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Verano de pesadilla: le facturan $142,938 por tratar una mordedura de serpiente

Una niña de 9 años sufrió la picadura de una serpiente durante un campamento de verano. Unas semanas después, los padres recibieron facturas de escándalo
Oakley Yoder y sus padres, Joshua Perry y Shelli Yoder, fuera de su casa en Bloomington, Indiana. La cuenta total por la mordedura de serpiente que sufrió Oakley en julio de 2018 fue de $142,938, incluyendo $67,957 por cuatro dosis de antiofídico.

Oakley Yoder y sus padres, Joshua Perry y Shelli Yoder, fuera de su casa en Bloomington, Indiana. La cuenta total por la mordedura de serpiente que sufrió Oakley en julio de 2018 fue de $142,938, incluyendo $67,957 por cuatro dosis de antiofídico.

Caía la tarde cuando Oakley Yoder y otros niños del campamento de verano regresaban a sus tiendas de campaña en Jackson Falls, Illinois, el pasado julio. Cuando el grupo pasó por unas rocas en medio del camino, Oakley, entonces de 9 años, no vio a una serpiente hasta que le mordió un dedo del pie derecho.

"Me asusté mucho", dijo Oakley. "Pensé que podría quedar paralizada o morir".

Los consejeros del campamento sospecharon que la había mordido una serpiente cabeza de cobre (copperhead) y supieron que necesitaba atención médica urgente. Tenían que mantenerla tan tranquila e inmóvil como fuera posible porque el veneno podía circular más rápido si su corazón se aceleraba por la actividad o el miedo.

Un consejero la llevó a cuestas hasta una furgoneta. La distrajeron con canciones de Taylor Swift y con dulces mientras iban a toda velocidad en busca de ayuda, alejándose de aquel hermoso pero aislado lugar del Bosque Nacional Shawnee.

El equipo de primeros auxilios recomendó que trasladaran a Oakley en ambulancia aérea a un hospital.

Un helicóptero transportó a Oakley 80 millas, desde el estacionamiento de una escuela en las afueras del bosque hasta el hospital St. Vincent Evansville en Indiana. Allí le administraron cuatro viales de suero antiofídico y luego fue transferida al Riley Hospital for Children en Indianapolis para observación.

Sus padres, Josh Perry y Shelli Yoder, ya estaban acostados esa noche cuando recibieron la llamada informándoles lo que le había pasado a Oakley. Condujeron al hospital y llegaron unas dos horas antes que su hija. Cuando ella llegó, los médicos observaron que el dedo del pie aún supuraba y estaba magullado. Perry contó que, sobre la hora del almuerzo, los médicos les aseguraron que Oakley se recuperaría.

"Fue un gran alivio saber que estaba recibiendo la mejor atención posible", dijo Perry, quien es profesor de ética en la atención de la salud en la facultad de Negocios de la Universidad de Indiana en Bloomington. Menos de 24 horas después de la mordedura, Oakley salió del hospital con sus agradecidos padres.

Luego llegaron las facturas.

El padre de Oakley, Josh Perry, enseña ética y finanzas en la atención de salud en la Universidad de Indiana, y dijo que el costo del cuidado de su hija lo escandalizó.

Chris Bergin para KHN

El padre de Oakley, Josh Perry, enseña ética y finanzas en la atención de salud en la Universidad de Indiana, y dijo que el costo del cuidado de su hija lo escandalizó.

Paciente: Oakley Yoder, ahora de 10 años, de Bloomington, Indiana. Con seguro de salud a través de la Universidad de Indiana en Bloomington, donde su padre y su madre trabajan como profesores.

Factura total: $142,938, incluyendo $67,957 por cuatro viales de antiofídico. (Se les cobró $55,577.64 por el transporte en helicóptero-ambulancia). El saldo incluía un cargo por ambulancia terrestre y cargos adicionales de hospital y médicos, según la aseguradora de la familia, IU Health Plans.

Proveedores de servicios: Hospital St. Vincent Evansville, parte de Ascension, un sistema de salud católico sin fines de lucro. Riley Hospital for Children, parte de Indiana University Health, un sistema de salud sin fines de lucro. Air Evac Lifeteam, un proveedor de ambulancia aérea.

Servicio Médico: La base del tratamiento de Oakley consistió en administrarle cuatro viales de suero antiofídico llamado CroFab.

CroFab ha dominado el mercado estadounidense de antiofídicos desde su aprobación en el año 2000. Cuando Oakley sufrió la picadura, era el único medicamento disponible para tratar el veneno de las víboras de fosas. (Oakley probablemente sufrió la mordedura de una serpiente cabeza de cobre, una especie de víbora de fosa, según le dijeron los directores del campamento a sus padres).