Al menos mil 500 niños no estuvieron en el registro de Estados Unidos durante tres meses de 2018. El Gobierno de Donald Trump, por segunda vez, admite que perdió el rastro de estos infantes indocumentados.

Un grupo de senadores informó del caso y a su vez trabaja para que el Gobierno estadounidense se responsabilice de los niños.

“La falta de certeza sobre dónde están los niños no significa necesariamente que estén perdidos. Puede ser simplemente que nadie en su casa responda el teléfono cuando el Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS) de EE.UU. llama, o que no respondan los mensajes”, reseña el portal web de CNN en español.

El medio describe que desde el primero de abril hasta el 30 de junio de 2018, se hizo seguimiento a al menos 11 mil 254 niños, de los cuales, no se supo el paradero de mil 488, lo que representa 13% de la población.

Los niños indocumentados en cuestión llegaron en su mayoría a Estados Unidos por sí mismos. Fueron puestos bajo custodia del HHS hasta que pudieran ser entregados a adultos, usualmente a miembros de sus familias o a sus padres.