El presidente Donald Trump instó al republicano Brad Raffensperger, secretario de estado de Georgia, a “encontrar” suficientes votos para revertir su derrota; durante una llamada telefónica de una hora el sábado 2 de enero que, según expertos electorales, planteó cuestiones legales.

The Washington Post obtuvo una grabación de la conversación en la que Trump reprendió a Raffensperger, trató de halagarlo, le suplicó que actuara y además lo amenazó con vagas consecuencias penales si se negaba a perseguir sus afirmaciones. Advirtió que el secretario de estado de Georgia estaba tomando “un gran riesgo”.

A lo largo de la llamada, Raffensperger y el abogado general de su oficina rechazaron las afirmaciones de Trump, explicando que el presidente se basa en teorías de conspiración desacreditadas y que la victoria de 11 mil 779 votos del presidente electo, Joe Biden, fue justa y precisa en Georgia.

Trump desestimó sus argumentos.

“La gente de Georgia está enojada, la gente del país está enojada”, dijo el presidente saliente. “Y no hay nada de malo en decir, ya sabes, um, que has recalculado”.

Raffensperger respondió: “Bueno, señor presidente, el desafío que tiene es que los datos que tiene son incorrectos”.

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En otro momento, Trump dijo: “Así que miren. Todo lo que quiero hacer es esto. Solo quiero encontrar 11 mil 780 votos, que es uno más de los que tenemos. Porque ganamos el estado”.

Según reseñó The Washington Post, la conversación ofreció un vistazo de lo desesperado que está Trump por su pérdida, pues no quiere o no puede dejar ir el asunto, y la inminente toma de poder de Biden el 20 de enero.

“No hay forma de que perdiera a Georgia”, expresó Trump, una frase que repitió una y otra vez en la llamada. “No hay forma. Ganamos por cientos de miles de votos”.

Varios de sus aliados estaban en la línea mientras hablaba, incluido el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, y la abogada conservadora Cleta Mitchell, una destacada abogada republicana cuya participación en los esfuerzos de Trump no se había conocido previamente.

En un comunicado, Mitchell dijo que la oficina de Raffensperger “ha hecho muchas declaraciones en los últimos dos meses que simplemente no son correctas y todos los involucrados en los esfuerzos en nombre del desafío electoral del presidente han dicho lo mismo: muéstrenos sus registros en los que confía para hacer estas declaraciones de que nuestros números están equivocados”.

La Casa Blanca, la campaña de Trump y Meadows no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.

La oficina de Raffensperger se negó a comentar.

El domingo, Trump tuiteó que había hablado con Raffensperger y dijo que el secretario de estado no estaba dispuesto a responder preguntas como la estafa de “papeletas bajo la mesa”, destrucción de papeletas, “votantes” de otros estados, votantes muertos y más.

Fuente: The Washington Post.

Traducción libre del inglés por El Tiempo Latino.