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El tenis ruso brilló en el final de campaña en la ATP

Danii Medvedev y Andrey Rublev se encargaron de poner en alto la bandera de su país
CAMPEÓN. Medvedev se llevó a casa el título del Torneo de Maestros/EFE

CAMPEÓN. Medvedev se llevó a casa el título del Torneo de Maestros/EFE

La temporada 2020 de la ATP bajó su telón con el Torneo de Maestros, última cita de la parada y que vio al ruso Danii Medvedev imponerse de forma invicta. El calendario fue distinto al de otras ediciones del pasado reciente, pues la pandemia del COVID-19 supuso una pausa incómoda al ritmo que habitualmente muestran las raquetas, además de ver grandes eventos suspenderse por falta de planificación y atención por parte de los jugadores.

En Londres, donde se celebró el último campeonato de alta talla del tour, los ocho primeros del ránking, a excepción del suizo Roger Federer, fuera por lesión, se midieron para demostrar que el cansancio de un largo año no hizo mella en su físico.

De Rusia con amor

Medvedev es un hombre diferente. Pese a que su estructura muestra a un tenista cercano a los dos metros de estatura, cuenta con la posibilidad de ganar sin la necesidad de depender de su servicio. No es el tipo más veloz, pero con una zancada que eleva su alcance. Tampoco es el de impactos más fuertes, pero cada vez que le pega a la pelota no parece hacer mucho esfuerzo.

En el ojo de muchos, el de Moscú no es la pieza más brillante del circuito, pero eso poco importa si se es efectivo. En la capital inglesa dejó en alto su bandera: para él, la magia de tipos como Novak Djokovic, Rafael Nadal y Federer no están dentro de sus atributos, pero sí un juego regular con más altos que bajos. Medvedev devuelve casi todo lo que está de su lado de la cancha y es esa situación incansable la que termina por demoler a sus rivales.

Ya en 2019 mostró sus credenciales al llevar a cinco sets en la final del US Open a Nadal. Ahora, sus victorias frente a los tres primeros de la clasificación en el Torneo de Maestros supuso un golpe en la mesa que lo pone entre los favoritos a titularse en el Abierto de Australia 2021.

Rey de copas

Otro ruso fue el encargado de liderar la estadística de títulos en el año: Andrey Rublev. Actualmente con el puesto ocho del ránking de la ATP, el joven de 23 años alzó cinco trofeos, más que cualquier otra raqueta en 2020.

Dos de esas consagraciones las alcanzó en torneo de talla ATP 250 y las tres restantes en 500. Esas actuaciones, sumadas a instancias importantes tanto en Masters 1000 como Grand Slams lo llevó a instalarse en el último torneo del almanaque, donde quedó a un triunfo de meterse en semifinales.

Los 20 grandes

Pese a las irregularidades de 2020 y con el coronavirus como protagonista, el tenis siguió su curso, adaptándose a una nueva realidad marcada por el distanciamiento social y otra serie de medidas para evitar la propagación del brote. Para el lamento de los seguidores del deporte blanco, así como en casi todo el rincón del planeta, la limitación de fanáticos pintó de gris las gradas de cualquier estadio.

En París, por ejemplo, los organizadores del Roland Garros permitieron que apenas un puñado de afortunados estuvieran ahí para ver a Nadal sumar su vigésimo título de Grand Slam, igualando así a Federer como los más ganadores en torneos de este tipo. Pese a que los años pasan y la puerta de salida está cada vez más cerca, el balear cuenta con la herramientas para seguir obteniendo trofeos de este tipo.

Cara y cruz

Djokovic acaparó titulares, en parte, por noticias negativas. En pleno impacto de la pandemia, el serbio fue el rostro del Adria Tour, una cita que llevó a varios de los principales elementos del circuito a exhibiciones tanto en su país natal como en Croacia. El resultado: pruebas positivas al virus en varios de ellos, incluido el número uno del mundo.

La críticas no faltaron. Además de haberse involucrado en la creación del torneo, se le vio recibiendo a los tenistas sin mascarilla e irrespetando la norma del distanciamiento social. Por si fuera poco, las cámaras lo tomaron celebrando una fiesta junto a ellos.

A este tema se sumó su descalificación en el US Open, donde golpeó de manera involuntaria a una jueza de línea. Aunque fue claro que su intención no fue impactar a la asistente, el reglamento dictaba que tenía que ser dado de baja.

Apartando los dos episodios ya mencionados, se coronó en Australia y fue finalista en el Roland Garros. Mantuvo el principal escalón del ránking y aspira a arrebatar el récord de Federer de 310 semanas como número uno del planeta.



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