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Ajustes fiscales: Gremios de Costa Rica denuncian que presidente Alvarado no quiere dialogar


El primer mandatario del país tico comenzó su período presidencial intentando aplicar una de las medidas más impopulares que ha podido tomar: ajustes fiscales

María Corina Roldán Robles | 10/11/2018, 11:46 a.m.
Ajustes fiscales: Gremios de Costa Rica denuncian que presidente Alvarado no quiere dialogar
Bajo una fuerte presencia policial, manifestantes se congregan en el exterior de Asamblea Legislativa de Costa Rica para protestar por la polémica reforma fiscal. | EFE/Alexander Otárola

Desde hace un mes, los costarricenses han tomado las calles para denunciar un ‘combo fiscal’ que intenta implementar el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado.

Diversos gremios y sectores se han manifestado ante unas medidas que pretenden convertir el impuesto de ventas, que corresponde al 13%, a un impuesto de valor agregado (IVA) con la misma tasa.

Alvarado también incluyó cambios en el impuesto sobre la renta y ciertas restricciones en los beneficios salariales de los trabajadores públicos para reducir el gasto estatal en este sector.

Si bien esto puede parecer necesario, tomando en consideración que la deuda del sector público en el país centroaméricano equivaldrá a finales de 2018 el 50% del PIB y que el déficit fiscal superará el 7%, también es necesario considerar que la evasión de impuestos en Costa Rica representa desde el año 2010 un 8% del producto interno bruto (PIB) y las exoneraciones a ciertos sectores privilegiados representan un 5.7% del mismo.

“Cuando medimos estas dos cosas (evasión y exoneraciones) nos vamos a dar cuenta de que son casi un 14% del PIB y el déficit ha estado situándose en el 5% (…) [aunque] para este año se prevé que podría llegar al 7%”, dijo a El Tiempo Latino, Ronald Segura, representante gremial del poder judicial.

Alvarado no quiere escuchar y los ánimos se empiezan a caldear

Los costarricenses que se han manifestado aún no logran entender por qué el gobierno no prefiere atacar el déficit fiscal haciendo una revisión en la evasión de impuestos y las exoneraciones. Sobre todo considerando que el impuesto se implementará a la canasta básica, lo que afectará notablemente al 22% de la población que es considerada pobreza extrema.

De hecho, diferentes grupos organizados han intentado dialogar con el Ejecutivo, pero Alvarado no se ha mostrado abierto a hacerlo. Segura comentaba que el mandatario no ha acudido a ninguna de las citas y por el contrario envía a viceministros que no tienen poder de decisión.

“Lo lógico es que se abra una ronda de negociaciones de previo a tomar alguna determinación, pero esa posibilidad no se ha dado al día de hoy”, agrega segura al indicar que esto va contra la tradición democrática que ha tenido Costa Rica de integrar a los diferentes sectores en la discusión de los problemas nacionales.

Por su parte, la Asamblea Legislativa tampoco está acatando el debido proceso para llevar a cabo la aprobación de este proyecto fiscal al utilizar una figura que se llama “vía rápida” para discutir la propuesta, en la que se limita la participación de los diputados a tres minutos por moción.

Explica el fiscal que bajo este procedimiento "no se está discutiendo en el plenario". Por el contrario, la disertación se hizo en "comisión plena", a pesar de que la Constitución de Costa Rica garantiza que los proyectos de esta naturaleza requieren la consulta de diferentes gremios y sectores. En caso de que la discusión resulte ser negativa, en la asamblea, la propuesta debe sacar 38 votos para su aprobación.