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DC United demuestra en marzo que su norte es el título

La sensación que dejó fue el de poder ser mejor que esa versión mostrada en 2018
Foto: José Argueta - ETL

Foto: José Argueta - ETL

No es como comienzas sino como terminas. Una valiosa y popular frase a la que muchos se entregan si el arranque de un proceso no ha sido tan exitoso como se planeó; sin embargo, en el entorno del DC United todo es dorado si se toma en cuenta su inicio de temporada en la Major league Soccer (MLS). Finalizado el mes de marzo, lapso que determina el primer paso de la larga zafra, el conjunto de la capital de Estados Unidos se mostró más que sólido y cerró el periodo invicto, con tres victorias y un empate para comandar la Conferencia del Este.

Cuando bajó el telón de la campaña 2018, la sensación que dejó el combinado dirigido por Ben Olsen fue el de poder ser mejor que esa versión mostrada. Su andar por la temporada no fue sencillo, con una primera mitad donde el fracaso formó parte del día a día; no obstante, la cara cambió en junio con la llegada de Wayne Rooney, hoy líder del combinado y guía dentro del gramado de un conjunto donde no son pocos los jóvenes que se nutren del juego de un elemento ganador en Europa y que llegó a territorio norteamericano para demostrar que la liga no es un paso de despedida para los futbolistas más destacados del Viejo Continente.

El primer paso

Con el conocimiento del calendario, el DC United entendió que para demostrar que lo logrado en la segunda parte del almanaque no era una simple coincidencia en los resultados. El rival: Atlanta United. El campeón defensor se presentó como primer reto, uno que no marcaría necesariamente el destino de uno u otro, pero sí serviría para analizar cómo pueden presentarse ambas oncenas ante un contrincante que, al menos en la teoría, se encuentra entre los favoritos a alzar el título a final de año.

Pero lo que debía ser un encuentro donde la paridad reinara, terminó convirtiéndose en un monólogo capitalino. Actuando como local, el DC United derrotó 2-0 al dueño de la corona con un ritmo que no permitió al contrincante desplegar su fútbol, uno que se hizo imparable en 2018, pero que en el primer mes de zafra se ha perdido. Si se destaca lo del líder del Este tras un mes de campaña, lo del combinado de Georgia es contrario, con el último puesto ensu haber y sin triunfos en cuatro presentaciones.

Paul Arriola y Luciano Acosta, sospechosos habituales del gol, agitaron las redes del Audi Field, haciendo celebrar a los fanáticos.

Segundo obstáculo

Si Atlanta United se asomaba como un inicio complicado, el segundo duelo del año no desentonaba. New York City, cuadro con un ataque a temer y que luce como uno de esos equipos que en el panorama de muchos tiene la capacidad para arremeter y nutrirse con el pasar de las jornadas, considerándose favorito para titularse.

Pero esta vez los de la Gran Manzana se toparon contra un muro negro que visitó Nueva York para hacerse sentir con fuerza. Fue un empate sin goles en el que la posesión, remates y mayoría de acciones importantes en el resumen y estadísticas fueron favorables para los locales, pero sin éxito.

Lo que en el pasado era un dolor de cabeza, en el presente es un elemento que ahora juega de su lado. La retaguardia, otrora zona frágil del equipo, reducía a sus contrarios con un planteamiento coherente de principio a fin.

La goleada

Salir invicto de sus dos primeros encuentros de la ronda regular ante rivales de esa talla solo podía ser visto como algo importante en el entorno de los capitalinos, que el sábado 16 de marzo demostraron todo su poderío ante el Real Salt Lake, víctima que regresó a casa con cinco goles en el saco, tres de ellos obra de Rooney.

Saber mantener el alto ritmo no es algo que muchos cumplan, de ahí la calidad del elemento. Esto abraza la carrera del atacante inglés, figura con el Everton y Manchester United, lo propio con su selección.

Cuando arribó en junio de 2018 a Estados Unidos, no fueron pocos los expertos que vieron en el británico a alguien que podía llegar en el ocaso de su carrera a una liga injustamente vista como una que está hecha para el espectáculo y también para dar un retiro digno a las figuras del balompié mundial. Pero nada más alejado de la realidad. Rooney llegó para destrabar una rutina compleja dentro de la franquicia de la capital, donde el talento existía, pero la falta de alternativas ahogaba un sistema que rendía poco.

Con labores más de armador que de goleador, se adueñó de tres cuartos de cancha para responder a las necesidades de distribución y alimentó las bandas. Así, el proceso de cara a la anotación tuvo una respuesta más positiva en el ataque.

El cierre perfecto

El último choque del mes de marzo fue ante el Orlando City. Para un conjunto como el de Florida, que aspira a mejorar a corto plazo, no parecía sencilla la fecha, pero estar en casa debía ser un aliciente para el club.

Pese a esto, el DC United volvió a sacar lo mejor de su juego y con un triunfo por 1-2 sostuvo el invicto. El segundo tanto del choque, para variar obra de Rooney, fue una joya considerada desde ya para quedar como uno de los mejores tantos de la campaña, un disparo cercano a la línea de fondo que se coló por el segundo palo de la portería contraria, una ejecución similar a un gol olímpico que despertó incluso el reconocimiento de los seguidores locales.

Para los de Olsen, la claridad de ataque encuentra equilibrio también al momento de luchar por el balón. Cuando el contrario se ha hecho con la posesión, no ha ganado el desespero; todo lo contrario, se establece un patrón para ir por la esférica sin crearle de forma gratuita ocasiones a través de faltas cerca del área. Tras los cuatro juegos de marzo solo han recibido seis tarjetas amarillas, sin expulsiones, demostrando el criterio al momento de defender.

Asimismo, la efectividad de los ataques es parte de los varios puntos altos de la organización. Solo en un choque tuvieron mayor posesión del balón que su rival, demostrando con el pasar de las jornadas cómo operan y cuál es su estilo. Dejar que el otro recorra espacio en el gramado es una trampa, pues se valen del contraataque para ganar las espaldas de los zagueros contrarios.

Este es un nuevo DC United, una mejor versión que la del pasado. Si en la segunda parte de 2018 todo era esperanzador, las promesas del pasado hoy son una realidad. Este conjunto, con más luces que sombras, demostró en marzo que es uno de los equipos a vencer en la MLS, haciendo temblar en su trono al campeón defensor.