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La afición con la Selecta

Aficionados y autoridades se pronuncian ante el escándalo del fútbol salvadoreño por el supuesto amaño de partidos
Los aficionados a La Selecta en Arlington, VA, han manifestado su pesar por las acciones de sus compatriotas en el equipo nacional.

Los aficionados a La Selecta en Arlington, VA, han manifestado su pesar por las acciones de sus compatriotas en el equipo nacional.

Embajada de El Salvador cooperaría con el FBI

El embajador de El Salvador en Washington, Rubén Zamora, manifestó que los aparentes arreglos realizados en suelo estadounidense entre algunos jugadores de la Selecta con miembros de mafias, serían delitos federales a tratar por el Buró Federal de Investigaciones, FBI.

El diplomático aseguró que de abrirse alguna investigación en Estados Unidos sobre los jugadores señalados, y las figuras que estarían tras la compra de los partidos del seleccionado salvadoreño con el DC United, la legación diplomática que dirige estaría a disposición de las autoridades estadounidenses.

“Algunos de esos arreglos se han hecho cuando estaban en territorio norteamericano, eso corresponde a las leyes de Estados Unidos, en estos casos estos delitos suelen ser considerados para cargos no estaduales, sino federales, y por lo tanto le corresponden al FBI. Si el FBI va tomar cartas en el asunto esperamos que nos lo comunique para dar la colaboración que creo que estamos obligados a dar”, opinó Zamora.

—Tomás Guevara, Especial para

El Tiempo Latino

La crisis la sufre el aficionado y ya ha repercutido en la estructura social y política salvadoreña. Desde el miércoles 21, la Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador investiga a los 22 jugadores suspendidos temporalmente por la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), por estar involucrados en el amaño de partidos de la selección nacional. Posteriormente, funcionarios de la Fiscalía y la Policía Nacional Civil allanaron las viviendas de 11 jugadores en busca de celulares, computadoras y otras evidencias.

“Estoy muy decepcionado por la actitud de los jugadores, pero parte de la culpa es de la FESFUT que no les paga bien, no les da suficiente dinero cuando viajan al exterior o cuando están concentrados jugando con la selección”, declaró a El Tiempo Latino el salvadoreño Manfredo Mejía propietario del restaurante Atlacatl en Arlington, VA.

Los partidos que se están investigando son: El Salvador-Estados Unidos, en febrero de 2010; El Salvador-D.C. United también en 2010; el encuentro contra México en julio de 2011 en la Copa Oro; y un amistoso este 2013 contra Paraguay en El Salvador. En todos los partidos, El Salvador perdió ante sus rivales.

El escándalo de los amaños ha trascendido las fronteras de El Salvador y todos los sectores de la vida pública nacional han fijado su posición.

La semana pasada, el presidente de El Salvador, Mauricio Funes exigió que se investigue el caso a profundidad y que se indague también a los directivos del fútbol nacional. Y el principal partido opositor, ARENA, pidió a la Asamblea Legislativa emitir su rechazo oficial.

Por su parte, el embajador de El Salvador ante la Casa Blanca, Rubén Zamora, dijo a El Tiempo Latino que cooperarían con el FBI, si la agencia se lo solicitase, dado que estos “arreglos” han tenido lugar en territorio estadounidense. “No hay duda de que esto está vinculado con algunos carteles internacionales, no sólo en El Salvador sino en otras partes del mundo”, dijo Zamora.

La Iglesia Católica de El Salvador también se pronunció. “Ojalá que éste sea un precedente para que no se repita esta situación porque es una traición a la alegría, el interés, la nobleza de un pueblo que siempre apoya a sus deportistas”, dijo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar.

Salvadoreños dolidos con la Selecta

Aficionados salvadoreños que residen en el área de Washington aseguran que sufrieron una gran decepción por los supuestos amaños de partidos de la selección nacional de fútbol de ese país.

Y acusan a los dirigentes de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) como los principales responsables de este grave problema.

