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¿Reyes magos, sabios o astrólogos?


El Tiempo Latino/Redacción | 1/4/2013, 11:21 a.m.
¿Reyes magos, sabios o astrólogos?
ARTE. El friso del siglo VI representa la llega de los Reyes Magos al establo de Belén en donde nació el niño jesús. Le dieron oro, incienso y mirra. | EFE

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Cortesia Teatro Hispano Gala

Los Reyes Magos llegan al área. TRADICIÓN. El Teatro Hispano GALA realiza su tradicional posada con los Reyes Magos. Con animales de verdad —burros, cabras y ovejas— el evento es el domingo 6, a la 1pm, en la esquina de la calle 14 y la Park Road, en Columbia Heights. Historias de los Tres Sabios se relatarán en el teatro, a las 11:30 y 2:30, con entrada gratuita. Latino Student Fund invita a una ceremonia con los Reyes el sábado 5, de 1 a 3 pm en la National Cathedral School, 3612 Woodley Road, NW, DC.

Para algunos son los Reyes Magos de Oriente. Para otros, los Hombres Sabios, astrólogos que siguieron a la estrella de Belén o simplemente ricos embajadores de países vecinos.

Lo cierto es que el relato popular más potente narra que los tres hombres le llevaron al niño Jesús oro, incienso y mirra, obsequios de gran riqueza simbólica.

Y su llegada a Nazaret se celebra el 6 de enero, día en que los niños de muchos países latinoamericanos esperan sus regalos, tras haberle dejado a los reyes viajeros agua y pasto para sua camellos.

El relato católico de los Reyes Magos fue incorporado en el Nuevo Testamento de la Biblia. El Evangelio según Mateo es el único, de hecho, que menciona a los magos, quienes tras ver la señal en una estrella decidieron emprender el camino de Belén para honrar al divino nacimiento.

Aunque las tradiciones más antiguas relataban que los reyes venían de países de Oriente, en el último escrito sobre el tema del Papa Benedicto XVI sobre Jesús de Nazaret, el Pontífice dice que los Hombres Sabios —como se los conoce en la tradición estadounidense— probablemente no habrían llegado desde Oriente sino de Tartessos, una región de la antiguedad que los historiadores ubican entre Huelva, Cádiz y Sevilla, en Andalucía, España.

Sin embargo, explica el Papa, el realto popular ha “universalizado los reinos de aquellos soberanos, interpretándolos como reyes de los continentes de África, Asia y Europa”.

Para monseñor Juan Antonio Martínez Camino, los Reyes Magos representan a los “buscadores de la verdad”, es decir, a los sabios que buscan a Dios a través del mundo.

Sobre los orígenes de los nombres de estos misteriosos personajes —Melchor, Gaspar y Baltasar— serían de ascendencia siria y persa, y habrían sido mencionados por primera vez en escrituras hacia el siglo V.

El primer friso que los refleja se encuentra aún en la Iglesia San Apolinar Nuovo, de Rávena, Italia.

La tradición cuenta que los viajeros se encontraron con el rey Herodes en Jerusalén, quien les preguntó donde exactamente había nacido Jesús para venerarlo, cuando en realidad quería matarlo. Un ángel les advirtió a los magos del peligro y cambiaron el camino para desorientar al cruel emperador de Judea.

Ni fueron tres, ni eran magos

Opinión. De niña en casa durante la Navidad no podía faltar el Nacimiento. Las figuras de María, José y el Niño Jesús en el establo, rodeado de los pastores y Tres Reyes Magos adornaban el centro de mi sala. Me encantaba jugar con los suntuosos “reyes”, eran algo especial. Pero de adulta, una vez tuve la disyuntiva de si colocar o no a los “reyes” en el pesebre. Pues algunos estudiosos de la Biblia dicen que ni eran reyes, ni tres, ni llegaron al establo. El Evangelio de Mateo dice: “Del Oriente vinieron magos que seguían a una estrella...”. El término “Magos del Oriente” apunta a Babilonia, en donde existía en esa época una poderosa casta de astrólogos. Así que los reyes eran hombres sabios, conocedores de los astros. Así pudieron seguir a la estrella. Mateo tampoco dice que fueron tres, sólo señala que dieron tres regalos. En los primeros siglos de la era cristiana, la Iglesia determinó que eran tres y en el siglo VI les dio nombre. Tampoco llegaron al establo. Mateo relata: “Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría y, al entrar en la ‘casa’, encontraron al niño... y postrándose, le rindieron homenaje”. Llegaron a una casa y probablemente había pasado varios meses desde que empezaron a seguir a la estrella. Partieron del oriente y pasaron por Jerusalen primero, donde se encontraron con el rey Herodes. En Jerusalen no tuvieron una estadía corta. Se cree que desde que partieron hasta que llegaron a adorar al niño pasaron entre meses hasta posiblemente dos años. Yo solucioné mi disyuntiva: pese a que los estudiosos dicen que ni fueron tres, ni llegaron al establo, yo sigo la tradición y los coloco en el Pesebre.

—Milagros Meléndez-Vela