0

Cierre de universidad bilingüe crea incertidumbre en estudiantes

Alrededor de 200 alumnos se verán afectados por el cierre del campus de DC de la Universidad Ana G. Méndez
GRADUADOS. La Universidad Ana G. Méndez ha graduado a centenares de alumnos en la región. | FOTO: CORT. UAGM

GRADUADOS. La Universidad Ana G. Méndez ha graduado a centenares de alumnos en la región. | FOTO: CORT. UAGM

Decenas de estudiantes de la Universidad Ana G. Méndez viven en la incertidumbre luego de que el centro de educación superior bilingüe anunció de manera sorpresiva que cerrará su campus de Washington a finales de este año.

La universidad –cuya sede en el DMV se encuentra en Silver Spring, Maryland- notificó a sus más de 200 estudiantes, a través de un correo electrónico, que cerrará sus puertas de forma definitiva el 12 de diciembre.

“Nosotros recibimos ese ‘e-mail’ como un balde de agua fría y desde entonces me siento muy angustiada y ansiosa porque no tengo claro qué va a pasar con mis estudios, ni mi futuro”, expresó a El Tiempo Latino una de las estudiantes de Enfermería, quien pidió mantenerse en el anonimato.

“Yo pensaba graduarme dentro de año y medio, pero ahora atrasaré mi meta y lo peor de todo es que no sé a dónde ir para poder continuar con mi carrera”, expresó.

Los estudiantes dicen que están averiguando dónde podrían hacer su traslado, pero lejos de obtener respuestas se enfrentan con varios tropiezos como el de no contar con cursos que son transferibles, la falta de acceso a nuevas universidades, y el costo.

Razones del cierre

El cierre forma parte del plan de reestructuración de la institución para convertir al sistema en una sola universidad bajo un solo nombre y estructura administrativa, dicen los directivos.

“Desafortunadamente, como parte de esta reestructuración, los directivos tomaron la difícil decisión de cerrar el Capital Area Campus de la Universidad Ana G. Méndez”, expresó el lunes 22 de junio a El Tiempo Latino, el director de la institución en la región capitalina, Rupert Acosta.

“Hemos comenzado con el proceso de orientación a los estudiantes como parte del plan que la institución ha desarrollado para la transición y cierre”, indicó Acosta, al señalar que su trabajo es asesorar a los estudiantes en este proceso de cambio.

Al ser preguntado si la pandemia por el COVID-19 fue una razón para el cierre, Acosta dijo que no se había notificado como tal.

El pasado 16 de junio, la institución ofreció una sesión informativa a los estudiantes donde se les orientó sobre las distintas opciones disponibles para que puedan continuar sus estudios.

“Pero hay más preguntas que respuestas. No nos están dando la información de una forma clara. Porque ni el mismo director sabe las respuestas y nosotros continuamos en el limbo”, comentó la estudiante de enfermería.

Los directivos de la institución explicaron a los estudiantes que tienen la opción de continuar sus estudios a través de los cursos en línea o de forma presencial en otro de los centros de la UAGM. “Pero eso significaría que yo tenga que mudarme de estado. Algo imposible”, señaló la estudiante.

Limitadas opciones de traslado

Para María —cuyo nombre es un seudónimo— la falta de claridad en medio de la situación le causa angustia y la paraliza.

“Estoy desesperada. Siento que todo por lo que trabajé se puede caer”, manifestó el lunes 22.

María, quien cursa el segundo año de Enfermería, dice que ha buscado inscribirse en cuatro universidades, pero se le dificulta. “En varias de ellas algunos de los cursos que he tomado en la Ana G. Méndez no se pueden revalidar”, expresó. Tal es el caso de las clases de Anatomía y Fisiología.

“Eso significa que donde vaya tendría que tomar nuevamente esos cursos. Es invertir más dinero y más tiempo”, expresó.

“De por sí, yo ya tengo una deuda de casi 20 mil dólares que corresponden a los préstamos del Gobierno y ahora tendría que añadirle más dinero por los cursos extra”, indicó.

En conversaciones con otras universidades

Los directivos dicen que la universidad está en el proceso de realizar acuerdos de colaboración con instituciones del estado de Maryland.

Una de las universidades es la Washington Adventist. “Sin embargo, aún no hay nada concreto”, expresó Acosta.

