0

Becas para un sueño

Una organización ayuda a estudiantes de DC a continuar sus estudios universitarios
LATINA. Keiri Sánchez, la única estudiante latina que recibió una beca de UPO para perseguir su sueño de ser piloto.

LATINA. Keiri Sánchez, la única estudiante latina que recibió una beca de UPO para perseguir su sueño de ser piloto. Photo by Olga Imbaquingo.

La disciplina y la constancia son dos cualidades que cultiva Keiri Sánchez, una jovencita que un día será piloto. Ese es su sueño desde la primera vez que se subió a un avión cuando era niña. Ahora tiene 18 años y la organización Uniting People with Opportunities (UPO), con la entrega de una beca de $10 mil, le está ayudando a dar un paso hacia adelante para alcanzar su meta.

Durante la edición número 35 del desayuno anual en memoria de Martin Luther King Jr., UPO premió los esfuerzos de otros cuatro estudiantes con la misma cantidad de dinero para que hagan realidad el deseo de ser ingenieros, biólogos, terapistas y zoologistas. Sánchez, alumna de Bell Multicultural High School, fue la única latina que recibió esta beca, el pasado 18 de enero. “Pasan por un proceso de selección exigente y a los ganadores no solo les entregamos este fondo económico sino que los acompañamos hasta que logran alcanzar su meta final”, dijo Juan Jara, vicepresidente de City National Bank. Él, junto con Gabriela Mossi, son los únicos latinos que están en la junta directiva de UPO.

A este fondo de becas Joseph A. Beavers College Scholarship aporta el gobierno federal, la administración de la ciudad y sobre todo donantes privados, solo así ha sido posible que 170 jóvenes y sus familias hayan superado la línea de pobreza, desde hace 28 años que se fundó esta organización.

Además de la excelencia académica, el directorio de Uniting People with Opportunities (UPO) toma muy en cuenta la valía de los aspirantes en su comunidad y su trabajo de voluntariado.

Fue Martin Luther King, el mayor referente del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos, quien en 1957 le recordó a su audiencia en Alabama, que “la pregunta más persistente y urgente en la vida es ‘¿Qué estás haciendo por los demás?’” y de esa gran cuestión se hizo eco Jacqueline Kinlow, presidenta de UPO para destacar, el esfuerzo de los estudiantes y el aporte de los donantes. “Su generosidad es un acto de desafío y resistencia…tenemos que seguir peleando y ganando… tenemos que seguir haciendo algo por los demás”, fue su mensaje.

Una de esas luchadoras es Natalia Wilkerson, una madre soltera de dos hijos que, entre nerviosa y emocionada, narró primero su realidad sombría e incierta y luego la calma que su familia halló, gracias al apoyo con cuidados infantiles y la búsqueda de un empleo decentemente remunerado que esta organización le ayudó a encontrar y que hasta la fecha ha incidido para bien en la vida de 50 mil residentes de Washington DC.

Cuando le tocó el turno a Freeman A. Hrabowski, presidente de la Universidad de Maryland en Baltimore, defensor de las minorías, educador y matemático, confrontó la realidad de los negros y los latinos en un mundo donde se habla mucho de la educación científica, pero menos del uno por ciento de afroamericanos y menos del tres por ciento de latinos tienen oportunidad en esos campos, en el condado vecino de Montgomery, uno de los que exhibe el código postal con más profesionales en ciencias e investigación en el país.

De allí la importancia de que estudiantes como Sánchez, quien vino junto a sus padres, Gerardo Sánchez e Icela Segovia, desde El Salvador cuando apenas tenía cuatro años, se cuelen en la lista de honores académicos. Esta jovencita que es una de los 1.8 millones de Soñadores (Dreamers) desde los siete años se puso tras las cámaras para ayudar a su padre a producir el programa “Así es mi gente”, que se trasmite en su país de nacimiento. “Además de piloto quiero hacer estudios en comunicación, pero estoy convencida que nací para volar, por eso cada vez que viajo siempre observo todo y les hago preguntas a los pilotos”. Ella quiere seguir los pasos de otras dos pilotos también salvadoreñas: María Elena Mendoza y Sandra Hernández, la primera volando por los cielos de El Salvador y la segunda piloteando helicópteros sobre espacios aéreos conflictivos vigilados por las Naciones Unidas, en África y el Medio Oriente.

“Soy una estudiante indocumentada, lo cual levanta muchos obstáculos que vencer. He llegado a creer que todo es posible si se pone el corazón y la pasión en eso. Sueño con ser alguien de valía y agradezco a Dios por lo que he conseguido hasta hoy”, escribió Sánchez en su ensayo para conseguir la beca. Ella acaba de ser aceptada en la universidad del Distrito de Columbia, Trinity University y en la Academia Phoenix East Aviation, pero ella está buscando hacerse con el pase para una academia de vuelo en Florida.

PARA HISPANOS DE DC

Información. Los estudiantes latinos interesados en aplicar para esta beca están invitados a informarse en la página web www.upo.org y para llenar la aplicación pueden hacerlo en el portal www.upo.org/youth-services. Aparte de la excelencia académica y sus tareas de voluntariado es preciso que los postulantes estudien y vivan en Washington DC.

Entrenamiento. Las becas son solo una de las actividades de UPO. La organización concentra sus esfuerzos en educación desde diferentes ángulos, tiene en la ciudad 13 centros de aprendizaje temprano para recién nacidos hasta los dos años. También ofrece charlas para las familias que están pensando o ya están en el proceso de comprar una vivienda y da entrenamiento a electricistas, choferes profesionales, paramédicos y empleados en turismo, gastronomía.