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¿Están las maras matando en Virginia?


Autoridades buscan la conexión pandillera en el asesinato de un joven salvadoreño

El Tiempo Latino-Redacción-TWP | 9/6/2015, 8:48 p.m.
¿Están las maras matando en Virginia?
El domingo 6 de septiembre, un vecino deposita un sobre en un altar improvisado sobre las escaleras que conducen a la casa donde vivía Danny Centeno Miranda, en el condado de Loudoun, Virginia. Centeno cayó sobre estas escaleras luego de recibir dos disparos por la espalda, el viernes 4. | CORT. Armando Trull

El joven salvadoreño Danny Centeno Miranda  fue asesinado a tiros cuando caminaba hacia la parada del bus escolar en el condado de Loudoun.

Foto familiar

El joven salvadoreño Danny Centeno Miranda fue asesinado a tiros cuando caminaba hacia la parada del bus escolar en el condado de Loudoun.

Henry Dominguez Vasquez, de 20 años, y Juan Aguirre Zelaya, de 18, han sido acusados de la muerte a tiros  de Daniel Centeno-Miranda, de 17 años. Hay otro acusado de 17 años que no ha sido identificado por las autoridades.

Loudoun County Sheriff’s Office

Henry Dominguez Vasquez, de 20 años, y Juan Aguirre Zelaya, de 18, han sido acusados de la muerte a tiros de Daniel Centeno-Miranda, de 17 años. Hay otro acusado de 17 años que no ha sido identificado por las autoridades.

Velas en memoria del joven salvadoreño, Danny Centeno, en el condado de Loudoun, Virginia.

CORT. Armando Trull

Velas en memoria del joven salvadoreño, Danny Centeno, en el condado de Loudoun, Virginia.

En este árbol se encontró una bala. Al fondo se ve la entrada a la vivienda donde el joven de 17 años Danny Centeno caería abatido bajo los disparos.

CORT. Armando Trull

En este árbol se encontró una bala. Al fondo se ve la entrada a la vivienda donde el joven de 17 años Danny Centeno caería abatido bajo los disparos.

Autoridades investigan si el asesinato de un joven de 17 años, el viernes 4 de septiembre en Virginia, está relacionado con la violencia pandillera salvadoreña. Tres personas han sido acusadas de la muerte a tiros de Danny Centeno Miranda cuando éste caminaba hacia la parada del bus escolar en el condado de Loudoun.

Centeno Miranda —quien había huido de la violencia de El Salvador y vivía con familiares en Virginia desde 2013— recibió dos disparos por la espalda y murió poco después en el Inova Fairfax Hospital.

La mañana del sábado 5, la oficina del sheriff anunció que habían arrestado a tres sospechosos en Sterling, Virginia. Uno de ellos era un menor de 17 años a quien se acusaba de asesinato en segundo grado.

Los investigadores dijeron que el menor habría sido el autor material de los disparos que acabaron con la vida de Centeno. El fiscal de Virginia, James Plowman, dijo que iba a intentar juzgar al adolescente como adulto, pero en estos momentos se encuentra en un centro de detención juvenil.

Henry Dominguez Vasquez, de 20 años, y Juan Aguirre Zelaya, de 18, también fueron arrestados, acusados de ser parte de la trama y de posesión de un arma al tiempo que se encontraban en el país ilegalmente. Kraig Troxell, vocero de la oficina del sheriff del condado de Loudoun, dijo que las autoridades habían comprobado que los jóvenes eran inmigrantes indocumentados basándose en la información proporcionada por los mismos sospechosos.

Durante la conferencia de prensa del sábado, 5 de septiembre, los investigadores no ofrecieron muchas indicaciones sobre cuál habría sido el motivo del crimen, pero dijeron que los sospechosos conocían a la víctima y que vivían en el mismo vecindario.

Centeno vivía en el mismo complejo de viviendas que Dominguez Vasquez y Aguirre Zelaya, quienes compartían vivienda en North Sterling Boulevard.

“Esto no fue un incidente casual”, dijo el sheriff Mike Chapman. “Los sospechosos y la víctima se conocían”.

Chapman explicó que los investigadores exploran la posibilidad de que el crimen tenga que ver con la violencia pandillera y alabó el trabajo del Northern Virginia Gang Task Force que, dijo, ayudó al arresto de los sospechosos.

“Estamos investigando la posibilidad de que exista alguna relación con las maras o pandillas, sin embargo desconocemos la razón por la que se cometió el crimen”, dijo Chapman.

Los disparos ocurrieron poco antes de que empezaran las clases en la mañana del viernes 4 en Park View y el campus escolar se cerró de inmediato, por lo que los estudiantes debieron permanecer en sus aulas de clase del primer período durante toda la mañana.

Suzanne Devlin, quien está cargo de la seguridad del sistema escolar, dijo que las autoridades escolares son conscientes de que existe actividad pandillera en la escuela y les piden a los estudiantes que no traigan esas afiliaciones o rivalidades al interior de las aulas.

“Sin duda existe actividad pandillera en la escuela”, dijo Devlin a The Washington Post. “Algunos muchachos me han dicho que entienden las implicaciones de traer a su pandilla a las aulas, por eso hacen todo lo posible por dejarla fuera”.

Michael Morris, de 56 años, quien vive en la puerta de al lado donde vivían Dominguez y Aguirre, dijo que la policía le preguntó el viernes 4 por la tarde si sospechaba que sus vecinos eran pandilleros. Morris dijo que en la vivienda iban y venían inquilinos, en su mayoría jóvenes. Y que cuando olía a marihuana les pedía que dejaran de fumar en la casa y le obedecían.

“Nunca sentimos temor”, dijo Morris. “Nunca nos molestaron”

Cerca de ese edificio vivía Centeno, con sus tíos y otros familiares. El sábado 5, Porfirio Baires, su tío, dijo que no tenía nada que decir.

“Tiene que haber justicia”, respondió Baires cuando se le preguntó por los arrestos. Dijo que los padres de Centeno, que viven en El Salvador, enviaron a su hijo a Estados Unidos porque creían que estaría más seguro acá. Ahora lloran de dolor”.

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Este artículo se basó en reportes de Moriah Balingit de The Washington Post. Las fotos son de Armando Trull, de WAMU, quien a partir del martes 8 publicará en El Tiempo Latino una serie sobre la violencia en El Salvador.