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Casa Blanca anuncia “un nuevo rumbo para Cuba”


Santiago David Távara | 12/17/2014, 11:43 a.m.
Casa Blanca anuncia “un nuevo rumbo para Cuba”
Foto de archivo de Alan Gross junto a su esposa, Judy. | EFE

Tras la liberación el miércoles 17 de diciembre del contratista estadounidense Alan Gross por parte de Cuba, la Casa Blanca anunció “un nuevo rumbo para Cuba”.

“Hoy, Estados Unidos está tomando medidas históricas para trazar un nuevo rumbo en nuestras relaciones con Cuba y para confraternizar y empoderar al pueblo cubano”, indicó la Casa Blanca en un comunicado.

Señaló que a Washington y La Habana los separa 90 millas de mar pero los une “las relaciones entre los dos millones de cubanos y cubano-americanos que viven en Estados Unidos con los 11 millones de cubanos que comparten una esperanza similar de llevar a Cuba a un futuro más prometedor”.

Reconoció que “está claro que las décadas de aislamiento de Cuba por parte de EE. UU. no han conseguido nuestro perdurable objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática” y que “en la actualidad Cuba está gobernada por los hermanos Castro y el partido comunista, igual que en 1961”.

Los componentes clave del enfoque actualizado de la política de EE.UU. incluyen establecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, la reforma del marco normativo para empoderar al pueblo cubano con mayor eficacia y el favorecimiento de la ampliación de los permisos generales de viaje a Cuba para las 12 categorías existentes autorizadas por la ley.

Asimismo, la facilitación del envío de remesas a Cuba por parte de personas de EE. UU. y la autorización de expansión de ventas y exportaciones comerciales de ciertos bienes y servicios desde los Estados Unidos.

Además, la autorización para que las personas que viven en Estados Unidos importen bienes adicionales de Cuba, la facilitación de transacciones autorizadas entre Estados Unidos y Cuba y el inicio de nuevos esfuerzos para incrementar el acceso de Cuba a las comunicaciones y su capacidad para comunicarse de manera libre.

Las medidas abarcan también la actualización de la aplicación de sanciones de Cuba en países terceros.

“Las entidades que son propiedad o controladas por EE. UU. en países terceros generalmente tendrán licencia para prestar servicios a, y participar en transacciones financieras con individuos cubanos en países terceros. Además, las licencias generales desbloquearán las cuentas de ciudadanos cubanos en bancos de EE. UU., que se hayan trasladado fuera de Cuba; permitirá que los ciudadanos de EE. UU. participen en reuniones y conferencias profesionales de países terceros relacionadas con Cuba; y, permitirá que las embarcaciones extranjeras entren a los Estados Unidos después de participar en cierto comercio humanitario con Cuba, entre otras medidas”, de acuerdo con el comunicado de la Casa Blanca.

Otras medidas incluyen el establecimiento de negociaciones con los gobiernos de Cuba y México para discutir la frontera marítima no resuelta en el Golfo de México, el inicio del proceso de revisión de la designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo y la discusión de la participación de Cuba en la Cumbre de las Américas 2015 en Panamá.

Uno de los enfoques es además el compromiso firme con la democracia, los derechos humanos y la sociedad civil.

Los senadores de origen cubano, el demócrata Robert Menéndez y el republicano Marco Rubio, expresaron sus críticas.

“Que quede claro, esto no fue un acto "humanitario" por el régimen de Castro. Fue un intercambio de espías convictos por un americano inocente”, dijo Menéndez con respecto a la liberación de tres cubanos en EE.UU. condenados por espionaje.

"Con el canje del Sr. Gross por tres delincuentes convictos, se crea un precedente extremadamente peligroso. Se invita a los regímenes dictatoriales y sin escrúpulos a utilizar los estadounidenses que sirven en el extranjero como moneda de cambio”, aseveró.

La decisión del presidente Obama de recompensar el régimen de Castro y comenzar el camino a la normalización de relaciones “es inexplicable”, apuntó por su parte el senador Rubio, quien dijo que buscará frenar el “peligroso y desesperado intento” de Obama de “pulir” su legado a “expensas” del pueblo cubano.