen que pelear por su insulina.

No hay tiempo suficiente

La mayoría de los organismos crean insulina, una hormona que regula la cantidad de azúcar en sangre. Las cerca de 1.25 millones de personas con diabetes tipo 1 en el país tienen que comprar insulina en una farmacia porque sus páncreas dejaron de producirla.

Mi primer vial de insulina costó $24.56 en 2011, después que el seguro pagara su parte. Siete años después, me cuesta más de $80. Eso no es nada comparado con lo que Alec enfrentó cuando cumplió 26 años y fue removido del plan de salud de su madre.

Smith-Holt dijo que ella y Alec comenzaron a revisar sus opciones en febrero de 2017, tres meses antes de su cumpleaños, el 20 de mayo. El farmacéutico de Alec le dijo que, sin seguro, sus suministros para controlar la diabetes costarían $1,300 al mes, la mayor parte para la insulina. Sus opciones con el seguro no eran mucho mejores.

El salario anual de Alec como gerente de un restaurante era de aproximadamente $35,000. Demasiado alto para calificar para Medicaid, y, según Smith-Holt, demasiado alto para calificar para subsidios significativos en el mercado de seguros de Minnesota establecido por la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA). El plan que encontraron tenía una prima de $450 por mes y un deducible anual de $7,600.

"Al principio no se dio cuenta de lo que era un deducible", dijo Smith-Holt. Alec pensó que podía buscar un trabajo de medio tiempo para ayudar a cubrir los $450 por mes, contó su madre.

Smith-Holt le explicó a su hijo lo que era un deducible.

"Tienes que pagar los $7,600 de tu bolsillo antes que tu seguro comience a pagar", recordó haberle explicado. Alec decidió que permanecer sin seguro sería más manejable. Aunque podría haber discutido con su médico otras alternativas para conseguir la insulina, nunca llegó a hacerlo.

Murió menos de un mes después de salir del seguro de su madre. Su familia cree que estaba racionando su insulina, utilizando menos de lo que necesitaba, para tratar de que durara hasta que pudiera comprar más. Murió solo en su apartamento tres días antes de cobrar su salario. La pluma de insulina que usaba para inyectarse estaba vacía.