VIRGINIA. Cadetes del Virginia Military Institute marchan durante la inauguración presidencial del presidente Obama en 2013. | FOTO: Bonnie Jo Mount - The Washington Post

Por María Peña | Especial para El Tiempo Latino

WASHINGTON.—  Los hispanos, afroamericanos y otras minorías tienen menos probabilidades de ingresar a academias militares y, cuando entran, a menudo enfrentan acoso, discriminación, racismo e ideología ligada a la supremacía blanca, advirtió un informe publicado el miércoles 17 de marzo.

Los hispanos conforman el 18% de la población de EEUU pero en las academias militares, a las que deben ser nominados por líderes del Congreso, se encuentran con lupa.

Así lo reveló un informe del Centro Legal de Connecticut para Veteranos (CVLC, por su sigla en inglés), que examinó los datos de ingreso de estudiantes en las academias militares de Estados Unidos en los últimos 25 años. También analizó archivos de 81 senadores, 285 representantes y cinco delegados, que sometieron más de diez nominaciones.

Aunque cada vez más las minorías adquieren más espacios en el país, las academias militares parecen favorecer el ingreso de estudiantes blancos, según el informe “Gatekeepers to Opportunity”.

El CVLC indicó que academias militares como la West Point del Ejército, la Academia Naval de EEUU, y la Academia de la Fuerza Aérea sufren una profunda “brecha” en la inclusión de minorías.

Eso priva a negros e hispanos de las oportunidades que brinda una carrera militar para su avance social. Los que tienen suerte de ingresar “con frecuencia enfrentan trato discriminatorio durante su servicio”, dijo el CVLC.

El análisis destapó otro agravante: según una encuesta, cerca de un tercio de los miembros en activo y más de la mitad de los soldados minoritarios dijeron haber sido testigos de nacionalismo blanco o racismo motivado por ideologías extremistas durante su servicio en las Fuerzas Armadas.

En septiembre de 2020, un grupo de recién graduados de West Point exigió combatir el “racismo endémico” en la academia, y detalló en una carta incidentes de acoso y discriminación, incluyendo insultos racistas y el hallazgo de una soga en la habitación de un estudiante afroamericano, dijo el informe.

La baja representación y discriminación de las minorías existe en paralelo a los esfuerzos de diversificación e inclusión en las academias, según el CVLC.

Aunque han incrementado la diversidad en la última década, las academias siguen teniendo bajos números de estudiantes negros e hispanos. De todas, la Academia de la Fuerza Aérea es la menos diversa, con apenas un 6% de cadetes negros y 11% de cadetes hispanos, en comparación con el 43% de los blancos. 

MUJERES. La clase de 2020 de West Point incluyó a 38 mujeres afroamericanas, un récord histórico. | FOTO: Cortesía Army Sgt. 1st Class Josephine Pride/U.S. Military Academy

Proceso de admisión competitivo

Una academia militar prepara a bachilleres de secundaria para carreras como oficiales en las Fuerzas Armadas, pero para ingresar se requiere una nominación de un líder del Congreso u otra fuente del gobierno.

El proceso es largo y muy competitivo, ya que los estudiantes deben además tener altas calificaciones y buen puntaje en el examen SAT; entregar expedientes académicos y examen médico; escribir un ensayo y someterse a entrevistas.

La academia paga la matrícula completa, y posteriormente cada graduado debe prestar servicio por al menos cinco años.

Los estudiantes que reciben el espaldarazo de su congresista conforman entre el 60% y 70% de los inscritos en academias militares, superando a quienes entran por recomendación de miembros del Ejecutivo.

Hasta ahora, el proceso no ha sido estudiado a fondo en parte porque el Congreso no está sujeto a indagaciones bajo el “Acta de Libertad de Información” (FOIA, por su sigla en inglés), que obliga a las agencias federales a divulgar sus archivos. El CVLC los obtuvo directamente de las academias militares.

