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Metro descarta nueva estación en RFK y propone buses Gold Line al estadio

WMATA publicó ayer su estudio de transporte para el nuevo estadio de los Commanders: no habrá nueva estación de Metro en RFK, pero sí una ruta de autobús rápido llamada Gold Line que conectará el campus con Union Station.

Foto de Pexels.

El Metro de Washington descartó ayer construir una nueva estación de tren en el campus de RFK y propuso en su lugar una línea de autobús rápido —llamada Gold Line— que conectaría el futuro estadio de los Washington Commanders con Union Station. El plan, con un costo estimado de entre $300 y $400 millones, será presentado ante la junta directiva de WMATA este jueves.

Por qué Metro dijo no a la nueva estación

La agencia de tránsito estimó que construir una estación nueva costaría más de $1.000 millones, sería demasiado compleja de ejecutar y no estaría lista para la apertura del estadio en 2030. Además, la nueva estación solo conectaría las líneas Orange, Blue y Silver, las mismas que ya cubre la estación Stadium-Armory, por lo que el beneficio sería marginal frente al costo.

El estudio analizó posibles ubicaciones, incluyendo el cruce de Oklahoma Avenue y Benning Road NE, cerca del barrio de Kingman Park. Tras ese análisis, Metro concluyó que los beneficios no justificaban la inversión. Como anticipamos en octubre de 2025, el reto de movilizar decenas de miles de personas en pocas horas iba a requerir decisiones difíciles.

El problema que hay que resolver antes de 2030

El nuevo estadio tendrá capacidad para 65.000 personas. WMATA proyecta que cerca de 40.000 personas llegarán por medios distintos al automóvil a cada evento, una cifra sin precedentes para esa zona de la ciudad. El viejo RFK estaba rodeado de estacionamientos; el nuevo solo tendrá alrededor de 8.000 espacios en garajes.

Sin cambios, la estación Stadium-Armory —que hoy puede movilizar unas 14.000 personas por hora— tardaría más de dos horas en desalojar a la multitud tras un partido. Para la comunidad latina del noreste de DC, que usa esa estación a diario para ir al trabajo o la escuela, eso significaría demoras severas incluso en noches de semana.

Qué es la Gold Line y cómo funcionaría

La Gold Line no es una línea de Metro, son autobuses articulados de 60 pies que circularían por carriles centrales exclusivos sobre H Street NE y Benning Road NE, separados del tráfico regular. Seguirían prácticamente el mismo corredor del antiguo tranvía de DC, que cerró en 2025.

La ruta conectaría directamente el campus de RFK con Union Station, donde los pasajeros podrían transferirse a la línea Red del Metro, así como a los trenes regionales MARC y VRE. Eso significa que alguien que viva en Maryland o en el norte de Virginia podría llegar al estadio en tren hasta Union Station y tomar la Gold Line hasta la puerta.

El concejal Charles Allen, concejal del Ward 6 y actualmente preside el Comité de Transporte y Medio Ambiente, respaldó la propuesta:

"Es rápido, es confiable, es frecuente. Conecta la línea Red en Union Station con nuestras líneas Orange, Blue y Silver en Stadium-Armory. Y eso es una conexión enorme que le falta a nuestro sistema", expresó.

Allen también subrayó que la Gold Line debería operar todos los días del año, no solo en días de partido, para conectar el este y el oeste del Distrito de forma permanente.

Mejoras en Stadium-Armory, la estación que sí usas hoy

Junto con la Gold Line, Metro propone renovar a fondo la estación Stadium-Armory: un segundo ascensor en la entrada sur, actualización de todos los ascensores y escaleras eléctricas, y la construcción de un mezzanine que amplíe la circulación. Hoy, los ascensores y escaleras bajan directamente al andén sin espacio para absorber multitudes.

La entrada norte —la más cercana al futuro estadio, a unos 10 minutos caminando— también se ampliaría. Estas mejoras no son solo para los días de partido: el campus de RFK prevé 6.000 nuevas viviendas como compromiso, muchas de ellas asequibles, que usarán esa misma estación cada día.

Una "oportunidad perdida", según algunos concejales

No todos están conformes. El propio Allen calificó la decisión de no construir la nueva estación como una "oportunidad perdida", y argumentó que una estación nueva podría detonar desarrollo urbano de largo plazo, similar a lo que ocurrió en el área de NoMa-Gallaudet tras la apertura de esa estación.

Para la comunidad latina que vive en los corredores de H Street NE, Benning Road y el noreste del Distrito, la Gold Line podría ser una mejora cotidiana real, con o sin partido de fútbol: más autobuses, más frecuentes, en carriles que no se atoran en el tráfico.

Quién paga y qué sigue

El costo total del paquete, Gold Line más mejoras en Stadium-Armory, se estima en entre $300 y $400 millones, financiados con dinero del Distrito. DC ya comprometió $600 millones para mejoras de transporte vinculadas al proyecto de RFK, como parte del acuerdo aprobado por el Concejo en 2025.

La junta de WMATA discutirá el estudio este jueves. Si la junta aprueba la dirección general del plan, el proceso de diseño y licitación comenzaría en el invierno de 2027, con el objetivo de tener todo listo para el Opening Day del estadio en 2030.

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