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Excomandante del Ejército de Colombia Mario Montoya compareció ante la JEP


El General Montoya acompañado de sus abogados suscribió el acta de sometimiento

Semana | 9/13/2018, 4:29 p.m.
Excomandante del Ejército de Colombia Mario Montoya compareció ante la JEP
JUSTICIA. General en retiro Mario Montoya en las instalaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Colombia | Archivo Semana

Este jueves, el General en retiro Mario Montoya se presentó en las instalaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), para responder a la citación que le hizo esa jurisdicción, para que suscriba un acta en el que acepta ser juzgado por el tribunal de paz.

Mario Montoya fue el gran general de la seguridad democrática implementada en los gobiernos de Álvaro Uribe. El exoficial, que prestó servicio a lo largo de 39 años, fue el más aguerrido escudero de Uribe desde los tiempos en que este era gobernador de Antioquia. Montoya –el general tropero– protagonizó varias de las páginas de mayor gloria del Ejército Nacional.

La más sonora fue la Operación Jaque ejecutada el 2 de julio de 2008, con la que se logró, sin disparar un tiro, la libertad de Íngrid Betancourt, 11 militares y 3 contratistas norteamericanos secuestrados por las Farc. En otro momento, los hombres de Montoya participaron en la Operación Fénix en que fue abatido alias Raúl Reyes, tras un bombardeo a su campamento en la provincia de Sucumbíos, Ecuador. La acción, que produjo un gran lío diplomático, significó un duro revés para la guerrilla en la correlación de fuerzas de la guerra, pues nunca antes uno de sus jefes había sido tocado. Además, a Montoya se le reconoce como el hombre clave en lograr que el Ejército obligara a las Farc a un repliegue en territorios que había controlado por décadas. Pero junto a las medallas y altas distinciones, la carrera del general Montoya tiene sombras muy oscuras.

El expediente más abultado contra el general –con miles de folios– es por los llamados falsos positivos. Pero aún antes de que se presentara esa especie de cáncer que se desarrolló sistemáticamente en el Ejército bajo la batuta de Montoya, ya otros prontuarios lo salpicaban. Su nombre aparece en los expedientes por la masacre de la comunidad de paz de San José de Apartadó ocurrida en febrero de 2005, cuando Montoya era comandante de la Primera División y viajó a la Brigada XVII, con sede en Carepa, a coordinar una serie de operaciones contra el frente 5 de las Farc, despliegue que terminó en el crimen de seis menores de edad y cinco campesinos.

Otra sombra que oscurece la trayectoria del general es la Operación Orión, ejecutada en la comuna 13 de Medellín en 2002. Se trató de una envestida urbana sin precedentes para golpear las milicias guerrilleras que controlaban esa zona en donde se perpetraban todo tipo de crímenes. Luego de dos días de fuegocruzado y tras varias semanas de ‘pacificación’, cuando la humareda del combate se apaciguó, la Personería de Medellín documentó denuncias por innumerables capturas arbitrarias y detenciones selectivas de habitantes que nunca volvieron a aparecer. Así mismo, Montoya está enredado en la falsa desmovilización del frente Cacique Gaitana, caso por el cual el ex comisionado de paz Luis Carlos Restrepo fue procesado y que lo llevó al exilio. Restrepo aseguró que Montoya fue el cerebro de tal farsa: “Yo no quería darle alto perfil al acto. El general Mario Montoya fue el que llevó a los periodistas. Lo único que a mí me tocaba era recibir el listado para verificar las identidades”.