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Acción diferida es un alivio pero activistas exigen reforma

Fátima Coreas y la abogada Johana Torres, en CASA de Maryland.

Fátima Coreas y la abogada Johana Torres, en CASA de Maryland. Photo by Milagros Meléndez-Vela.

Washington.- El Gobierno y activistas pro-inmigrantes afirmaron que el programa de "acción diferida", puesto en marcha hace exactamente un año, ha aliviado la situación de decenas de miles de jóvenes indocumentados, pero el Congreso debe aprobar una solución permanente.

Tanto la Administración Obama como activistas defensores de los inmigrantes subrayaron hoy que la "acción diferida", conocida por su sigla en inglés como "DACA", ha eliminado el temor a la deportación de más de medio millón de estudiantes indocumentados, a la espera de que el Legislativo apruebe este año una reforma migratoria integral.

Tras el pago de 465 dólares y cumplir con una serie de requisitos, los estudiantes indocumentados, conocidos como "Dreamers" ("Soñadores"), acceden a permisos de trabajo, licencias de conducir, cuentas bancarias, tarjetas de crédito y, en algunos estados, matrículas universitarias con precios para residentes estatales.

Pero, en entrevista con Efe, Erika Andiola, una de las "Dreamers" y miembro de un movimiento nacional a favor de la reforma, enfatizó que la "acción diferida" solo es un "alivio de dos años" y no resuelve la situación de los padres o familiares de los jóvenes que también estén en EE.UU. de forma ilegal.

"Tenemos que buscar soluciones a corto plazo, pidiéndole al presidente Obama que cese las deportaciones, y a la misma vez seguir peleando por la reforma migratoria", dijo Andiola, cuya madre afronta el peligro de la deportación cuando venza su permiso en cinco meses.

Andiola aseguró que los "Dreamers" perdieron el miedo a dar la cara -incluso en los pasillos del Congreso- porque los ataques en su contra "ya eran demasiados, y se difundían historias falsas" sobre quiénes son cuando "lo único" que buscan es "tener las mismas oportunidades de superación que el resto".

"La pelea no está solo en Washington, y vamos a seguir luchando durante el receso legislativo de agosto en todos los distritos con la misma advertencia: si a los republicanos les importan las elecciones (generales) de 2016, tienen que reevaluar su postura y recordar que el voto latino va en aumento", dijo.

Para los grupos pro-inmigrantes, entre éstos el Foro Nacional de Inmigración, el Centro Nacional para Leyes de Inmigración y la coalición "FIRM", la continuidad de las deportaciones récord y la temporalidad de la "acción diferida" son muestra de la urgencia de seguir la militancia a favor de una reforma migratoria integral.

Tanto la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, como la Directora del Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz, destacaron en sendos blogs que, gracias a la "acción diferida", EE.UU. se concentra en la expulsión de criminales que suponen una amenaza para la seguridad pública o nacional.

Para Napolitano, la "acción diferida" no es una solución permanente al "anticuado" y "maltrecho" sistema migratorio del país.

Ambas funcionarias consideraron que, a su regreso del receso de agosto, la Cámara de Representantes, bajo control republicano, debe aprobar la reforma migratoria bipartidista que salió del Senado el pasado 27 de junio.

Muñoz reiteró que una reforma migratoria aportaría 1,4 billones de dólares adicionales a la economía y crearía dos millones de empleos en una década.

La Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía dijo hoy que, entre agosto de 2012 y el mes pasado, recibió 573.404 solicitudes para la "acción diferida", de las cuales aprobó 552.918 y rechazó 20.486.

Una investigación de la Institución Brookings señaló que el 74,9% de las solicitudes fue de inmigrantes de México, seguido por el 10% de Centroamérica, el 6,9% de Sudamérica, el 4,2% de Asia, el 1,7% del Caribe, el uno por ciento de Africa, y el 0,9% de Europa.

Cuando el programa fue anunciado por el presidente Barack Obama, en plena campaña de reelección, se calculaba que alrededor de 936.000 jóvenes indocumentados podían acogerse a la medida.

Pero el alto costo de los trámites, la pobreza, la falta de información adecuada o la creencia de que no reúnen los requisitos son barreras que impiden que muchos soliciten el beneficio migratorio.