Menos cupos para minorías

Aunque todos los distritos electorales del Congreso están representados en las academias, su población estudiantil “no refleja la diversidad demográfica” de Estados Unidos, dijo el documento.

En la actualidad, los estudiantes negros e hispanos reciben apenas el 6% y 8% de las nominaciones de sus líderes del Congreso, respectivamente.

Según el informe, 182 legisladores nominaron a menos del 5% de los candidatos hispanos, y 31 de ellos no nominó siquiera a un hispano.

Del total de 371 legisladores incluidos en el informe, 219 otorgaron menos del 5% de sus nominaciones a estudiantes negros, y 49 de ellos no recomendó a ni un solo afroamericano desde comienzos de 2019.

En cambio, los blancos recibieron el 74% de las nominaciones a las academias militares pese a que conforman el 54% de los jóvenes entre 18 y 24 años.

En los últimos 25 años, los líderes del Congreso nunca han destinado más del 13% de sus nominaciones anuales a estudiantes hispanos, o más del 11% a los de raza negra, según el CVLC.

Esa aparente exclusión ha ocurrido entre líderes de ambos partidos. Entre 2009 y 2019, los legisladores demócratas destinaron el 32% de sus nominaciones a estudiantes minoritarios, mientras que entre los republicanos ese porcentaje fue del 15%. Del lado del Senado, los demócratas nominaron a minorías en un 20% en comparación con un 13% entre los republicanos.

Ejes de influencia

Financiada con fondos públicos, estas instituciones militares son las que preparan a futuros líderes en las máximas esferas castrenses y, por lo tanto, tienen una enorme influencia en la cultura y toma de decisiones en las Fuerzas Armadas del país.

En declaraciones a El Tiempo Latino, Liam Brennan, director ejecutivo de CVLC, explicó que el informe destaca la urgencia de reformar el proceso y corregir la desigualdad racial en las academias.

“El sistema está establecido de tal manera que favorece a algunos en detrimento de otros. Esto tiene efectos más adelante porque una carrera militar puede ser una vía hacia la clase media para gente que no tiene mucho dinero”, afirmó Brennan.

“Nos parece que el Congreso debe hacer mucho más por promover la inclusión de las minorías en las academias, porque de ahí saldrán los futuros líderes de alto rango. Es una cuestión de justicia”, agregó.

En el Ejército, los latinos y afroamericanos son el 18% y el 17% de los soldados rasos, respectivamente, pero solo el 8% del cuerpo de oficiales, indicó el informe. Eso significa que los reclutas a menudo carecen de mentores de su mismo origen étnico que puedan servirles de modelo.

Ley PANORAMA

Brennan consideró que la aplicación de una ley conocida como el “Acta PANORAMA”, patrocinado por el congresista Anthony Brown y la senadora Kirsten Gillibrand, sería un buen paso para promover la transparencia en el proceso de nominaciones.

Entre otros elementos, la iniciativa exige que el Pentágono elabore un informe anual sobre los estudiantes que ingresan a las academias militares, con datos detallados sobre su origen étnico y racial, y su género. La idea es identificar patrones de exclusión y desigualdad como el que denunció el informe.

Sin embargo, Brown consideró que, aunque la recolección de datos es importante, no es suficiente para asegurar que las minorías tengan la misma oportunidad que los blancos para ingresar a las academias militares, “sin importar su género, raza o etnia”.

El informe, realizado con la ayuda de la Clínica de Servicios Legales para Veteranos de la Universidad Yale, da seguimiento a uno que realizó el CVLC sobre las desigualdades de género en las academias militares y que impulsó la aprobación de la ley.

El CVLC pidió al Congreso que mejore su proceso de nominación, promueva con eficacia la diversidad y equidad racial en las academias militares y ayude a reducir las barreras para las minorías.

Por otra parte, el CVLC también recomendó que el Pentágono adopte nuevas vías para el ingreso de candidatos con altas cualificaciones, en el marco de amplias reformas al proceso de nominación.