0

Los Nacionales cambian la historia del béisbol en Washington

Quince años han pasado desde que las Grandes Ligas mudaron el equipo a la capital
MONUMENTAL. El estadio Robert F. Kennedy de Washington, DC, en el partido inaugural de los Nacionales contra los Diamondbacks de Arizona el 14 de abril de 2005. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

MONUMENTAL. El estadio Robert F. Kennedy de Washington, DC, en el partido inaugural de los Nacionales contra los Diamondbacks de Arizona el 14 de abril de 2005. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

Cuando el 29 de septiembre de 2004 las Grandes Ligas del Béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) anunciaban que Washington, DC, sería el nuevo destino de los Expos de Montreal, se hacía una gran justicia con los aficionados al béisbol en DC, quienes debieron esperar 33 años para volver a tener un equipo del Béisbol Mayor en la capital de la nación.

La largamente esperada noticia sobre la mudanza de los Expos a DC la recibió directamente el entonces alcalde del Distrito, Anthony A. Williams, un dirigente que nunca desmayó en su empeño de traer al equipo a la ciudad.

“Felicidades. Sabemos que ha tardado mucho en llegar pero finalmente sucedió”, le dijo el entonces Comisionado del Béisbol, Bud Selig, a Williams en la llamada que le hizo a su despacho en DC para compartirle las buenas nuevas.

Washington lograba así un equipo de béisbol de Grandes Ligas por primera vez desde el final de la temporada de 1971, cuando se fueron los Senadores. Y como la franquicia era propiedad de MLB, la novena también iba a obtener nuevos propietarios, un nuevo nombre, un flamante estadio y, eventualmente, un título en la Serie Mundial. Y ya todo eso sucedió.

LA PRIMERA BOLA. El ex presidente George W. Bush realiza el lanzamiento inaugural. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

LA PRIMERA BOLA. El ex presidente George W. Bush realiza el lanzamiento inaugural. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

Quince años después de aquella histórica tarde del 29 de septiembre, los Nacionales de Washington, la novena en la que se convirtieron los desaparecidos Expos y que debutó en la Liga Nacional en el 2005, dio una gran recompensa a esos millones de aficionados al conquistar por primera vez el título de la Serie Mundial.

Muchos eran los retos en esos primeros años y la cobertura mediática no podía ser la excepción.

El Tiempo Latino, pionero en la cobertura del Béisbol de las Grandes Ligas en el área de DC desde hace ya casi tres décadas, ha acompañado a los Nacionales en la pena y en la gloria, desde su debut el 14 de abril de 2005 en el Estadio Robert F. Kennedy (RFK) hasta el día que tocaron el cielo en DC con el Desfile de los Campeones del llamado “Clásico de Otoño” el sábado 2 de noviembre en el centro de la ciudad.

Un camino con obstáculos

Pero el camino a la gloria no ha sido fácil para los Nacionales.

Luego de su asignación a Washington y a escasos seis meses de la inauguración de la temporada de 2005, quedaba un último obstáculo para garantizar a MLB que el equipo cumpliría sus exigencias. Se necesitaba un acuerdo entre MLB y el Concejo Municipal de DC para financiar y construir un estadio a lo largo del río Anacostia.

ALCALDE DE DC. Anthony A. Williams,  ex alcalde y artífice de la llegada de los Nacionales a Washington.
| Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

ALCALDE DE DC. Anthony A. Williams, ex alcalde y artífice de la llegada de los Nacionales a Washington. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

Las semanas de debate sobre el tema de la financiación pública fueron acaloradas y las negociaciones entre todas las partes fueron a menudo polémicas. El 21 de diciembre de 2004, con un voto de 7-6 el Concejo de DC aprobó un paquete financiero aceptable para todas las partes.

El béisbol regresó y se jugaría en el antiguo Estadio Robert F. Kennedy durante las próximas tres temporadas, mientras se construía el Nationals Park, que abriría para la temporada de 2008. Mientras que el estadio RFK estaba siendo remodelado, los Nacionales tuvieron que jugar sus primeros nueve juegos como visitantes.

El equipo debutó y jugó sus primeras tres temporadas en el RFK con una plantilla en reestructuración, sin superestrellas, sin ninguna probabilidad lógica de llegar a la postemporada y compartiendo el terreno de juego con el equipo de fútbol DC United.

Nada de eso empañó el regreso del béisbol a DC.

MANAGER. El inmortal Frank Robinson. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

MANAGER. El inmortal Frank Robinson. | Foto: JOSÉ LUIS ARGUETA PARA ETL

La sola presencia del inmortal Frank Robinson, miembro del Salón de la Fama y primer mánager de los Nacionales en DC, además de un grupo de entusiastas peloteros que encabezaba Ryan Zimmerman, único pelotero que ha estado con la novena desde su fundación hasta la actualidad, movilizaba a cientos de miles a cada partido en el RFK.

Respirando béisbol el DC

Para un amante del béisbol como este redactor, quien creció viendo jugar a Robinson al final de su carrera en los años 70’s, la llegada de la pelota mayor a DC tuvo un significado igualmente especial.

En nuestra memoria vive la inauguración en el 2005 en el RFK cuando los Nacionales enfrentaron a los Diamondbacks de Arizona, con el serpentinero cubano Liván Hernández en la lomita por Washington y lanzando un partidazo como en sus mejores tiempos.

Antes, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, había realizado el primer lanzamiento del juego, cumpliendo con la vieja tradición instaurada por los Senadores de Washington, el equipo que antes había representado a la ciudad capital en las Mayores.

La bola lanzada por Bush fue el punto culminante de una festiva ceremonia inaugural. El presidente estuvo acompañado del alcalde Williams, principal artífice de la llegada del equipo a la Ciudad.

Miguel Guilarte fue el Editor de Deportes de El Tiempo Latino por 18 años y cubrió a los Nacionales de Washington desde su llegada a la capital en el 2005. Estuvo en los partidos inaugurales de los Nacionales en el 2005 en el estadio RFK y en el 2008 en el Nationals Park y en el Juego de las Estrellas de 2018. Guilarte trabaja actualmente para la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos y colaboró con este suplemento especial para brindar un testimonio sobre la rica historia de la cobertura del béisbol de Grandes Ligas que por casi tres décadas ha ofrecido este semanario.