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Primer estudio que analiza una nueva realidad: abuelos que cuidan a abuelos


El análisis se basa en datos de 80,000 entrevistas

Judith Graham | Kaiser Health News | 9/9/2018, 12:59 p.m.
Primer estudio que analiza una nueva realidad: abuelos que cuidan a abuelos
Socialmente, los cuidadores mayores pueden estar aún más aislados que los más jóvenes. | Pexels.com

Ser cuidador a una edad más avanzada también puede poner en riesgo los ahorros ganados con esfuerzo, sin posibilidad de reemplazarlos al volver a ingresar a la fuerza de trabajo. Yvonne Kuo, cuidadora familiar del centro de apoyo para cuidadores de la USC, ha estado ayudando a una mujer de 81 años que atiende a su madre de 100 años con demencia vascular que está en esta situación.

"No hay apoyo de la familia, y ha gastado sus ahorros para pagar ayuda extra. Es muy difícil", dijo Kuo.

Judy Last, de 70 años, madre de tres hijos adultos y abuela de seis, vive con su madre, Lillian, de 93, en un parque de casas móviles en Boise, Idaho. Se mudó por última vez hace tres años, después que su madre sufriera una neumonía doble, complicada por una infección bacteriana difícil de tratar que la mantuvo en el hospital por ocho semanas.

"Uno no sabe si va a ser permanente en ese momento", dijo Last, cuyo padre murió de demencia en enero de 2016 después de mudarse a un centro de atención de la memoria. "Mamá me había preguntado varios años antes si estaría allí cuando necesitara ayuda y le dije que sí. Pero realmente no entendí en qué me estaba metiendo".

Feinberg dijo que esto no es raro. "Las personas en sus 90 años con una discapacidad pueden vivir durante años con el apoyo adecuado".

Last no cree que el cuidado sea físicamente difícil a pesar que ha tenido dos reemplazos de cadera y lucha contra la artritis y la angina de pecho. Su madre tiene problemas de memoria y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, depende del oxígeno, usa un andador, ha perdido la mayor parte de su audición y tiene problemas de visión.

Sin embargo, las cosas son difíciles. "Tenía planes para mi jubilación: imaginaba ser voluntaria y poder viajar tanto como mi cuenta bancaria me permitiera", dijo Last. "En cambio, no me tomo un descanso ni dejo a mi madre. Lo más difícil ha sido lidiar con la pérdida de mi libertad".

Hall, quien está por cumplir 70 y vive en Cumming, Georgia, logró manejar las necesidades complejas de su madre y su esposo durante años al establecer una rutina estricta. Lunes y viernes iban a un programa de alivio de demencia de 10am a 3pm. Los otros días, Hall cocinaba, hacía compras, lavaba la ropa, los ayudaba con tareas personales, se aseguraba que estuvieran bien ocupados, los acompañaba y llevaba a citas médicas, según fuera necesario.

"No esperaba este tipo de vida", dijo Hall, quien ha tenido dos reemplazos de rodilla y un fémur roto. "Si alguien me hubiera dicho que pasaría años cuidando a mi madre y que mi esposo tendría demencia, hubiera dicho 'No, simplemente no'. Pero haces lo que tienes que hacer".

Unas semanas después de nuestra charla, la madre de Hall ingresó en un hospicio luego de un diagnóstico de neumonía por aspiración y dificultades para tragar con riesgo de vida. Hall dijo que ha recibido con satisfacción la ayuda de las enfermeras y asistentes de hospicio, que le preguntan en cada visita lo que ella necesita para aliviar su trabajo.