Desde el miércoles 21, la Fiscalía General de la República de El Salvador investiga a 22 jugadores que fueron inhabilitados por la FESFUT, por su supuesta participación en el arreglo de partidos de la Selecta. La investigación incluye a directivos de equipos y dirigentes de esa federación.

“Nos sentimos bastante mal porque los aficionados somos los que estamos pagando más fuerte por este problema. Siempre creímos en ellos pero nos defraudaron”, dijo a El Tiempo Latino el salvadoreño Manfredo Mejía propietario del Restaurante Atlacatl en Arlington, Virginia, una especie de “templo” de la selección en la región.

Mejía cree que “es difícil que todos los jugadores investigados sean culpables” de los amaños, aunque destacó que la mayoría de ellos “tienen mucha necesidad y si alguien les ofrece miles de dólares por un arreglo caen en la trampa”.

La decepción de Mejía se intensifica cuando recuerda que jugadores cuestionados como Eliseo Quintanilla y Christian Castillo fueron sus frecuentes invitados en Atlacatl, tanto cuando militaron con el D.C. United como cuando venían al área con la selección.

“Fue un golpe bajo que nos dieron, especialmente a mí porque siempre los recibí con mucho gusto aquí en mi restaurante”, recordó Mejía. “Creo que la mayoría de ellos ya sabía pero nadie tuvo el valor de sacar esto a flote, la culpa es de la FESFUT”, concluyó Mejía, originario de Intipucá.

Otros salvadoreños que cenaban el martes 27 en Atlacatl, coincidieron con Mejía en cuanto a la culpa de los federativos.

“El problema no es de los jugadores sino de los cuadros directivos de la FESFUT. Mientras no cambien las bases de la Federación ese problema va a seguir’, opinó Yoalmo Miranda de San José de Guayabal en el Departamento de Cuscatlán.

“Me duele todo lo que está pasando. Yo conozco a Luis Anaya, quien es también de San José de Guayabal y esa gente es sana”, aseguró Miranda al referirse al jugador Luis Alonso Anaya Merino, quien está en la lista de los 22 inhabilitados por la FESFUT.

A su lado, Lelys Isabel Flores, de Santa Tecla, dijo: “Me encanta el fútbol, soy una gran aficionada y lastimosamente lo que ha pasado es bien decepcionante”. Y afirmó que han puesto “la fe en que los muchachos salgan adelante, pero si no hay cambio de federativos el problema va a seguir”.

En otra mesa se encontraban Carlos Humberto Martínez, de El Tránsito, y Wilis Mauricio Rivas Cañas, de San Rafael, ambas localidades en el Departamento de San Miguel.

“He recordado algunos partidos en los que estaban jugando bien en el primer tiempo y luego desmejoraron. Ahora dicen que se han vendido y eso no puede seguir así”, dijo Martínez. “Pero hay que seguir adelante y cuando venga otra selección del país la apoyaremos igual”, concluyó Martínez.

Nelson Romero de la Laguna de Olomega, La Unión, y su acompañante Carmen Cecilia fueron más positivos: “Todo está bien y seguiremos apoyando a la Selecta al 100 por ciento”.

Las opiniones de los aficionados que estaban en Atlacatl son en parte compartidas por expertos consultados por El Tiempo Latino.

“La afición tiene que sentirse mal, defraudada. Sólo hay dos sectores que con toda seguridad son las víctimas de todo esto: la afición que hace grandes esfuerzos por ir a los estadios y paga por los boletos y por otro lado los jugadores que no se vendieron”, dijo el periodista salvadoreño Jorge Clará del sitio DeporteTotal.com.

Otro viejo conocedor del fútbol salvadoreño es el comentarista Luciano Rodríguez. “El problema es que en el fútbol salvadoreño no hay profesionalismo, no se le pagan a tiempo los sueldos a los jugadores ni se respetan los contratos. Es entonces cuando se les presenta esta oportunidad de amañar un partido y caen en la tentación”, opinó Rodríguez.