pareja de ancianos corriendo
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Hacer ejercicio es la forma más natural de mantener el cuerpo saludable y un estudio reciente de la Universidad de Harvard lo ratifica al descubrir que practicar una actividad física a medida que envejecemos ayuda a prevenir enfermedades crónicas como las afecciones cardiovasculares, la diabetes tipo 2 e incluso algunos cánceres.

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¿Por qué es importante? 

  • En 2021, se estima que se diagnosticarán 1,9 millones de nuevos casos de cáncer y 608.570 muertes por cáncer en EE UU, de acuerdo con datos de cancer.org.
  • Alrededor de 1,6 millones de estadounidenses tienen diabetes tipo 1, incluidos 200.000 jóvenes, y hay aproximadamente 64.000 nuevos casos por año, según el servicio SingleCare.
  • Una encuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2021 mostró que entre el 50% y el 60% de los países experimentaron interrupciones en los servicios de emergencia cardiovascular, el control de la diabetes y el tratamiento y la detección del cáncer, en parte por el enfoque mundial que exige la pandemia del COVID-19. 

Rompiendo paradigmas. «Es una idea generalizada en las sociedades occidentales que, a medida que envejecemos, es normal reducir la velocidad, hacer menos y jubilarse», dijo el biólogo evolutivo de Harvard, Daniel E. Lieberman, autor principal del estudio, en la historia de Gazette publicada el 22 de noviembre. «Nuestro mensaje es al revés: a medida que envejecemos, se vuelve aún más importante mantenerse físicamente activo».

El reto no es hacer ejercicio en sí, sino incluir la actividad en nuestra rutina constante hasta que se convierta en un hábito. “En el pasado, la actividad física diaria era necesaria para sobrevivir, pero hoy tenemos que elegir hacer ejercicio, es decir, hacer actividad física voluntaria por el bien de la salud y el fitness”, dijo Lieberman a Gazette.

Un estrés positivo. El estudio mostró que, además de quemar calorías, la actividad física también es fisiológicamente estresante y el estrés daña el cuerpo a nivel molecular, celular y tisular, según el artículo. Sin embargo, el cuerpo responde al daño con una inclinación de «reconstrucción más fuerte», según el artículo, con procesos de reparación celular y del ADN que reducen el riesgo de diabetes, obesidad, cáncer, osteoporosis, Alzheimer y depresión.

Lieberman también destacó que incluso pequeñas cantidades de ejercicio marcan la diferencia. De 10 a 20 minutos diarios de actividad física impactan sustancialmente en disminuir el riesgo de mortalidad. El científico añadió que es aconsejable hacerlo en compañía. “Si es socialmente gratificante, es más probable que lo haga y lo disfrute».

Fuente principal de la noticia: The Boston Globe

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