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Gobernador de NY en desfile dominicano

Andrew Cuomo dice presente a los hispanos
Los bailes tradicionales no faltaron en el Desfile Nacional Dominicano de Nueva York el domingo 10 de agosto del 2014. (Foto AP/Craig Ruttle)

Los bailes tradicionales no faltaron en el Desfile Nacional Dominicano de Nueva York el domingo 10 de agosto del 2014. (Foto AP/Craig Ruttle)

Un hombre alto vestido de blanco marchó el domingo por la avenida Manhattan y fue ovacionado por decenas de miles de personas que no dejaban duda que lo reelegirían como su gobernador.

Andrew Cuomo fue una estrella en el Desfile del Día Nacional Dominicano de este año, acompañado de dos poderosos políticos que lo apoyan: el senador Adriano Espaillat, del estado de Nueva York, y el concejal Guillermo Linares, ambos de origen dominicano.

Bajo un radiante sol de agosto, el gobernador demócrata gritaba: "¡Que viva la Republica Dominicana!" y la multitud respondía con las mismas palabras.

Mientras ondeaban banderas dominicanas en una mano, muchos sostenían en la otra un cartel de campaña de Cuomo. Muy pocos llevaban camisetas con el nombre del director ejecutivo del Condado Westchester, Rob Astorino, el contrincante republicano de Cuomo en los comicios de noviembre.

"Es un enorme placer estar aquí", declaró Cuomo, que lucía una franja de satín cruzada en el pecho que decía "Gobernador", por si acaso alguien pudiera no saber quién la llevaba puesta.

"Una de las cosas que hacen muy especial a Nueva York es su diversidad, y la comunidad dominicana es gran parte de la Ciudad de Nueva York, del estado de Nueva York, y va en incesante aumento", agregó.

Más de 670.000 dominicanos étnicos viven en el estado de Nueva York, según el más reciente Censo de Estados Unidos.

Los dominicanos participaron en grandes números y su ruidosa celebración rompió la tranquilidad dominical en Manhattan.

Una cacofonía feliz de ruido estremecía el pavimento: se escuchaban gritos, el sonido de sirenas de camiones antincendios y de una ambulancia al paso de los carros alegóricos de cuyos altavoces salía música estridente.

"¡Es la locura! Mucha gente, música a muy alto volumen, pero hay gran ambiente", exclamó la enfermera Marleny Núñez, de 22 años, que trabaja en Long Island y nació en la isla caribeña.

Núñez permaneció detrás de las barreras de la policía que se extendieron desde la calle 37 por la Sexta Avenida casi hasta Central Park. La estricta seguridad incluyó a agentes del Departamento de Policía de Nueva York armados con fusiles de asalto.

Como fuera, la multitud pintaba sonrisas al paso del desfile. Los colores rojo, blanco y azul de la bandera dominicana cubrían totalmente a Flemin Alexander Brea, quien sudaba abajo de un disfraz de carnaval que se ha convertido en emblema de este desfile anual, el "diablo cojuelo", de grandes dientes puntiagudos.



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