El Smithsonian anunció este lunes que el National Museum of the American Latino tendrá sede permanente en el Arts and Industries Building, un edificio de 258,000 pies cuadrados ubicado junto a la sede principal de la institución en el National Mall. Al usar un edificio propio, la institución evita la aprobación del Congreso que sería necesaria para construir en un terreno nuevo.
La decisión de la Junta de Regentes de la Institución Smithsonian pone fin a décadas de incertidumbre, debates políticos y retrasos presupuestarios sobre la ubicación definitiva del espacio cultural en el National Mall. La resolución permite avanzar en la infraestructura sin necesidad de aprobaciones legislativas adicionales para la adquisición de nuevos terrenos federales.
Una victoria tras casi 30 años de reclamos
La búsqueda de un espacio propio para visibilizar las contribuciones históricas, artísticas y sociales de la comunidad hispana en Estados Unidos comenzó formalmente en la década de 1990. En diciembre de 2020, el Congreso autorizó formalmente la creación del museo, pero la selección final del terreno permanecía estancada.
Organizaciones civiles y defensores de los derechos civiles celebraron la resolución de la junta directiva como un paso histórico para la representación hispana en la capital de la nación.
Aunque el museo opera desde 2022 con una exhibición temporal titulada ¡Presente! A Latino History of the United States dentro del Museo Nacional de Historia Americana, la nueva sede ofrecerá miles de metros cuadrados dedicados exclusivamente a la memoria hispana.
El Arts and Industries Building: Historia y el reto financiero
Construido en 1881, el Arts and Industries Building es el segundo edificio más antiguo del National Mall, ubicado justo al lado del emblemático Castillo del Smithsonian. A lo largo de su historia alojó la primera sede del Museo Nacional del país, pero permaneció cerrado por deterioro durante más de 15 años a partir de 2004.
Pese al entusiasmo de los activistas, el proyecto enfrenta desafíos operativos y económicos sustanciales. Adaptar la histórica estructura de ladrillo a los estándares museográficos modernos requerirá importantes obras de restauración física e ingeniería subterránea.
La mitad de los fondos para la construcción y adecuación del recinto deberán provenir de donaciones privadas, replicando el modelo financiero utilizado en el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. La fase de renovación total tomará varias etapas y se proyecta que las instalaciones completas abran sus puertas al público entre 2032 y 2034.