Washington, DC.- El 18 de abril está convocada una manifestación ante la Corte Suprema a favor de las órdenes ejecutivas del

presidente Barack Obama, que darían un alivio migratorio a 5 millones de indocumentados.

El máximo tribunal del país escuchará los argumentos en el caso EE.UU. vs Texas sobre las medidas migratorias. Una de ellas es la extensión de DACA, un programa que favorece a los jóvenes indocumentados que llegaron al país siendo niños. La otra medida es DAPA, que protegería de la deportación, y les otorgaría un permiso de trabajo a millones de padres que tienen hijos estadounidenses o que son residentes permanentes.

Ambos programas han sido bloqueados por una orden judicial a pedido de 26 estados, liderados por Texas.

En Virginia, la familia Pinto anhela que la Corte Suprema levante el bloqueo. “Si mis padres estuvieran en un proceso de deportación, mi familia se dividiría”, expresó Ambar Pinto, dreamer y activista, amparada por DACA.

Los Pinto, quienes tienen más de 10 años en el país, son una familia con estatus migratorio mixto. Los padres, Jerry y Elvira, son indocumentados, Ambar tiene la protección temporal de DACA y su hermano Jerry, de 15 años, está listo para solicitar el beneficio. El menor de los hermanos, Christian, nació en EEUU.

Los legisladores demócratas apoyan la medida de Obama. El 8 de marzo, 223 congresistas demócratas presentaron un documento ante el Tribunal Supremo para defender la legalidad de las medidas migratorias.

Uno de los firmantes del “amicus curie” (término legal del documento) es el representante Don Beyer (D-VA), quien hace unos días se sentó a la mesa con los Pinto para compartir una cena y escuchar los temores de la familia.

“No sabemos si un día salimos a trabajar y ya no regresemos porque nos agarró Inmigración”, manifestó Jerry Pinto, de 50 años, quien trabaja en construcción. Su esposa, Elvira, limpia casas.

Los esposos son dos de los 91 mil inmigrantes en Virginia que calificarían para obtener DAPA y DACA.

El Supremo, compuesto por ocho jueces a raíz de la muerte de Antonin Scalia, tiene en sus manos el futuro de millones de inmigrantes. “La Corte Suprema debe decidir a favor de DAPA para que mis padres no sean deportados”, dijo Ambar.

La ansiedad de los Pinto aumenta con las elecciones presidenciales. Los precandidatos republicanos, Donald Trump y Ted Cruz han dicho que de ser presidentes deportarían a los 11 millones de indocumentados y anularían

las órdenes ejecutivas de Obama. Los manifestantes del lunes 18 pedirán el amparo de la Corte Suprema

últimas noticias


Sucesos

El caso de Hickman's Family Farms

MS-13: "Te unís o te morís"


Política

La representante Tricia Cotham deja el Partido Demócrata para unirse al Republicano


Nacional

En Florida preparan ley contra los periodistas y medios de comunicación