Washington, DC.- Después del restablecimiento formal de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, simbolizado el lunes 20 con la apertura de las embajadas de ambos países en Washington y La Habana, surgen interrogantes sobre delicados temas que los antiguos rivales de la Guerra Fría, aún no han resuelto.

Entre ellos, el respeto de los derechos humanos en la isla, el levantamiento del embargo financiero, el cierre de la base militar en Guantánamo y el futuro de la Ley del Ajuste Cubano.

Mientras que unos aplauden la política de acercamiento entre ambas naciones, otros —incluidos activistas, políticos y candidatos presidenciales— la critican fuertemente. “La prisa de Obama en restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba está mal. Esta embajada solo servirá para legitimar aún más un régimen represivo”, manifestó el precandidato republicano Jeb Bush.

• Tensión

El lunes durante la ceremonia de apertura, un hombre que decía ser exiliado y llamarse “Danilo Maldonado” (nombre de un graffitero detenido desde diciembre en Cuba por manifestarse en contra del régimen de Castro), se reventó frente a la sede de la embajada, una bolsa de pintura roja sobre su camiseta blanca, simulando —dijo— “la sangre derramada por mis hermanos cubanos”.

La mejora en el respeto de los derechos humanos en Cuba es uno de los temas no resueltos en el acercamiento. “No puede haber relación con un Gobierno que mantiene al pueblo en una continua represión”, expresó Frank Calzón, director del Centro para una Cuba Libre, con sede en Washington. “Aquí no hay negociaciones sino concesiones de Estados Unidos hacia la dictadura”, añadió Calzón. “La embajada de Washington será la sede de espionaje cubano”, dijo.

Desde el anuncio en diciembre sobre el cambio de política para acabar con la hostilidad entre ambos países, el gobierno de Estados Unidos ha puesto en marcha nuevas regulaciones, para faciliar los viajes y las transacciones de estadounidenses hacia la isla, pese a que no se ha levantado el embargo económico.

• Embargo y Guantánamo

Precisamente el bloqueo y el cierre de la base militar de Guantánamo son los dos temas delicados a los que se refirió el canciller cubano Bruno Rodríguez, durante su discurso de apertura de la embajada cubana en Washington, el lunes. “Solo levantando el embargo y devolviendo la base de Guantánamo se dará sentido a lo que estamos viviendo hoy”, advirtió dentro de la sede.

Afuera grupos coreaban “Cuba sí, embargo no”. Entre ellos, el Comité de Solidaridad de Latinoamérica y El Caribe, integrado por una mayoría centroamericana.

El bloqueo económico a la isla es una ley, establecida desde 1962, por lo que corresponde al Congreso levantarlo. Sin embargo, los republicanos —que son mayoría— han dicho que no lo harán.

La ley afirma que las sanciones no se pueden levantar hasta que en Cuba haya elecciones libres y multipartidistas y no se libere a los presos políticos.

• Privilegios migratorios

Otros de los puntos que han quedado en el tintero es la Ley de Ajuste Cubano, que permite a todo cubano que llegue a los Estados Unidos el derecho a obtener la residencia en un año y un día, bajo un tipo de asilo.

Congresistas, que se niegan a la relación con Cuba mientras continúe el gobierno castristas, buscan cambios en la medida. Con el restablecimiento de las relaciones, ésta ley podría ser abolida.

Una de las exigencias de Cuba hacia Estados Unidos que podría estar a punto de resolverse es el cierre de la base militar en a Bahía de Guantánamo.

La Casa Blanca dijo el miércoles 22 que estaba en la etapa final de preparación de un plan para cerrar la criticada prisión militar en la bahía, donde se detienen —aún sin procesar— a sospechosos de terrorismo. El portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest dijo que el Gobierno espera “tomar un atajo” para evitar la oposición de los republicanos en el Congreso. El cierre de la prisión es una de las promesas presidenciales de Barack Obama desde 2009.

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