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Mielofibrosis, una rara enfermedad de la sangre


11/5/2012, 11:42 a.m.
Mielofibrosis, una rara enfermedad de la sangre
La mielofibrosis afecta la médula y el bazo causando dolor, fatiga y sudoración. | EFE

Es una enfermedad que ataca a la sangre y sus síntomas suelen pasar desapercibidos. La mielofibrosis se caracteriza por una insuficiencia en la médula ósea y un aumento en el tamaño del bazo. Provoca fatiga, sudoración nocturna, prurito y dolor, que hace que disminuya la capacidad funcional y la calidad de vida de quienes la padecen.

Uno de los principales problemas de la mielofibrosis es que se trata de una enfermedad silenciosa que está subdiagnosticada. “Esto causa graves consecuencias si no es tratada a tiempo, ya que se puede convertir en un cáncer en la sangre”, advierte Roberto Ovilla, Médico hematólogo y Jefe de la Unidad de Transplante de Médula Ósea del Hospital Ángeles Lomas de ciudad de México.

De hecho, la mielofibrosis es un tipo de cáncer sanguíneo progresivo y potencialmente mortal, caracterizado por una insuficiencia en la médula ósea, el aumento en el tamaño del bazo y síntomas debilitantes como fatiga, sudoración nocturna, prurito y dolor, que disminuyen la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes.

Así lo confirma el mexicano Luis Paniagua, piloto de aviones, de 60 años. “Los primeros síntomas fueron una comezón por todo el cuerpo. Tuve un momento en todo este proceso que realmente me sentí desesperanzado y ya con una sentencia de muerte. Empezaba a contar los años, me quedan cinco, me quedan cuatro, me quedan tres”… .

La sobrevida promedio de las personas con mielofibrosis primaria es de aproximadamente 5 años; sin embargo, algunas personas pueden sobrevivir por décadas.

Daniel Spanton, analista de sistemas de 47 años, empezó a sufrir fuertes dolores abdominales. “Me molestaba mucho el dolor en las piernas. Era muy intenso, al nivel que no podía caminar 50 metros seguidos; caminaba arrastrando la pierna”, cuenta. “Al principio tuve un momento de duelo. Lloré. Pero bueno, después hay que poner el pecho a la bala. Fui adelante, y estamos acá para superar esto y cambiar la estadística de la mielofibrosis”.

CANSANCIO GENERALIZADO.

Tanto Paniagua como Spanton padecen esta enfermedad, que es resultado de una señalización irregular de la vía de JAK, el mecanismo del cuerpo encargado de estimular la producción de los componentes de las células sanguíneas.

La mielofibrosis afecta sobre todo en la edad adulta de la vida (60-70 años) y a personas de ambos sexos. Aunque es cierto que una cuarta parte de los pacientes está por debajo de esa edad e incluso existen pacientes jóvenes.

Es rara porque, según las estadísticas, se diagnostica un 0.5 por cada 100 mil personas cada año. Una cifra muy baja comparada con otras enfermedades hematológicas. A nivel mundial, la incidencia de esta patología es de un 0.3 por 100 mil.

Según el hematólogo Roberto Ovilla, existen dos formas en el desarrollo de la dolencia. Una más lenta sin casi sentir nada y otra, más frecuente, "en la que el paciente se siente muy cansado, tiene fiebre, pérdida de peso, dolores generalizados, disminución de la movilidad, anemia y el bazo inflamado, lo cual es muy sospechoso”.

Todo esto, añade el doctor, reduce mucho la calidad de vida de quien la padece. “El bazo crece y va ocupando el abdomen, comprime el estómago y, por lo tanto, existe una sensación de saciedad temprana, es decir, comiendo un poco el paciente siente que está muy lleno, y además tiene dolor en el abdomen porque, a la medida que el bazo va creciendo, va comprimiendo órganos y haciendo que el paciente note dificultades incluso para moverse”.