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James Politi en Washington

Un alto funcionario de la Reserva Federal indicó que el mercado laboral de EEUU está más ajustado de lo que parece, algo que podría acelerar el cronograma del banco central en cuanto a revertir sus medidas de estímulo monetario a la economía.

En una entrevista con el Financial Times, James Bullard, presidente de la Fed regional de St. Louis, Missouri, declaró que a pesar de cifras que indican un déficit laboral de 8 millones de empleos no-agrarios con respecto a los datos prepandemia, otros indicadores se acercan mucho más al nivel normal y respaldan las anécdotas del mercado respecto a la escasez de oferta laboral.

“Estoy empezando a pensar que los mercados laborales deben interpretarse como bastante ajustados, y ciertamente se está viendo eso en empresas que dicen que van a proceder con aumentos de salarios para estos tipos de trabajadores.  Están diciendo, ‘paguemos bonificaciones para nuevos empleados de forma que vengan a trabajar aquí’, se está viendo que algunos negocios se mantienen cerrados porque no encuentran suficientes empleados”, dijo Bullard.

Añadió que está “comenzando a abogar” para que la Fed estudie otros indicadores en materia de restricciones en el mercado laboral, particularmente la relación entre el desempleo y los puestos de trabajo disponibles, la cual tocó un punto bajo de 0,8 en febrero del 2020, aumentó a 5 durante los primeros cierres y había vuelto a bajar a 1,2 en marzo del 2021.

También indicó que “el diría que deben reexaminar lo que piensan y lo que se espera del mercado laboral”.  “Y la razón por la cual estoy empujando el consenso hacia esa dirección es que pienso que es más consistente con la evidencia anecdótica que estamos recibiendo, la cual indica que es muy difícil contratar gente”, añadió.

Bullard es uno de los funcionarios más antiguos del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés), y si bien no tiene un voto esté año, lo tendrá en el 2022.  De manera similar a comentarios de otros funcionarios de la Fed en días recientes, Bullard dijo que el banco central estaba cerca de comenzar a hablar sobre una reducción del programa de recompra de activos de $120 mil millones mensuales debido a la mejora en las perspectivas.

“En mi mente esto incluye una decisión respecto a cuando se podrá decir que la pandemia está suficientemente controlada de forma que podamos comenzar a hablar de un cambio en los parámetros de la política monetaria.  Si pareciera que nos estamos acercando a esa coyuntura”, indicó Bullard.

“Se que algunos de mis colegas están más ansiosos que otros respecto a esta discusión, pero veremos que decide la presidenta en la reunión de junio”, añadió.

La Fed ha dicho que la economía de EEUU tendría que lograr “mayores mejoras sustanciales” en comparación a diciembre pasado, tanto en inflación y en el mercado laboral, antes de que se redujeran las compras de activos.  El vicepresidente de la Fed Randy Quarles notificó la semana pasada que el aumento reciente de los precios al consumo sugiere que ya se ha alcanzado el parámetro en cuanto a inflación, pero que no se puede decir lo mismo del mercado laboral.

Sin embargo, Bullard dijo que la Fed ya ha “logrado bastante” en referencia a sus metas de empleo – y el banco central podría estar esperando en vano para que las nóminas y la participación en la fuerza laboral se recuperen plenamente – debido a que muchos de los trabajadores que antes participaban “en el margen” de la fuerza laboral, especialmente los más mayores, podrían decidir no regresar a sus empleos.

“Aún cuando es una economía en bonanza y el PIB está creciendo a brincos y saltos, no estoy seguro de que el empleo seguirá el mismo camino”, dijo, acotando que no esperaba que el aumento mensual en empleos alcanzara un millón en el próximo período.

Utilizar medidores alternativos para evaluar el nivel de restricción del mercado laboral podría “potencialmente darme un poco más de confianza, si pensáramos que la pandemia ha acabado, para poder comenzar a hablar de alteraciones en los parámetros de la política monetaria”.

Las opiniones de Bullard respecto a la inflación se estiman como relativamente moderadas.  Ha dicho que espera se mantenga un nivel alto de inflación – por encima del objetivo promedio de la Fed de un 2 por ciento – durante todo el 2022, pero esto es enteramente consistente con el objetivo del banco central de impulsar mayores precios a medida que la economía rebota.

“Se ven todo tipo de cifras económicas que son inusuales, incluyendo datos sobre precios.  Y por tanto no siempre es fácil interpretar y discernir entre el ruido y las verdaderas señales.  Pero en tanto y cuanto podamos hacerlo, creo que las cosas van bastante bien ahora”, dijo Bullard.

Añadió que estaba “muy contento” y que es un “apasionado” del nuevo marco de política que introdujo la Fed el verano pasado, el cual es mucho más tolerante de mantener una alta inflación por un período de tiempo para fomentar con mayor fuerza el pleno empleo.

“Es necesario compensar por los períodos donde la inflación ha estado por debajo de la meta y subirla un poco para que se pueda lograr el objetivo promedio de dos por ciento”, indicó.

Bullard respondió fuertemente a las críticas que han hecho de la Fed algunos economistas, inversionistas y legisladores, principalmente Republicanos, respecto a que la autoridad monetaria de EEUU podría verse forzada a tomar agudas acciones correctivas para evitar una espiral inflacionaria semejante a la de los años setenta.

“Creo que es difícil de ver… que pueda dispararse una brecha inflacionaria similar a la de los setenta y principios de los ochenta.  Entiendo que eso puede pasar, pero creo que estamos en un régimen distinto ahora.  Y creo que estamos conduciendo una estrategia adecuada de política monetaria.”, declaró.

Refiriéndose a incrementos futuros a las tasas de interés, Bullard sugirió que la Fed actuaría con cuidado, empezando a subir desde sus actuales niveles ultra bajos solamente una vez que las compras de activos se hayan desmontado – una “estrategia” básicamente similar a la utilizada después de la crisis financiera.

“Estoy en cuenta de que esta situación es diferente – quizás las cosas se muevan más rápido o quizás ciertas presiones no se materialicen de la manera en la cual las hemos estimado.  Y en ese caso, tendremos que ser ágiles, pero disponemos de bastante tiempo para hacer los ajustes que se necesiten”, dijo.

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