Más de 60 árboles han sido talados en East Potomac Park, según el conteo del Washington Post, mientras avanza el plan de la administración Trump para convertir el campo de golf público en un recinto de nivel de campeonato.
Entre los árboles removidos hay un cerezo cerca del hoyo 14, uno de los puntos que más objeciones generó entre vecinos y grupos de preservación histórica.
Qué dice el Departamento del Interior
El Departamento del Interior calificó el trabajo de "mantenimiento rutinario", enfocado en árboles peligrosos, especies invasoras y ejemplares en declive.
Alex Rosen, líder del grupo vecinal Save East Po, cuestionó esa versión: "No soy botánico, pero es bastante obvio que los árboles que están talando no están enfermos ni muriendo".
La demanda que sigue activa
El proyecto enfrenta una demanda de la DC Preservation League y dos residentes contra el Departamento del Interior, que impugna tanto el vertido de escombros en el parque como la terminación del contrato de arrendamiento del National Links Trust, la organización sin fines de lucro que administraba el campo con la misión declarada de "preservar y proteger el golf asequible" en la ciudad.
"Alterar su carácter histórico socavaría un sitio pensado para ser accesible al público", dijo Rebecca Miller, directora ejecutiva de DC Preservation League, en el anuncio de la demanda
Lo que decidió la jueza
En julio, la jueza federal Ana C. Reyes rechazó la solicitud de una medida cautelar que habría frenado el proyecto, pero no desestimó el caso. Exigió que el gobierno avise con anticipación antes de talar más de 10 árboles.
No está claro si esa notificación se cumplió antes de las talas más recientes.
La Casa Blanca fijó el 1 de septiembre como fecha para arrancar las obras mayores del proyecto, que, según sus planes, convertirían el parque en un campo de golf de nivel de campeonato diseñado por el arquitecto Tom Fazio.
Por ahora, East Potomac sigue operando con sus tres campos actuales (Blue, Red y White), que reciben a más de 700 golfistas al día, según The Fried Egg.
Legisladores de DC, Virginia y Maryland presentaron objeciones formales al proyecto, y el caso judicial continúa abierto en la corte federal.