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El pitcheo de los Nats se vuelve frágil en el primer mes de temporada

El pitcheo de los Nats es una deuda enorme
PERDIDO. Max Scherzer no ha respondido como as de la rotación

PERDIDO. Max Scherzer no ha respondido como as de la rotación

No hay forma de desvincular el pensamiento sobre los Nacionales de Washington sin su pitcheo. En nombres, la organización de la capital cuenta con uno de los mejores grupos de brazos de todo el béisbol organizado, con ganadores de premios Cy Young, potenciales ases y piezas con la disciplina suficiente para transcender al más alto nivel.

Pero en 2019 las labores no han correspondido a lo que se ve en el papel. Antes de que subiera el telón de la ronda regular, el análisis de la división este en la Liga Nacional, donde hacen vida los Nats, era posiblemente el más difícil de aclarar. La competencia no es sencilla: ganadores del banderín en 2018, los Bravos de Atlanta tienen la tarea de repetir lo alcanzado el pasado curso, ahora con la madurez de piezas que el año pasado debutaban en la liga y no desentonaron.

Mientras, los Filis de Filadelfia dieron el gran golpe en la mesa al sumar a su lineup al estelar jardinero Bryce Harper, precisamente ex de los Nacionales, quien fortalece una alineación que promete ser uno de los cuadros a vencer en la campaña.

Los Mets de Nueva York fueron agresivos por la vía del cambio y los Marlins de Miami aún hacen las labores pensando en una renovación que tenga impacto a mediano y largo plazo.

Así, en Washington hay enormes opciones de que las cosas salgan bien y decir presente en la postemporada, destino esquivo el año pasado y que dejó más preguntas que respuestas en el entorno de la franquicia, dudas que en el arranque del presente curso aún no han sigo resultas.

Debilidades atípicas

Con el primer fin de semana de mayo, dando paso al segundo mes de temporada regular, el pitcheo de los Nats es una deuda enorme. Para el 4 de mayo, los dirigidos por Dave Martinez eran antepenúltimo en efectividad colectiva en toda la Liga Nacional, con un porcentaje de carreras limpias de 4.81, números solo superados por los Mets y los Cerveceros de Milwaukee.

En apenas 31 compromisos, haciendo el corte de la fecha mencionada, los capitalinos desperdiciaron cinco ventajas (blown save) cuarto peor récord en la estadística. Esas irregularidades no corresponden a un grupo de sus características, pero cuya ejecución ha mermado el desempeño de una organización cuyo punto más alto, en teoría, pasa por sus brazos.

El caso más crítico es el de Max Scherzer. Ganador en tres ocasiones del Cy Young y número uno en la rotación, tuvo un bajo inicio de ronda regular, con apenas un triunfo por cuatro caídas. El hombre que está en el lugar de ser verdugo de los bates rivales y mentor de los lanzadores menos experimentados del equipo hoy protagoniza su versión más humana.

Patrick Corbin, llegado por la agencia libre, fue la adquisición más significativa en el mercado 2019 en cuanto a abridores. El zurdo, pretendido por otros conjuntos, eligió la oferta capitalina al saber que cuenta con una identidad atada al manejo y evolución de sus pitchers. Es estar ocmo pez en el agua, aunque el presente no sea el mejor. Aun así, no muestra lo mejor de su repertorio, en una crisis que parece contagiosa.

Otro nombre que no se desempeña según lo esperado es Aníbal Sánchez. El derecho venezolano es un veterano de mil batallas y quien en 2018 retomó un alto nivel con los Bravos. Al quedar libre, en Washington lo tomaron como un comodín que podría ayudar tanto en labores de apertura como relevo, pero ni una cosa ni la otra.

El responsable

Aunque son los jugadores quienes ejecutan la estrategia sobre el campo, los creadores de las formas para aplicarlas se llevan el crédito, para bien o para mal, de lo que suceda.

Así ocurrió con Derek Lilliquist, quien hasta el 3 de mayo se desempeñó como coach de pitcheo de los Nats, despedido en la mencionada fecha por el bajo rendimiento en este rubro en lo que va de campaña.

Para sustituirlo, llamaron de ligas menores a Paul Menhart, apostando por un hombre de la casa.

Pero la problemática no es nueva, pues el año pasado también quedó vacante el puesto luego de que Mike Maddux saliera por la puerta trasera enfrentando el mismo bajón.

En lo que debe ser el aspecto más fuerte de toda la organización, los Nacionales se quedan rezagados en una lucha de rivales muy poderosos por estar presente en los playoffs. Pese a que la carrera es larga, el arranque de los capitalinos ha dejado mucho que desear.