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Las raíces del béisbol mexicano en Córdoba


Nieto de Lázaro Penagos habla sobre los Cafeteros, el ayer y el hoy de ese deporte

Miguel Guilarte | 5/7/2014, 10:24 p.m.
Las raíces del béisbol mexicano en Córdoba
Los Cafeteros de Córdoba ganaron el título de la Liga Méxicana en 1939 de la mano del ex jugador mexicano Lázaro Penagos, quien es miembro del Salón de la Fama del Béisbol de México y uno de los pioneros de ese deporte en el estado de Veracruz. | Cortesía Sergio Penagos García

Históricamente, México no ha sido un gran proveedor de peloteros al Béisbol de las Grandes Ligas. Una realidad que no se ha debido a la falta de afición y mucho menos de talento en los jugadores de ese país.

Centenares de equipos, ligas y aficionados diseminados en importantes regiones del país son la evidencia de la pasión beisbolera de los mexicanos, al menos desde el último cuarto del siglo XIX cuando, según los historiadores, comenzó a jugarse pelota en el territorio azteca.

Estados beisboleros por excelencia como Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Yucatán y Veracruz se atribuyen ser la cuna del béisbol en México, algo que todavía los historiadores no han confirmado.

Lo que sí está claro es que en Córdoba, Veracruz, Lázaro Penagos, miembro del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano y su padre, están entre los que dieron los primeros pasos para el nacimiento del béisbol en esa región.

Así lo aseguró a El Tiempo Latino, Sergio Penagos García, nieto de Lázaro Penagos, en visita reciente a Washington, DC.

“Mi bisabuelo llegó de España a Córdoba aproximadamente en el año 1880. Más tarde, siendo muy niño mi abuelo (Lázaro Penagos), llegó a Córdoba el sacerdote Francisco Krill, quien era aficionado al béisbol y enseñó a los niños a jugar en su iglesia. No existía el béisbol en Córdoba y ellos jugaban con pelotas de trapo y bates improvisados”, afirmó Penagos García sobre el origen de la pasión de su familia por el béisbol, que más tarde generó la fundación del club Cafeteros de Córdoba.

Motivado por las enseñanzas de su padre, Lázaro Penagos comenzó a jugar béisbol desde los 14 años en la Plazuela de San José, en Córdoba, a principios del siglo pasado, con guantes de lona, una rama de naranjo como bate y con pelotas de hilo de media.

“Más tarde mi abuelo Lázaro fue a estudiar en Nueva York y comenzó a jugar en el equipo de la universidad”, continuó Penagos García.

En Nueva York, Penagos desarrolló un buen nivel y se entusiasmó tanto que le dijo a su papá que se quedaría en el Norte para ser beisbolista profesional, a pesar de que sólo ganaba $6 por juego. “Su padre simplemente tomó un tren en Córdoba y llegó a Nueva York para llevárselo de regreso a México”, relató Penagos García, quien admite que su abuelo quedó insatisfecho con su pasión por el béisbol.

De regreso a Córdoba, Penagos jugó para El Colón como lanzador y tercera base y alimentaba su juego en los partidos que jugaban contra El Kaiser, el otro de los únicos dos equipos que operaban en esa ciudad.

Penagos continuó su carrera en el béisbol como mánager y en 1934 fundó a los Cafeteros de Córdoba; en 1935 construyó el parque de béisbol de la ciudad y en 1937 inscribió y dirigió desde el banquillo a los Cafeteros en la Liga Mexicana.

“En 1939 ganaron el único título en tres años en ese circuito, una novena de la que surgió la leyenda del cubano Lázaro Salazar”, destacó. “Ha sido el mejor equipo que tuvo Córdoba en su historia, algo que puso a la ciudad y a Veracruz como una zona beisbolera. Hoy en día, se juegan unos trescientos juegos de béisbol en la región”.