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Adrian Peterson encuentra una oportunidad con los Redskins


Los Redskins rompieron el vidrio de emergencia y levantaron el teléfono para sumar a sus filas a un veterano de mil batallas

Jonathan Soto | 9/6/2018, 9:12 p.m.
Adrian Peterson encuentra una oportunidad con los Redskins
EXPERIENCIA. Peterson ya entrena con los Redskins | John McDonnell/The Washington Post

Pocos como Adrian Peterson. Revisar las estadísticas de corredores en la NFL en los últimos años es tenerlo siempre en el tope. El destacado running back acordó por un año con los Redskins de Washington, un movimiento pensado por parte de la gerencia del combinado capitalino para brindar profundidad a un departamento que lucía sólido, pero que las lesiones golpeó en la pretemporada.

Derrius Guice partí como el titular, pero se quedó a las puertas de su primera campaña en la liga luego de sufrir la rotura del ligamento anterior cruzado en el encuentro frente a los Patriots de Nueva Inglaterra, duelo que ganaron los finalistas de la pasada temporada.

Apenas fueron seis acarreos para el muchacho de 19 años, quien fue tomado en segunda ronda del pasado draft y bien catalogado para la dirigencia de la organización. Ese golpe, pese a que, con menos expectativas, trajo de nuevo a la mesa el recuerdo de la situación de Robert Griffin III y su calidad de estrella que jamás logró ser tal con os aborígenes.

Luego tocó el turno a los reservas Samaje Perine y Byron Marshall, con molestias que deberían apartarlos por solo unas semanas, pero ya el daño está hecho.

No obstante, en las oficinas de los Redskins rompieron el vidrio de emergencia y levantaron el teléfono para sumar a sus filas a un veterano de mil batallas con la experiencia suficiente y calidad para hacerse con el puesto de titular desde la primera semana de actividad.

Una segunda oportunidad

Con 33 años de edad y 12 zafras sobre sus hombros, el nativo de Texas se puso la piel roja en una etapa en la que el adiós a la disciplina está día más cerca; no obstante, no es esta la principal razón para saltar al campo, pues con Washington la premisa es simple: retomar lo mejor de su juego y volver a meterse entre los mejores corredores del año.

No será sencillo, pero la historia está de su lado.

En 2008 lo hizo al coronarse como el corredor con más yardas por la vía terrestre de la temporada, sumando 1.760 mientras vestía el uniforme de los Ravens de Minnesota. Con esta franquicia, no solo se dio el lujo de demostrar que estaba un escalón por encima de sus colegas, pues su situación llegó a tal punto que en 2012 cerró por todo lo alto su campaña al ser elegido Jugador Más Valioso.

En dicho lapso los números demostraban cosas que antes parecían imposibles de cumplir y que en el campo era aún más agudo: sus 2.097 yardas se quedaron solo un poco cortas para alcanzar la marca de Erick Dickerson y sus 2.105 en 1984; sin embargo, ser el segundo en pasar las 2.000 yardas en la historia dela liga no es detalle menor.

Los valores eran escandalosos, lo que lo catapultó a un nivel en el que nombres de leyendas, piezas pertenecientes al salón de la fama y los que alguna vez fueron sus ídolos en la liga ahora estaban a su lado. El sueño del niño hecho realidad por el adulto.

Para los nuevos en la liga

Lo mejor que pudo haberle sucedido a la dirigencia de los Redskins fue haber conseguido a un tipo con sus pergaminos, pues es mínimo lo que podría reprochársele en el campo, así que la formación irá más allá.

Contar con Peterson también será contar con el mejor maestro posible de su generación para los más jóvenes, los nóveles que intenten transcender desde temprano, así como él lo logró, pero ahora guiados por un faro que alcanzó distancias impensadas.

Desde brindar apoyo al lesionado Guice hasta moldear a Perine y Marshall, sus funciones dentro del equipo irán más allá, no por su veteranía, sino por lo que un hombre con su experiencia es capaz de compartir.

Hoy no hay nadie que no aplauda la incorporación de Peterson al equipo, ni quien dude de su capacidad para dejarlo todo con tal de ser aquel indetenible corredor que en algún momento logró ser.