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Lo que un hematoma le hace al poder


La presidenta argentina se suma a la lista de líderes que sufrieron lesiones cerebrales

10/11/2013, 12:03 p.m.
Lo que un hematoma le hace al poder
FUERZA. Miles de argentinos expresan en estos días su afecto por Cristina Fernández incluyendo los mensajes mediáticos. |

FACTORES DE RIESGO

Los resultados de una lesión fuerte en la cabeza:

Subdurales. Los hematomas subdurales ocurren en el 80% de los casos a causa de una lesión fuerte en la cabeza, pero en un porcentaje más pequeño se manifiestan espontáneamente. Se dividen en “crónico”, cuando el hematoma no compromete zonas vitales del cerebro, y “agudo”, cuando sí amenaza áreas esenciales para las actividades intelectuales y motoras. En este caso se debe practicar una cirugía para “limpiar” el hematoma. Existe una alta frecuencia de convulsiones después de sufrir un hematoma subdural. Hay cinco factores de riesgo que impulsan la aparición de un hematoma, indica la Biblioteca Nacional de Medicina. Son: el uso prolongado de medicamentos anticoagulantes, incluyendo ácido acetilsalicílico (aspirina).También el consumo excesivo de bebidas alcohólicas; sufrir caídas frecuentes; sufrir traumatismo craneal repetitivo; y ser o muy joven o de muy avanzada edad.

No es una afección menor, y puede causar la muerte. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirschner fue operada el martes 8 para descomprimir su cerebro, que estaba sufriendo una presión inusual a causa de un hematoma subdural. Así, la controversial mandataria se suma a la lista de presidentes que padecieron distintas lesiones cerebrales en pleno ejercicio del poder.

El hematoma subdural es una lesión en la superficie craneana que suele ocurrir por haber sufrido un fuerte golpe, explica la Biblioteca Nacional de Medicina. A causa del impacto, la sangre se expande en el cerebro, afectando áreas vitales, que, en su forma más aguda puede ser mortal.

En adultos mayores, estas acumulaciones de sangre pueden ocurrir por golpes menores, pero en personas de 60 años o menos, como el caso de Fernández, un golpe fuerte es el detonante. Y la cirugía, el camino más rápido para evitar accidentes cerebrovasculares y posibles daños permanentes.

Para un político que depende en grande parte de su retórica para gobernar, estos hematomas pueden significar la diferencia entre una carrera brillante y un final gris.

Los principales síntomas de la existencia de este moretón interno son:

•Lenguaje confuso •Dificultad con el equilibrio •Dolor de cabeza •Letargo o confusión

•Pérdida del conocimiento •Náuseas y vómitos •Entumecimiento •Crisis epilépticas •Problemas del habla •Alteraciones visuales

¿Un presidente sin palabras? Suena inadmisible. Sin embargo, la historia demuestra que los trastornos cerebrales no son ajenos al poder. En 1919, a dos años de terminar su segundo mandato y agobiado por los avatares de la Primera Guerra Mundial, el presidente estadounidense Woodrow Wilson sufrió un accidente cerebrovascular que lo inhabilitó.

Pero su esposa Edith pergeñó una suerte de fortaleza alrededor de su esposo, tanto que el pueblo no se enteró del estado de salud de Wilson hasta que éste terminó su mandato.

“Las lesiones cerebrales afectan el cerebro, y el cerebro rige todo lo que hacemos”, concluye un trabajo publicado en la revista “Stroke and Cerebrovascular Disease”.

Franklin Roosevelt murió de un infarto cerebral masivo el 12 de abril de 1945, dejando los últimos desafíos antes de que culminara la Segunda Guerra Mundial en manos de su vicepresidente Harry Truman. Otros siete mandatarios, entre ellos Gerald Ford, sufrieron ataques cerebrales cuando ya habían abandonado el Salón Oval.

En Buenos Aires, el portavoz presidencial Alfredo Scoccimarro dijo en conferencia de prensa desde la Fundación Favaloro —en donde fue opetrada Fernández— que la presidenta de 60 años se encontraba bien y “de muy buen ánimo”. Poco se dijo de cómo será la rehabilitación y los días de reposo y recuperación.

El pronóstico se irá dibujando con el paso de los días. Como dice el neurólogo estadounidense Oliver Sacks, el cerebro es una zona de misterio imposible de explorar en su totalidad. “Puede tener lesiones, heridas ocultas que un día aparecen sin siquiera avisarle al cuerpo, y éste se paraliza o cambia su dinámica para siempre”.

Fuentes: Biblioteca Nacional de Medicina y “Stroke and Cerebrovascular Disease.