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Abbas rechaza la visión de EE.UU. de un estado palestino que produciría un "apartheid"

Denunció el hecho que Jerusalén Oriental no está en el futuro estado palestino
POLÍTICA. El presidente de la Autoridad Palestina,  Mahmoud Abbas / EFE

POLÍTICA. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas / EFE

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, dijo ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que rechazaba el Plan para la paz israelí-estadounidense, que convertiría al estado palestino en una especie de "queso suizo", después de haber renunciado a una votación el día anterior de una resolución por falta de suficiente apoyo internacional.

"Rechazamos el plan israelí-estadounidense" que "cuestiona los derechos legítimos de los palestinos", aseguró.

Abbas denunció el hecho que Jerusalén Oriental no está en el futuro estado palestino. "Este hecho haría de Palestina un estado fragmentado", argumentó a la vez que describió que se produciría una situación de "apartheid" lo que conlleva a la ausencia de soberanía para su pueblo.

Renunciar a votar sobre una resolución el martes en presencia del líder representa un serio revés para los palestinos, incluso si aseguran que las negociaciones sobre el texto iniciadas la semana pasada continuarán.

Abbas denunció que quería manifestar su apoyo a la ONU, que fue sometida a una presión muy fuerte de Estados Unidos para que no aprobara una resolución. Según Abbas, Washington ha amenazado con "medidas de represalia", en particular financieras, contra los países que se posicionaran contra Estados Unidos.

El pasado domingo, Estados Unidos y el Reino Unido presentaron a sus socios en el Consejo de Seguridad una serie de enmiendas al texto destinadas a eliminar cualquier crítica al plan presentado por Donald Trump el 28 de enero de 2020.

El plan presenta una solución de dos estados. Propone crear una capital de un estado palestino en Abu Dis, un suburbio de Jerusalén, mientras que los palestinos quieren que toda Jerusalén Oriental sea su capital.

En el Acuerdo se incluye una anexión de los asentamientos israelíes, así como el Valle del Jordán en Cisjordania, un territorio palestino ocupado desde 1967, rompiendo con las líneas de las fronteras trazadas en ese momento. También proporciona un estado desmilitarizado para Palestina.

Abbas dijo ante los miembros del Consejo de Seguridad que los territorios anexados son de los palestinos

"¿Qué le da el derecho de anexarlos?", Preguntó a los israelíes, pidiendo a "la comunidad internacional que ejerza presión sobre Israel" para evitar esta perspectiva que podría surgir después de las próximas elecciones.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Kelly Craft, dijo que el plan, que prevé una inversión de 50 mil millones de dólares, "es realista y puede implementarse".

"No es un proyecto congelado en piedra, un tómalo o déjalo", agregó, refiriéndose a que es "una propuesta para iniciar el diálogo", haciéndose énfasis en sus deseos de que las dos partes se sienten en la mesa para discutir el acuerdo.

Entre las enmiendas al proyecto de resolución, Estados Unidos solicitó que se elimine la mención de una visión de "dos estados soberanos y democráticos" para retener solamente la calificación de "estados democráticos".

En una declaración conjunta antes de la reunión del Consejo de Seguridad, los miembros de la Unión Europea (Bélgica, Francia, Alemania, Estonia, más el ex miembro de Polonia), enfatizaron por el contrario su compromiso con una solución de doble vía. Estados, incluido "un estado único, independiente, democrático, soberano y viable" para los palestinos.

Para este último y varios de sus partidarios, el proyecto estadounidense está desequilibrado y es demasiado favorable para Israel.

Mahmoud Abbas reiteró que "Estados Unidos ya no puede ser el único mediador" para la paz en el Medio Oriente. Llamó al "Cuarteto (Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y las Naciones Unidas) y a los miembros del Consejo de Seguridad a organizar una conferencia internacional de paz" para tratar ese tema.