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Venezolanos se aferran a autos ineficientes


Podría aumentar la gasolina luego de 20 años

El Tiempo Latino/ AP | 12/23/2013, 6 a.m.
Venezolanos se aferran a autos ineficientes
Rubén Díaz sale de su camioneta Ford LTD modelo 1975 en Caracas, Venezuela, el jueves 19 de diciembre de 2013. Debido a lo barato de la gasolina en el país, los venezolanos no se molestan en dejar de utilizar automóviles ineficientes en el consumo de combustible. Sin embargo, el gobierno considera un alza gradual en la gasolina para reducir el déficit fiscal. | AP

Los propietarios de camionetas y automóviles de gran consumo de gasolina en Venezuela pronto tendrán que pagar un poco más para continuar ostentando sus ineficientes monstruos de la década de 1970.

A medida que la crisis económica consume las arcas del gobierno, el presidente Nicolás Maduro puso sobre aviso a los automovilistas y emprendió el desafío de tocar uno de los tabúes más sagrados del país: la gasolina casi gratuita.

Debido a los precios reducidos de los combustibles, los venezolanos nunca han sentido la necesidad de comprar vehículos más pequeños y amigables con el medio ambiente como ha ocurrido con los automovilistas en muchas otras naciones, y han preferido los cacharros de décadas de antigüedad o las camionetas deportivas recientes, que también consumen bastante gasolina.

Los precios de los combustibles permanecen congelados desde hace casi 20 años en las gasolineras venezolanas ante las dudas de los políticos de repetir el error de elevarlos como lo hicieron en 1989, lo que desató disturbios letales.

El fallecido presidente Hugo Chávez alguna vez confesó que le dolía tener que regalar prácticamente el combustible a los dueños de autos de lujo, pero durante sus 14 años como mandatario nunca se atrevió a tocar el subsidio a la gasolina que cada año le cuesta al gobierno el equivalente a 12.500 millones de dólares.

Sin embargo, todas las cosas buenas no duran para siempre. Los automovilistas venezolanos —para quienes la gasolina barata es una especie de derecho de nacimiento y la eficiencia en el consumo de combustible un concepto que sólo se aplica en el extranjero— lo anterior significa que tendrán que pagar más de los cinco centavos de dólar que cuesta el galón (3,8 litros) al tipo de cambio oficial, o menos de un centavo a la tasa de cambio del mercado negro, ampliamente utilizada.

Por ahora, los automovilistas no parecen inmutarse ante la idea de que tendrán que pagar más por la gasolina debido a que se desconoce de cuánto será el alza. Maduro todavía palpa las aguas políticas para ver si los venezolanos están dispuestos a pagar más por llenar los tanques de sus vehículos en momentos en que están agobiados por una inflación de 54%.

El cabildeo para el alza de la gasolina comenzó el día después de la victoria del partido de Maduro en las elecciones para alcaldes del 8 de diciembre cuando el vicepresidente Jorge Arreaza dijo que había llegado la hora de debatir sobre un incremento.

La propuesta adquirió impulso con la declaración de Rafael Ramírez, el ministro del Petróleo, de que tener la gasolina más barata del mundo "no es para nada un tema de orgullo ni satisfacción".

Después, Maduro aseguró la semana pasada que apoyaba un alza gradual mediante un plan progresivo de unos tres años en el que se garantice que ello no impulse la inflación aún más.

"Venezuela, por ser país petrolero, debe tener la ventaja de tener hidrocarburos a precios especiales en relación al mercado internacional; creo que estaríamos de acuerdo todos en eso", dijo el ex conductor de autobús ante los alcaldes el 18 de diciembre.