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Halloween para niños diabéticos y celíacos


EFE | 10/23/2012, 11:30 a.m.
Halloween para niños diabéticos y celíacos
Imagen de una fiesta de Halloween en una escuela infantil en Washington, el 31 de octubre de 2011. | EFE

Para distraer la atención de los niños, según Anderson también puede enfocarse la celebración en los disfraces y las máscaras. “En Halloween la imaginación de los niños se dispara al saber que pueden disfrazarse prácticamente de todo aquello que deseen. Si se estimula este aspecto de la celebración, poniendo energía en elaborar un buen disfraz junto con los pequeños, ayudará a que las golosinas pasen a un segundo plano”.

En el caso de los niños diabéticos, según Filippi Asís, “puede consultarse con el pediatra, nutricionista o educador en diabetes, para ver si permite al pequeño consumir algunos dulces dentro del programa de alimentos para esta celebración.

“Como los dulces de Halloween no caducan hasta semanas o meses después de adquiridos, puede llegarse a un acuerdo con el niño para que los consuma durante los días posteriores a la festividad, en vez de tomarlos de una sola vez”, aconseja.

Algunos padres "compran", al finalizar la jornada, los dulces recolectados por sus hijos, dándoles dinero a cambio de esas golosinas.

“En todo caso, han de acordar con sus hijos, revisar los dulces antes de ingerir ninguno de ellos. Mientras los inspeccionan pueden ir decidiendo cuáles de ellos pueden intercambiar por dinero u elementos no comestibles, y cuáles pueden guardar para comerlos más adelante”, dice Filippi.

Según la experta en nutrición “es preferible que estos dulces de Halloween se mantengan a buen recaudo, fuera de la vista. Así se evitará el riesgo de que el niño los engulla por un impulso repentino o una punzada de hambre”.

“Durante el ajetreo de Halloween es fácil que los pequeños se descontrolen y, si están con el estómago medio vacío, es más probable que los tienten los dulces. Si les da una buena, deliciosa y nutritiva comida antes del ‘truco o trato’, y están medianamente saciados, las golosinas no los atraerán tanto”.

De acuerdo con la Asociación Americana de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) los pequeños con diabetes pueden permitirse hacer ‘truco o trato’ de casa en casa y probar algunos dulces y carbohidratos, siempre empleando la moderación, tomando precauciones y consultando antes al personal médico, para incorporarlos al plan de comidas sin correr riesgos.

"Si piensa que su hijo necesita chequearse su nivel de glucosa mientras está afuera, jugando al “truco o trato”, recuérdeselo antes que se vaya o asegúrese que lleve un teléfono móvil, para reunirse con él y realizarle un chequeo rápido con el glucómetro en algún punto del recorrido”, señalan desde la ADA.

“Sugiérale a su hijo que elija unos pocos dulces, sus favoritos, y cámbiele el resto por un regalo o dinero. Si su hijo comió caramelos, recuerde contar esos carbohidratos en su plan de comidas, chequear su nivel de glucosa y planificar más actividad física para ayudar a contrarrestar cualquier elevación no deseada”, aconseja la ADA.

Según esta asociación estadounidense, realizar un poco de actividad física extra en Halloween y los días siguientes podría permitir al niño ingerir algunos dulces sin necesidad de inyectarse insulina complementaria.