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Primer estudio que analiza una nueva realidad: abuelos que cuidan a abuelos


El análisis se basa en datos de 80,000 entrevistas

Judith Graham | Kaiser Health News | 9/9/2018, 12:59 p.m.
Primer estudio que analiza una nueva realidad: abuelos que cuidan a abuelos
Socialmente, los cuidadores mayores pueden estar aún más aislados que los más jóvenes. | Pexels.com

"Esto no durará mucho", se dijo Sharon Hall cuando invitó a su madre ya viejita a vivir con ella, luego que sufriera varios pequeños accidentes cerebrovasculares.

Eso fue hace cinco años, justo antes que Hall cumpliera los 65 y se encontrara en el umbral para convertirse en una adulta mayor.

En los años transcurridos, el esposo de Hall fue diagnosticado con demencia, lo que lo obligó a retirarse. Ni él ni la madre de Hall, cuya memoria se había estado deteriorado, podían quedarse solos en la casa. Hall tenía las manos ocupadas cuidándolos a los dos, los siete días de la semana.

A medida que la vida se alarga, los hijos adultos como Hall, de entre 60 y 70 años, se ocupan cada vez más por los padres mayores y frágiles, algo que pocas personas planean.

"Cuando pensamos en un hijo adulto que cuida a un padre, lo que viene a la mente es una mujer de unos 40 o 50 años", dijo Lynn Friss Feinberg, asesora principal de políticas estratégicas del Public Policy Institute de AARP. "Pero ahora es común que una persona 20 años mayor esté cuidando a un padre de 90 años o más".

Un nuevo análisis del Center for Retirement Research en el Boston College es el primero en documentar la frecuencia con la que esto sucede. Encontró que el 10% de los adultos de entre 60 y 69 años cuyos padres están vivos actúan como cuidadores, al igual que el 12% de los adultos de 70 años o más.

El análisis se basa en datos de 80,000 entrevistas (algunas personas fueron entrevistadas varias veces) realizadas entre 1995 y 2010 para el Health and Retirement Study. Alrededor del 17% de los hijos adultos cuidan a sus padres en algún momento de sus vidas, y la probabilidad de hacerlo aumenta con la edad, revela el estudio.

Eso se debe a que los padres que alcanzaron los 80, 90 o más tienen más probabilidades de tener enfermedades crónicas y discapacidades relacionadas, y de necesitar ayuda, dijo Alice Zulkarnain, coautora del estudio.

Las implicaciones de la atención a largo plazo son considerables. Tener que ayudar a un padre mayor en la cama, a subirse a un automóvil, o despertarse por la noche para asistirlo puede ser exigente para los cuerpos de hijos ya seniors, que son más vulnerables y menos capaces de recuperarse de la fatiga física.

La angustia emocional puede agravar esta vulnerabilidad. "Si los cuidadores mayores tienen problemas de salud y se estresan mental o emocionalmente, tienen un mayor riesgo de muerte", dijo Richard Schulz, profesor de psiquiatría en la Universidad de Pittsburgh, citando un estudio que publicó en la revista de la American Medical Association.

Socialmente, los cuidadores mayores pueden estar aún más aislados que los más jóvenes. "En sus 60 y 70 años, es posible que la persona se haya retirado recientemente y sus amigos y familiares estén comenzando a enfermarse o fallecer", dijo Donna Benton, profesora asociada de investigación de gerontología y directora del Family Caregiver Support Center de la Universidad del Sur de California.