Los vendedores ambulantes de Prince George's County tendrán un año para sacar permiso una vez que la regla entre en vigor, y quienes incumplan enfrentarán multas escalonadas y podrían perder su mercancía. El County Council aprobó el lunes 26 de octubre el proyecto de permisos por 7 votos a 4.
Qué aprobó el Council de Prince George's sobre vendedores
Son dos proyectos de la concejal Wanika Fisher. El primero, CB-003-2026, refuerza la aplicación contra vendedores sin permiso. El segundo, CB-013-2026, crea un programa piloto de venta regulada. Ambos pasan ahora al county executive para su revisión antes de entrar en vigor.
El proyecto de permisos pasó 7 a 4 y el piloto, 9 a 0. La venta en propiedad privada seguirá siendo legal. El concejal Tom Dernoga dijo que las excepciones ya existentes limitarán el impacto sobre muchos vendedores.
Multas y confiscación de mercancía para vendedores sin permiso
Quien incumpla recibirá primero una advertencia, y la mercancía y el equipo pueden confiscarse. Sobre el monto hay dos versiones: una indica que, tras las enmiendas, el máximo quedó en $2.000, y otra describe $1.000 por la segunda infracción, $2.000 por la tercera y $3.000 desde la cuarta. Confirma el monto final con el condado cuando el county executive promulgue la ley.
La propuesta original era más dura: multas de al menos $3.000 por vender sin permiso. Las enmiendas también retrasaron un año la aplicación de las sanciones.
Zonas autorizadas y permisos más simples para vendedores
El piloto encarga a la Oficina de Seguridad Nacional (Homeland Security), a la Corporación de Desarrollo Económico y al Departamento de Salud del condado designar calles donde se podrá vender de forma regulada y crear un trámite más sencillo. Las fuentes consultadas no detallan qué calles serán designadas ni cuándo empezará el piloto.
Qué dijeron vendedores y concejales sobre las nuevas reglas
En Langley Park, algunos vendedores ofrecen comida, bebidas y bocadillos desde toldos, carpas y la parte trasera de carros. Para unos vecinos son una molestia y, para otros, una forma de ganarse la vida.
En la audiencia pública, un partidario de la medida dijo que hay personas que venden desde hieleras en patios, esquinas y aceras, con riesgos de seguridad. Un crítico respondió que los vendedores vienen en su mayoría de comunidades latinas e inmigrantes y que así mantienen a sus familias. Algunos vendedores dijeron al Council que ICE les complicó el trabajo y que vender ha sido una forma de sobrevivir.
Fisher, la patrocinadora, dijo que no cree que nadie en la sala esté en contra de las comunidades inmigrantes. La concejal Shayla Adams-Stafford votó en contra:
"Es importante que entendamos que debemos cumplir las leyes. No se puede vender donde uno quiera, pero este es un momento muy delicado para nuestra comunidad inmigrante y, por esa razón, voto que no".
Dijo Shayla Adams-Stafford, concejal de Prince George's, durante la votación del 26 de octubre.
Miembros de We Are CASA hablaron en contra del proyecto y predijeron que dejará a vendedores sin negocio.
"Nos persiguen y nos penalizan porque queremos sobrevivir, queremos llevar comida a la mesa de nuestras familias".
Dijo Lindolfo Carballo, de la organización We Are CASA, en declaraciones sobre el proyecto.
Las nuevas reglas aplican solo en Prince George's County. Montgomery County y DC tienen sus propias normas para vendedores. Si vendes en Langley Park u otra zona del condado, tienes un año desde la entrada en vigor para cumplir; confirma con el condado cuándo se promulgan las leyes y qué requisitos tendrá el permiso.