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Federación Española de Fútbol rechaza partido de LaLiga en EE.UU.


Javier Tebas, presidente de LaLiga, insistió en que el compromiso entre Girona y Barcelona aún podría llevarse a cabo

Jonathan Soto | 10/4/2018, 9:18 p.m.
Federación Española de Fútbol rechaza partido de LaLiga en EE.UU.
INCERTIDUMBRE. Se espera la confirmación de la Real Federación Española de Fútbol | EFE

Lo que debía ser una fiesta de fútbol en Miami el próximo 26 de enero hoy es una incógnita. La agencia de noticias AP reveló que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) estaría negada a la propuesta hecha por Girona y Barcelona para celebrar un compromiso de liga, el segundo entre los equipos tras el empate a dos goles el 23 de septiembre en el Camp Nou, casa del cuadro blaugrana.

Pese a que la decisión del organismo no se ha hecho oficial, una persona con conocimiento aseguró a la agencia de noticias que el ente habría informado a través de una carta a LaLiga su decisión, basada en que no cumplió con ciertos parámetros, donde se incluía la falta de respeto a las regulaciones desde el país europeo, pero también a nivel internacional para el óptimo desarrollo del duelo.

Además, como parte de los convenios establecidos antes del inicio de la temporada, no se aseguró que las televisoras locales que cubrirían dicho encuentro cuenten con la posibilidad de planificar su emisión ahora en terreno estadounidense.

Los detractores

Cuando se conoció que los conjuntos catalanes tenías la firme intención de poner a rodar el balón en el Hard Rock Stadium de Miami, una de las primeras voces que saltó para expresar su rechazo fe Julen Lopetegui.

El entrenador del Real Madrid reconoció que, al menos a su juicio, la celebración del juego sería una injusticia, pues recordó que en choque el que haría las labores como local sería el Girona, un conjunto de menor mercado en comparación con el Barcelona, marca mundial en la disciplina y el deporte en líneas generales.

“Creo que todos deberíamos jugar en las mismas condiciones, en los mismos campos. No beneficia la igualdad de la competición”, comentó a los medios presentes en conferencia de prensa previo a su duelo de mediamos del presente mes en San Mamés contra el Athletic de Bilbao. “No soy partidiario”, refirió.

El mandamás

La situación polémica no solo se centró sobre el director técnico del histórico rival culé, pues Gianni Infantino, presidente de la FIFA, también echó leña al fuego de lo que debía ser no más que un buen espectáculo para unir comunidades del balompié y llevar a territorio norteamericano parte de una de las principales ligas del planeta.

“Prefiero ver grandes partidos de la MLS en Estados Unidos en lugar de partidos de la liga española que se juegan en Estados Unidos”, indicó a AP el presidente del órgano que regula la disciplina.

Para muchos hubo influencia de Infantino en la decisión que aún no ha hecho oficial la RFEF; sin embargo, para que ambos hayan llegado a un acuerdo sobre el rechazo, la polémica que desataría la situación sería de gran impacto sobre el deporte, por lo que una intervención e influencia de este tipo sería descabellada.

Infantino recordó que la FIFA no tiene la última palabra sobre este tema, pero dijo que un caso de esta talla no podía pasar por debajo de la mesa incluso para un organismo que está fuera de los límites de lo que su brazo puede alcanzar.

No pierde la esperanza

Uno de los promotores de la celebración del juego, Javier Tebas, presidente de LaLiga, no bajó los brazos e insistió en que ese compromiso entre Girona y Barcelona aún podría llevarse a cabo. Para el ejecutivo, la responsabilidad de hacer un encuentro como este va más allá de lo deportivo.

A nivel de estrategias y lazos con otras partes del mundo para impulsar financieramente al balompié español, hacen falta alcanzar algunos otros acuerdos, un terreno ya recorrido por la Premier League de Inglaterra, con un impacto mucho más grande en el planeta, donde la marca es digna de admirar por lo que se ha logrado desde las oficinas.

Dar el paso significaría para España seguir vendiendo un espectáculo único, pero a su vez la posibilidad de contraer enormes contratos con uno de los países de mayor consumo deportivo del planeta. En caso de lograrlo, la situación también generaría un puente directo entre las dos naciones para el desarrollo deportivo en un lado y el crecimiento en ventas del otro.