ir al contenido

Veteranos protestan contra el arco de 250 pies de Trump en Washington

Veteranos, legisladores y defensores del patrimonio histórico protestaron en Memorial Circle contra el arco de 250 pies que Trump plantea construir frente al Cementerio Nacional de Arlington.

Foto: EFE/EPA/JIM LO SCALZO.

Decenas de veteranos, legisladores y defensores del patrimonio histórico se manifestaron este jueves en Memorial Circle, en Washington D.C., contra el arco triunfal de 250 pies que el gobierno de Trump planea construir entre el Lincoln Memorial y el Cementerio Nacional de Arlington. La protesta comenzó a las 8:30 a.m., en plena hora pico, y causó retrasos de tráfico en la zona.

"Una obscenidad": lo que dicen los veteranos

Bob Johnson, veterano del Ejército que participó en la manifestación, calificó el proyecto como "una obscenidad" al referirse a una estructura de esa magnitud justo frente al cementerio donde están enterrados miles de militares caídos. El congresista demócrata Don Beyer, de Virginia, lideró parte de los esfuerzos para bloquear la construcción y señaló su preocupación por la cercanía del arco a Arlington, el espacio aéreo que usarían aviones y drones, y el tráfico que ya satura esa intersección.

Algunos conductores que pasaban por Memorial Circle durante la protesta tocaron la bocina en señal de apoyo a los manifestantes.

La demanda que busca frenar el proyecto

Tres veteranos de la guerra de Vietnam —Michael Lemmon, Shaun Byrnes y Jon Gundersen— junto con el historiador de arquitectura Calder Loth, demandaron a la administración para detener el proyecto. Los representa Nicolas Sansone, del Public Citizen Litigation Group, quien argumenta que Washington fue diseñada deliberadamente para mantener una vista ininterrumpida entre el Lincoln Memorial y Arlington House, y que un arco de 250 pies de altura rompería esa línea de vista histórica que muchos veteranos consideran simbólica. Dos de los demandantes esperan ser enterrados algún día en el cementerio de Arlington.

Los demandantes sostienen que el proyecto necesita autorización del Congreso. La administración responde que una ley de 1925, que en su momento autorizó columnas que nunca se construyeron, le da base legal para avanzar. Sansone rechaza ese argumento y afirma que una aprobación de hace un siglo no puede justificar una estructura completamente distinta y con un costo mucho mayor.

Lo que ya ordenó la jueza del caso

La jueza federal Tanya Chutkan ya falló a favor de los demandantes en un punto: ordenó que la administración notifique con 48 horas de anticipación antes de cualquier actividad en el sitio, salvo los trabajos para identificar posibles artefactos culturales bajo tierra, y que avise con 14 días de anticipación antes de iniciar la construcción. El proyecto también necesita la aprobación final del Servicio de Parques Nacionales y cumplir con la Ley de Preservación Histórica Nacional.

Pendiente queda además una decisión clave: la Comisión de Planificación de la Capital todavía debe resolver si otorga una excepción al límite de altura de 130 pies que rige en esa zona de Washington, muy por debajo de los 250 pies que mide el arco propuesto.

Un proyecto que ya generaba rechazo desde antes

La protesta de este jueves no es la primera. Trump ya había anunciado en septiembre que el arco incluiría un componente que describió como un "complejo militar de alto nivel", con capacidad para operar drones y francotiradores, una idea que generó críticas inmediatas. Días después, el condado de Arlington rechazó formalmente ese plan.

Por ahora, el futuro del arco depende de dos procesos paralelos: el litigio en la corte de la jueza Chutkan y la decisión pendiente de la Comisión de Planificación de la Capital sobre la excepción de altura. Mientras ambos avanzan, el gobierno planea excavaciones de prueba para evaluar materiales arqueológicos en el sitio, con un plazo para restaurar el terreno antes del 31 de octubre si esos trabajos no continúan.

Últimas Noticias

{{!-- ADHESION AD CONTAINER --}}
{{!-- VIDEO SLIDER AD CONTAINER --}}