El viernes 19 de junio, la UAGM había coordinado una reunión vía online con el personal de la Washington Adventist. “Nos dijeron que iban a responder a nuestras preguntas, pero esa reunión nunca se llevó a cabo. Estaba programada para las 2 de la tarde y al llamar a la universidad, nos dijeron que a las 12 del mediodía ya todos se habían ido. Entonces, no se están tomando las cosas en serio”, expresó María.

Acosta confirmó el lunes que la reunión no se llevó a cabo pero dijo que estaba coordinando una nueva fecha. Hasta el cierre de esta edición no se conocía cuándo se realizaría el encuentro.

Cursos hasta diciembre

La UAGM continuará ofreciendo cursos en su local de Silver Spring hasta el 12 de diciembre, fecha de culminación del semestre de otoño 2020. Los estudiantes matriculados en internados, prácticas o experiencias clínicas, continuarán recibiendo el apoyo de un instructor asignado hasta culminar el término de estudios el 12 de diciembre de 2020. Durante este período académico y administrativo, representantes de servicio y del área académica de la institución continuarán atendiendo de forma individual a cada estudiante activo para ayudarle a planificar la continuidad de sus estudios.

“Mi propósito es atender a cada estudiante en base a sus necesidades y guiarlos en lo que deben hacer”, dijo Acosta.

Piden “transcripts” y reembolsos

Parte de las dificultades para ingresar a otros centros educativos es la carencia de expedientes académicos (transcripts, en inglés), que deben obtenerse pagando una tarifa y están condicionados a la cancelación de deuda, dijo María.

“Necesitamos los ‘transcripts’ de nuestras notas. Pero en la universidad nos están diciendo que no podemos acceder a esos documentos si tenemos una deuda no saldada”, dijo María. “En mi caso, yo no puedo pagar de un solo golpe lo que debo para obtener mi expediente académico”, dijo.

“Creo que lo menos que la universidad podría hacer por nosotros es facilitarnos las transcripciones oficiales de una manera justa y reembolsarnos el dinero de los cursos que no serán válidos en otras universidades”, pidió María.

Al ser consultado sobre ambos temas, Acosta dijo que la institución sigue las pautas en cuanto a la emisión de expedientes académicos.

“No pueden ser entregados si hay una cuenta pendiente”.

De expansión a cierre

La decisión del cierre de la sede de Washington ocurre seis meses después que la universidad anunciara una expansión del Campus de la Región Capital.

En diciembre de 2019, El Tiempo Latino entrevistó a Acosta, quien en octubre había asumido la dirección de la UAGM en esta región. La universidad se había mudado del local en un espacio del Mall de Wheaton a un edificio en Inventa West Tower, de Silver Spring.

En este edificio iban a permanecer unos meses mientras se construía el nuevo local, con amplias y modernas instalaciones.

Sin embargo, lejos de construir el nuevo edificio, los directivos tomaron la decisión de cerrar el campus.

Catorce años en Washington

Fundada hace 70 años en Puerto Rico, la universidad —bautizada como Sistema Universitario Ana G. Méndez— abrió sus puertas en el área de Washington en 2006, con varios programas bilingües que les permitían a los estudiantes obtener un diploma de asociado, bachillerato y maestría.

El nuevo campus contaba con 329 alumnos, que se sumaban a los 50 estudiantes del programa de Artes Culinarias en el Distrito de Columbia, dentro de las instalaciones de la Escuela Internacional Carlos Rosario.

Con la clausura de la universidad, este programa de Artes Culinarias también cerraría. “Estamos viendo si podemos hacer una especie de sociedad con otras instituciones para que continúe, pero por ahora cerrará”, dijo Acosta.

Un sistema bilingüe

Uno de los atractivos de la UAGM para la comunidad hispana era el sistema único de clases bilingües en español e inglés, basado en un exitoso modelo de educación dual que permite a la población de habla hispana empezar una carrera, retomar sus estudios o hacer un postgrado en inglés y español.

Además, los horarios flexibles de día y noche eran convenientes para las personas que trabajan.

Precisamente María, después de dar a luz a su segundo bebé, se animó a retomar sus estudios para convertirse en lo que siempre soñó, ser una enfermera.

Sin embargo, ahora no podrá continuar con un horario nocturno ni con horas flexibles. “Yo me siento muy mal porque todo se me está truncando”, dijo. “La Washington Adventist no tiene clases por las noches”, señaló.



--