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Que suba el telón, ¡Ya llega el mes del jazz!

Más de 300 músicos y artistas estarán en todos los barrios de la ciudad durante DC Jazz Festival.
Magia. La magia del jazz es que se puede combinar con todos los géneros musicales que se le pongan en frente. Por eso en el festival de junio se escuchará blues, soul, rock and roll, salsa, pero todos con acordes de jazz.

Magia. La magia del jazz es que se puede combinar con todos los géneros musicales que se le pongan en frente. Por eso en el festival de junio se escuchará blues, soul, rock and roll, salsa, pero todos con acordes de jazz.

Para todos los fanáticos del jazz junio es el mes de Navidad. Se acerca el verano y desde las escuelas, iglesias, librerías, teatros, clubes, cafés y restaurantes se escaparán sus acordes que inundarán los custro puntos cardinales de la ciudad. Ese género musical que tomó forma en Estados Unidos pero que ahora es patrimonio universal embriagará los oídos con músicos que llegarán de todo el mundo.

Si el gran Duke Ellington despertara, seguro que estaría encantado de saber que la ciudad en la que nació, desde hace 15 años cae rendida en los embriagadores ritmos del jazz, que él tanto hizo por engrandecer y universalizar. Si nueva Orleans es la capital mundial del jazz, Washington DC es la del Atlántico Medio, porque aquí, se escucha todo el año.

Los organizadores de DC Jazz Festival, a partir de la segunda semana de junio, prometen una fiesta en todos los barrios a ritmo de trompetas, trombones, cornetas, pianos y clarinetes; por supuesto, estará el infaltable saxofón, las voces, el sello y la aplaudida improvisación de sus músicos, porque mucha de la magia del jazz descansa en la espontaneidad de artistas que siguen los pasos del mismo Ellington, Sherley Horn o Ron Holloway, solo por hablar de los nacidos en DC.

“Todos están invitados a DC y ¡Que comience la fiesta del jazz!”, dijo Sunny Sumter, directora ejecutiva del festival. Además de recordar que el año pasado este evento atrajo a más de 82.000 personas dijo que este año se esperan al menos unas 100.000, quienes durante 10 días disfrutarán de la impronta de más de 300 artistas llegados desde los rincones del planeta. “Siempre hay que ver y hacer más allá de los grandes museos”, agregó.

Como el jazz se precia de ser un idioma universal, DC Jazz Festival cuenta con grandes aliados internacionales, entre ellos varias embajadas, como las de Dinamarca, Finlandia, Italia o Canadá. solo así es posible traer a músicos y vocalistas de países tan diversos como Rusia, Alemania, Japón, Australia, Bolivia, Brasil, Cuba, Chile, Ecuador o Luxemburgo.

El público podrá escuchar lo que más le plazca: voces, instrumentos, bandas, solos o conjuntos. “Tendremos un rango tan amplio de representaciones del mundo clásico y moderno y por eso creemos que calza perfecto decir que esto es el verdadero lenguaje del jazz”, dijo durante una rueda de prensa Willard Jenkins, director artístico del festival. Desde las iglesias, las librerías y los bares esta expresión rítmica llegará hasta el Kennedy Center para honrar a figuras legendarias como Nat King Cole, Nancy Wilson, Shirley Horn, Roy Hargrove, Randy Watson y Quincy Jones.

Otro epicentro del jazz de este verano será The Wharf, en el sureste de la ciudad, donde se escucharán a una constelación músicos, entre ellos José James, quien empezó arrullando con sus notas los oídos en su estado natal de Minnesota. Luego, el hijo de padre panameño, se fue a dar rienda suelta a su imaginación entre bares y teatros del Bronx, en Nueva York, hasta convertirse en un internacionalizado músico y vocalista, que libremente sintetiza el jazz con el blues, el soul y el hip hope. En él, al igual que otros jóvenes músicos, estos ritmos tienen garantizada una larga vida de calidad.

Muchos de los conciertos en The Warf serán gratis. Bastará con caminar por las calles peatonales junto al río y allí se escuchará jazz del bueno, como la banda Cornestore, ganadores de la competencia internacional de jazz del año pasado. DC Jazz Festival es una experiencia con las puertas abiertas para el público del mundo y para artistas de talento como el de José André Montaño, el niño prodigio boliviano, que los cinco años ya tocaba el piano con increíble soltura y a los 14 es todo un fenómeno mundial. Montaño y su trío se presentarán en Transit Pier, en The Wharf, el 15 de junio a las 3:30 pm. Será un concierto gratuito.

Esto no se trata de montar dos o tres conciertos con los jazzistas contemporáneos más renombrados en un gran teatro. DC Jazz Festival, como en otros años, será pasearse por El Mall, ir por un té frío o un helado a The Wharf, pasear por Franklin y Yards Parks o llegar hasta Westminister Church y en todos esos lugares encontrarse con una banda tocando esos ritmos nacidos en el África profunda. Por cierto en esta iglesia todos los viernes del año, a partir de las 6 de la tarde y por solo 10 dólares se viven tres horas de jazz inolvidables.

Un lenguaje de alcance global

El DC Jazz Festival comenzará el siete de junio y se extenderá hasta el 16 del mismo mes. Se disfrutará de unos 150 espectáculos en 40 diferentes lugares, desde Anacostia, pasando por The Wharf, Georgetown, El Mall, Takoma Park hasta el Kennedy Center. Para informarse sobre los artistas, bandas y el calendario de presentaciones ingresar a dcjazzfest.org.

Puesto que el jazz se ensambla a la perfección con el blues, el swing, el soul y la música latina, el público también se encontrará con esa variedad de géneros y artistas, entre ellos varios de origen hispano. Aparte de José James y José André Montaño, estará el trompetista Joe Herrera, Federico González Peña o el grupo El Violín Latino, cuya música tiene profundas influencias de Argentina, Cuba y Brasil.

A la par se realizará la cuarta competición de bandas de jazz. Para este certamen que junta en sus acordes herencia, historia, cultura y música se presentaron 60 aplicaciones, los tres finalistas estarán el 15 de junio in Pearl Street Warehouse, en The Wharf y representan a Estados Unidos, Ecuador, Chile, Brasil, Cuba y Japón.