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El avión Hércules visitó Washington DC junto a otras aeronaves que son parte de la flota de caza tormentas y huracanes. Credit: Carmen Rodríguez.

Equipos caza huracanes visitaron Washington DC como parte de su gira por la costa este del país, que tiene como objetivo dar a conocer el trabajo que realiza la Administración Nacional de Océanos y Atmosferas (NOAA por sus siglas en inglés), el Centro Nacional de Huracanes (NHC) y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para prevenir consecuencias devastadoras causadas por fenómenos naturales.

Los equipos y algunos de los aviones que se utilizan en las tareas de trabajo compartieron en el aeropuerto Reagan con algunos locales. Entre los aviones que llegaron a la ciudad estaba el famoso gran Hércules, un C-130 de cuatro motores, construido en el país, capaz de entrar al ojo de los huracanes más feroces que año con año se registran durante la temporada de huracanes.

“Este es un tour para recordarles a las personas el trabajo que hacen los expertos y los científicos; y también, para recordarles que debemos prepararnos y tomar acciones en los hogares antes de la temporada de huracanes, antes de junio”, dijo a El Tiempo Latino, María Torres, vocera de NHC.

Junto al Hércules, también arribaron otros P3 y G4, que son parte del equipo se dedican a recolectar data e información sobre la trayectoria, la velocidad y la peligrosidad de los huracanes, las tormentas tropicales o las condiciones atmosféricas que pueden afectar con inundaciones y otros peligros a determinas áreas del país. Y la costa este no es la excepción.

“Cada uno de los aviones tiene un trabajo particular de informarnos y darnos información, data, que colectan durante el tiempo que entran al huracán y eso nos ayuda a mejorar el pronóstico y les sirve a los meteorólogos que están en las salas para que puedan proveer un pronóstico más acertado al público cuando hay una amenaza de huracán”, explicó Torres.

¿Para qué sirven los pronósticos del clima?

A partir de la información que recolectan los aviones y los equipos de trabajo, las agencias del estado que se encargan de los pronósticos o de anticipar alguna situación de emergencia, pueden proveer e informar a tiempo y con datos muy acertados sobre los posibles riesgos o el impacto que puede tener un huracán, una tormenta tropical o cualquier otro fenómeno atmosférico.

La información que llega a tiempo y los pronósticos acertados ayudan a las personas de zonas afectadas a tomar las medidas o precauciones necesarias.

Uno de los caza huracanes tiene el nombre de todos los fenómenos naturales que ha registrado y en los que ha recolectado data e información que sirve para el pronóstico del tiempo.

Construir un pronóstico acertado requiere de un procedimiento. El Servicio Nacional del Clima (NWS), junto a NOAA y NHC evalúan constantemente y observan el comportamiento de los cambios atmosféricos para construir un pronóstico del tiempo o pronóstico del clima. Luego se genera la información de ese pronóstico que llega a la gente mediante medios de información, noticias o aplicaciones en el teléfono.

El pronóstico no solo sirve a la población en general. También, ayuda a la seguridad de las operaciones de vuelos, aeropuertos y del sistema de viajes aéreos; además, permite construir alertas y pronósticos sobre la velocidad del viento, de las olas en el mar y de las condiciones de visibilidad en el océano y en las carreteras.

Los pronósticos también sirven de guía en zonas vulnerables a los incendios forestales. La anticipación de la información sobre la velocidad del viento y las condiciones de la temperatura ayudan a crear alertas para la población sobre la peligrosidad o la sensibilidad del ambiente a que ocurran incendios forestales.

Además, los pronósticos sirven para proveer información sobre el nivel de los ríos, el riesgo de que esos niveles suban y afectan zonas pobladas o de que estos y la saturación de los suelos causen deslaves de tierra en zonas boscosas. Cuando se pronostica sobre la acumulación de lluvia y el aumento del caudal de los ríos, también, se emiten las advertencias de inundación.

El Gran Hércules

El avión más grande la flota de aeronaves que son parte de los equipos que recopilan la información que sirve para los pronósticos del tiempo es el Hércules, o C-130. En su interior viaja un equipo de no menos de cinco personas: el piloto, el copiloto, un navegador, un agente de reconocimiento aéreo del clima y un operador del equipo o maquinas que realizan los sondeos en el ojo del huracán o en medio de la tormenta.

El Hércules vuela constantemente los cielos y se adentra en los fenómenos que se registran en el Atlántico, del Pacífico y del Caribe. Cuando se detecta que existe una tormenta en formación, se monitorea y se envía al equipo del Hércules a investigar la velocidad de los vientos y la constancia de la rotación de las ondas de los vientos de la tormenta o del huracán. El avión vuela entre 500 y 1,500 pies sobre la superficie del agua del océano.

Si equipo y el oficial que monitorea el clima del fenómeno determinan que hay una circulación en la tormenta, la misión debe identificar el centro del fenómeno o el ojo el huracán. Una vez se identifica el centro, el avión se adentra hacia este para recolectar más información, que es transmitida al NHC, a NOAA y NWS.

Mientras tanto, los aviones más pequeños se encargan de soltar dispositivos adentro de los fenómenos naturales para recolectar más data e información y para continuar monitoreando cómo evoluciona el fenómeno.

Información ayuda a prevenir

María Torres vocera de NHC, con sede en Florida, habló con El Tiempo Latino sobre el trabajo que realizan los caza huracanes y los equipos que viajan en estos.

“El gran avión Hércules, un caza tormentas, vuela hacia el ojo del huracán, al medio de la tormenta para soltar dispositivos que recaudan información que llega a NOAA, al Servicio de Meteorología y FEMA. Con esta información se puede prevenir al público sobre los desastres que están por suceder”, explicó Daniel Llargués, vocero de FEMA.

FEMA se encarga de preparar planes, junto a las agencias del gobierno y a organizaciones locales y estatales para que tanto las personas, como las autoridades locales y federales, estén preparados y puedan anticipar acciones ante los consecuencias o afectaciones que puedan provocar los fenómenos naturales.

“Trabajamos juntos todo el tiempo con organizaciones locales y federales para estar preparados para prevenir al público, para poder anticipar lo que pueda traer la madre naturaleza. Una vez se emite una advertencia, le pedimos a las personas que se preparen, que tengan un plan de emergencia, que platiquen con su familia, que visiten la página listo.gov donde siempre pueden encontrar información sobre qué se puede o qué se debe hacer en una emergencia”, dijo Llargués.

El tour de los aviones y de los equipos de expertos del clima tiene como objetivo “crear consciencia” entre la población para que estén preparados; pues, los fenómenos naturales, especialmente los huracanes que provocan inundaciones, precipitaciones o acumulaciones de lluvia, pueden afectar tanto a Miami, como a New York o Texas.

“Las personas deben saber que no solo puede ser un huracán, puede ser una tormenta tropical, una lluvia repentina las que causen mucho daño en una zona y por eso es importante estar preparados”, señaló el vocero de FEMA.